Por Sheu Jeen Lee, Lucia Cipullo y Tessa Kelly
En Abril, la Oficina para la Coordinación de Asuntos Humanitarios de las Naciones Unidas (OCHA) publicó una nueva guía con la intención fortalecer la capacidad de los gobiernos y agentes humanitarios de gestionar desastres en la región de Asia-Pacífico. La guía subraya la importancia de la preparación legal para una gestión de desastre eficaz, e incorpora prominentemente las Directrices para la facilitación y la reglamentación nacionales de socorro en casos de desastre y asistencia para la recuperación inicial (Directrices IDRL).
El documento ‘Respuesta en caso de Desastre en Asia y el Pacífico: Una Guía a las Herramientas y Servicios Internacionales,’ fue desarrollado por la Oficina Regional de OCHA para Asia y el Pacífico (ROAP) a solicitud de los estados y socios humanitarios en la región. La guía sirve como un manual que esboza las diferentes herramientas y servicios internacionales disponibles para los gobiernos en Asia-Pacífico, tanto para la preparación como para la respuesta en caso de desastre.
Ya que millones de vidas en la región de Asia-Pacifico son sacudidas por desastres naturales cada año, existe un creciente reconocimiento del rol crucial que juegan las autoridades nacionales, los gobiernos locales y las mismas poblaciones afectadas, en la respuesta a desastres. Esto fue resaltado en un taller de cooperación regional presentado por OCHA en Shanghái, en Septiembre de 2011, donde se sugirió que un manual incrementaría de manera muy útil el conocimiento de los agentes en la región con respecto a la movilización de los instrumentos y mecanismos internacionales de respuesta en caso de desastre.
La guía resultante es la primera de su clase a nivel global y cubre tres áreas principales, a saber, la arquitectura humanitaria internacional, la preparación para casos de desastre, y los mecanismos de respuesta en caso de desastre. Las Directrices IDRL se incorporan en la sección sobre arquitectura humanitaria como parte de un marco normativo para la asistencia internacional en caso de desastre, y son cubiertas con más detalle conjuntamente con la Ley Modelo para la facilitación y reglamentación de las operaciones internacionales de socorro en casos de desastre y asistencia para la recuperación inicial, como herramientas de referencia clave para el incremento de la preparación legal.
Para ilustrar el significativo impacto de las Directrices IDRL en la región, la guía describe cómo numerosos proyectos de asistencia técnica de IDRL están pavimentando el camino para lograr cambios relevantes en las leyes nacionales, mejorando la gestión de la asistencia internacional en casos de desastre. Se observa que muchos países de la región han adoptado nuevas leyes de gestión de desastre basadas en las Directrices IDRL, incluidos indonesia, Camboya, Nueva Zelanda y las Filipinas.
La audiencia principal de la guía son las autoridades nacionales de gestión de desastre, pero esta también constituirá una referencia útil para las organizaciones internacionales y regionales, los agentes de la sociedad civil y las comunidades afectadas por desastres. Fue desarrollada en consulta con funcionarios gubernamentales de Asia-Pacífico, representantes de organizaciones internacionales, el Movimiento de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja, ONG nacionales e internacionales, y donantes humanitarios.
La guía sirve como un menú que mapea la vasta red de sistemas y mecanismos de apoyo accesibles para mejorar las capacidades y asistir a los gobiernos nacionales durante las emergencias. La guía está disponible para su descarga en el sitio de internet ROAP de OCHA (http://www.unocha.org/roap/).