Por Maren Schulte
El Ex Fiscal Militar y Consejero del Ministerio de la Defensa de Ruanda, Capitán Jean Damascène Kayitana, participó por primera vez en la gestión de desastres cuando fue nombrado Consejero del Ministerio de Gestión de Desastres y Asuntos de Refugiados en Ruanda (MIDIMAR) en 2010. Hasta Junio de 2011, ejerció como Secretario Permanente en el Ministerio. Desde entonces, se ha convertido en un dedicado defensor de las cuestiones del derecho relativo a los desastres en Ruanda.
El Capitán Kayitana está convencido que más temprano que tarde Ruanda debe tomar acción en la gestión de desastres, ya que su país es vulnerable a una amplia gama de peligros. A lo largo de la última década, la frecuencia e intensidad de los desastres de origen natural, particularmente las inundaciones y sequías, han aumentado significativamente, incrementando el sufrimiento humano y las pérdidas económicas y medioambientales.
Generar conocimiento y conciencia sobre los riesgos de desastre y la gestión de desastre a lo largo de país, se ha convertido en su misión. “La creación del Ministerio de Gestión de Desastre y Asuntos de Refugiados hace ya dos años y medio constituyó el primer paso en la dirección correcta,” Señala Kayitana. Ahora, se le debe otorgar prioridad al desarrollo de leyes relevantes que permitan y habiliten medidas de reducción de riesgo de desastre efectivas. El Capitán Kayitana hizo hincapié en la importancia de contar con leyes claras que describan el marco legal e institucional para la gestión de desastre. “Las nuevas leyes permitirán una coordinación efectiva y eficaz de la gestión de desastre en Ruanda, permitiendo que el país pueda disminuir los impactos adversos de los desastres que podrían obstaculizar el desarrollo socio-económico.
Al redactar la nueva ley de gestión de desastre, Ruanda recurrió a la Ley Modelo para la facilitación y la reglamentación de las operaciones internacionales de socorro en casos de desastre y asistencia para la recuperación inicial (Ley Modelo). El Capitán informó que la Ley Modelo sirvió como una valiosa referencia para el proceso de redacción. Además de ofrecer ideas sobre cómo superar las brechas, sus comentarios brindaron ejemplos de leyes existentes en otros países. “El aspecto de la gestión de desastre era nuevo para nuestro país y por ende carecíamos de experiencia sobre cómo redactar una ley sobre esta cuestión,” comentó el Capitán. “Reunimos a diferentes interesados, tales como el Ministro de Justicia, la Autoridad de Ingresos de Ruanda, la Policía Nacional, la Fuerza de Defensa de Ruanda y el Programa Mundial de Alimentos para discutir y hacer aportes al proyecto de ley sobre gestión de desastre.” Este equipo se benefició de la asistencia técnica prestada por la Federación Internacional de Sociedades de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja (FICR), por la cual Ruanda está muy agradecida.
Algunos de los retos que el grupo tuvo que enfrentar al trabajar con la Ley Modelo incluyen la adaptación al contexto nacional específico, así como también la sensibilización de los interesados con respecto a las cuestiones que atiende la Ley Modelo. La Ley Modelo toca varios sectores y de vez en cuando resultó retador llegar a un consenso entre todos los interesados involucrados. En general, su apreciación de la utilización de la Ley Modelo en el proceso de redacción de la nueva ley de gestión de desastre de Ruanda fue muy positivo. “La Ley Modelo debe ser ampliamente diseminada y publicitada a nivel mundial de manera que otros países puedan beneficiarse de ella y mejorar su legislación relativa a los desastres.”
La nueva ley Ruandesa enfatiza la preparación del gobierno, las comunidades y otros interesados para las actividades de gestión de desastre. El proyecto de ley fue aprobado por el Gabinete y está siendo actualmente discutido para su adopción en el Parlamento.
¿Cuáles son los retos con respecto a la gestión de desastre en Ruanda que aún deben ser abordados? El Capitán Kayitana identifica como cruciales los limitados recursos de Ruanda y la consecuente necesidad de generar capacidad para todos los actores involucrados en la reducción de riesgo de desastre. Pero a pesar de estos retos, o tal vez como consecuencia de los mismos, él permanece comprometido con la búsqueda de la generación de una mayor conciencia en las cuestiones de derecho de desastre en su país.