Por Lucia Cipullo
La participación militar en la respuesta en casos de desastre va en aumento. El constante diálogo dentro de la comunidad internacional acerca de mejorar la coordinación entre las organizaciones humanitarias y los agentes militares cuenta con el potencial de incidir en el carácter y el éxito de las operaciones de socorro en lo sucesivo.
La coordinación cívico-militar se encontraba entre los tópicos cubiertos por el 26º Compromiso Estratégico anual de Derecho y Operaciones Militares (MILOPS) que tuvo lugar en Junio en Bangkok. La conferencia fue convocada por el Comando del Pacífico de los Estados Unidos (USPACOM) y reunió a personal militar de la región de Asia Pacífico, así como también a agentes clave de los ámbitos operacionales, legales y de políticas.
El Programa de Derecho Relativo a los Desastres de la FICR (PDRD) tomó parte en un panel sobre ‘Fortalecimiento de los Mecanismos Regionales para la Gestión de la Asistencia Humanitaria y el Socorro en casos de Desastre (HADR)’ conjuntamente con representantes de la Oficina Regional de ONU OCHA para Asía Pacífico y el Centro para la Excelencia en Gestión de Desastres y Asistencia Humanitaria. El Jefe del Personal General del Ejercito Nepalés participó como panelista invitado, brindando una perspectiva nacional sobre el fortalecimiento de la gestión de emergencias y la respuesta en casos de desastre.
En representación del PDRD, la Oficial Jurídica para Asia Pacífico, Sra. Lucia Cipullo, hizo una presentación sobre las Directrices para la facilitación y reglamentación nacionales de socorro en casos de desastre y asistencia para la recuperación inicial (Directrices IDRL), y explicó como el PDRD ha estado participando con gobiernos, Sociedades Nacionales de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja y otros socios regionales clave a objeto de mejorar la preparación legal para la asistencia internacional en casos de desastre. En tanto que las Directrices IDRL no apuntan a la facilitación y reglamentación de la asistencia militar per se, los problemas comunes atendidos por las Directrices IDRL también pueden surgir en la recepción de activos militares y de la defensa civil (MCDAs). Aunque usualmente se encuentran amparados por un Estatus de Acuerdo de Fuerzas (SOFASs) u otros acuerdos bilaterales, las barreras con respecto a las aduanas, inmigración y otros procedimientos no les son extrañas en la práctica. Varias directrices se han desarrollado para superar estos obstáculos, incluyendo las Directrices Regionales de Asia Pacífico para el Uso de Activos Militares Extranjeros en Operaciones de Respuesta en caso de Desastre (MADRO), cuyo contenido fue discutido en un Taller de las Naciones Unidas en la región el pasado mes de Diciembre.
La Sra. Cipullo compartió la perspectiva del Movimiento de la Cruz Roja Media Luna Roja (CR/MLR) con respecto a las relaciones cívico-militares y el uso de los MCDAs en situaciones de socorro en casos de desastre. Resaltó la importancia de distinguir entre el personal y los artículos de socorro de la CR/MLR y los agentes militares. “Los agentes civiles y militares con frecuencia se encuentran operativos en el mismo lugar y al mismo tiempo, y estamos observando un incremento en la participación de los agentes militares en operaciones de respuesta en caso de desastre,” observó. “Sostenemos que es importante distinguir entre recursos y objetivos humanitarios y militares, de tal manera que la CR/MLR sea percibida en todo momento como neutral e independiente.”
Surgieron acaloradas discusiones con relación al uso de la asistencia militar extranjera en desastres, con cierto debate en torno al uso de MCDAs como “último recurso”. Este punto es enfatizado por la Resolución 7 del Consejo de Delegados de la CR/MLR de 2005, que establece que “el uso de activos militares por un componente del Movimiento…debería emplearse como último recurso: puede justificarse únicamente en la necesidad seria y urgente de llevar a cabo acciones humanitarias esenciales para salvar vidas, y cuando no existan medios alternativos que permitan llevar a cabo tales acciones.”
Las discusiones HADR en el MILOPS de este año reiteraron la necesidad de que la CR/MLR continúe participando en el diálogo en torno a la coordinación cívico-miliar, a objeto de diseminar información acerca del rol de la CR/MLR y los principios en función de los cuales opera. Al resaltar la importancia de distinguir entre el personal y los bienes de socorro de la CR/MLR y los militares, es fundamental salvaguardar el acceso privilegiado para la prestación de asistencia humanitaria a las personas en necesidad. El MILOPS brindó un foro relevante para estas discusiones y resultó en significativos intercambios con respecto al rol de los militares en las operaciones internacionales de socorro en caso de desastre.