Presentación de IDRL en las conversaciones de cooperación Cívico-Militar en Asia Pacífico

Publicado: 28 febrero 2013 11:00 CET

Por Lucia Cipullo

El desarrollo del personal y los recursos militares durante las operaciones de respuesta en casos de desastre se está incrementando, especialmente durante la fase de emergencia. En muchos países, los militares se encuentran en posición de prestar socorro rápido y efectivo como respondedores iniciales. Pueden ser movilizados de manera expedita y cuentan con la capacidad de alcanzar o brindar acceso a las poblaciones afectadas en áreas remotas. Sin embargo la cooperación entre agentes humanitarios y militares no escapa a controversias. Existen directrices a nivel internacional en las Directrices para la Utilización de Recursos Militares y de la Defensa Civil Extranjeros en Operaciones de Socorro en Casos de Desastre (Directrices de Oslo), y varios procesos que están siendo desarrollados actualmente para clarificar aun más cómo los agentes militares y las organizaciones humanitarias pueden coordinar en las operaciones en casos de desastre, mientras se garantiza que la asistencia humanitaria sea provista de manera imparcial, neutral y humana.

En Asia Pacífico, representantes de las fuerzas armadas y las autoridades nacionales de gestión de desastre de la región se reunieron en Bangkok en Diciembre de 2012 para discutir directrices, tanto nuevas como existentes, para la coordinación cívico-militar durante las operaciones de respuesta de desastre. Estas incluyeron las Directrices de Oslo, las Directrices Regionales de Asia Pacífico para el Uso de Recursos Militares en Operaciones de Respuesta en casos de Desastres Naturales y la ASEAN SASOPs, entre otras. Las discusiones se enfocaron en la importancia fundamental de cumplir con los principios aceptados sin comprometer la calidad de las operaciones de respuesta en casos de desastre.

La Sra. Tessa Kelly, coordinadora de Derecho relativo a los Desastres de la FICR en Asia Pacífico, tuvo la oportunidad de instruir al grupo sobre las Directrices para la facilitación y reglamentación nacionales de socorro en casos de desastre y asistencia para la recuperación inicial (Directrices IDRL). Ella explicó que estas Directrices constituyen una herramienta importante para que los gobiernos incrementen la coordinación entre los proveedores de socorro humanitario, así como también para mejorar la calidad del socorro provisto. La Sra. Kelly observó que mientras las Directrices IDRL no atienden de manera explícita la recepción de recursos militares o de la defensa civil, la aceptación de estos tipos de asistencia bilateral generan muchas de las mismas cuestiones que si atienden las Directrices. Pero como con la asistencia en caso de desastre proveniente de los agentes internacionales, los gobiernos podrían evitar muchas de estas cuestiones comunes, invirtiendo en preparación legal con antelación a la ocurrencia de un desastre.

Luego del taller, un selecto grupo de participantes se reunió para un debate de mesa redonda, a fin de discutir abiertamente respecto a la coordinación entre militares nacionales, organizaciones regionales y agentes humanitarios. Durante la sesión, la Sra. Kelly resaltó cómo los militares y los agentes de la defensa civil extranjeros podrían enfrentar barreras legales similares a aquellas que enfrentan los agentes humanitarios en la provisión de socorro, especialmente en lo referente a procedimientos de aduana e inmigración. La Sra. Kelly observó, sin embargo, que podría resultar más apropiado reglamentar la asistencia militar y de la defensa civil de manera separada a la asistencia en caso de desastre proveniente de otras fuentes. Esto resulta especialmente cierto donde tal asistencia bilateral ya se encuentra sujeta a directrices, planes y acuerdos bilaterales existentes, e involucra la aprobación de autoridades diferentes en el país afectado.

La Sra. Lllianne Fan, una colega investigadora del Instituto de Desarrollo de Ultramar (ODI por sus siglas en inglés) quién también asistió a la mesa redonda, describió la sesión como “una discusión fructífera y cándida… con perspectivas variantes de la gama de agentes presentes.” Los participantes de la sesión estuvieron de acuerdo con respecto a la necesidad de generar un mayor diálogo e intercambio de información entre los militares nacionales, las organizaciones regionales y los agentes humanitarios a fin de mejorar la eficiencia y la coordinación entre los agentes clave en las operaciones de respuesta en casos de desastre.

Discusiones en curso como las del foro de Bangkok, indican un creciente interés entre los gobiernos en Asia Pacífico en el desarrollo de unidades o recursos militares y de la defensa civil, bilaterales o regionales, en las operaciones de respuesta en casos de desastre. Al mismo tiempo, gobiernos y militares se encuentran en la búsqueda de voces más fuertes y de mayores aportes provenientes del sector humanitario sobre cómo mejorar la coordinación de sus actividades en épocas de desastre. Para garantizar una coordinación efectiva de la respuesta en casos de desastre, y para salvaguardar la neutralidad e imparcialidad de la asistencia humanitaria, es esencial que la Cruz Roja/Media Luna Roja y la comunidad humanitaria en general se mantengan involucradas en discusiones con todos los agentes que podrían llegar a participar en las respuestas en casos de desastre, incluidos los militares y las organizaciones de defensa civil.

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