Nuestro enfoque del alojamiento

El proceso de alojar
Atender a las necesidades relativas al alojamiento después de un desastre debe considerarse un proceso de “cobijarse” manejado por las propias familias damnificadas con distintas formas de asistencia, a saber, material, técnica, financiera y social.

Este proceso puede suponer lo siguiente:
• la distribución de tiendas de campaña o material y cajas de herramientas para reparar las casas dañadas o construir alojamientos temporales
• la provisión de efectivo para comprar material y pagar la mano de obra
• la provisión de constructores especializados del lugar en cuestión para que presten asesoramiento en técnicas seguras de construcción.

Las diferentes necesidades de las familias damnificadas en cuanto a seguridad, intimidad, protección frente al clima y mantenimiento de sus medios de vida deben abordarse en función del contexto y los recursos disponibles.

Las soluciones de alojamiento también deben posibilitar que con el correr del tiempo las familias puedan mejorar su vivienda a medida que los recursos y las circunstancias lo permitan. Dar cobijo es algo más que proporcionar alojamiento básico de forma inmediata, y guarda estrecha relación con la reconstrucción a más largo plazo, así como con ayudar a las personas, las familias y las comunidades a sobreponerse y retomar su vida normal.


El alojamiento como parte de la gestión de desastres
Todas las actividades de la Federación Internacional de Sociedades Nacionales de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja en el área de alojamiento se enriquecen de la labor en curso en materia de socorro, recuperación, preparación para desastres, agua y saneamiento, logística y compras, y salud en las emergencias.

Un desastre constituye un punto inicial para empezar a reducir los riesgos y vulnerabilidades futuros en relación con el alojamiento. Es un acontecimiento que puede dar lugar a que se pongan a disposición recursos y apoyo institucional para resolver las causas más profundas. Para la Federación Internacional, la prestación de asistencia en forma de alojamiento después de un desastre constituye una oportunidad para reducir, mediante la ejecución de programas y la sensibilización, los riesgos a los que están expuestas las familias damnificadas en relación con el alojamiento. Ello supone replantearse las intervenciones de emergencia a fin de incluir el examen de aspectos más amplios y a más largo plazo en materia de alojamiento y asentamiento, entre otras cosas, la vivienda, la tierra y los derechos de propiedad, la adaptación al cambio climático y la urbanización.

Capacidades en el ámbito local y mundial
La Federación Internacional es uno de los principales prestadores de socorro. En el plano de los países, muchas Sociedades Nacionales de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja constituyen el organismo básico en materia de alojamiento de emergencia, y cuentan con recursos y conocimientos especializados significativos a nivel nacional y de la comunidad. Además, estas Sociedades Nacionales desempeñan una función muy destacada por su aportación a las políticas y estrategias en relación con la preparación y la respuesta en el área del alojamiento.

A escala mundial, la Federación Internacional participa activamente en importantes iniciativas internacionales de reducción del riesgo, cambio climático, urbanización y migración. Ello brinda la posibilidad de velar por que las cuestiones del alojamiento y el asentamiento se aborden debidamente. Habida cuenta de la condición singular del Movimiento Internacional de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja  y de su compromiso con el desempeño de una función rectora en materia de alojamiento, la Federación puede utilizar su participación en plataformas internacionales clave para promover la cuestión del alojamiento humanitario.

Alianzas y colaboración
La Federación Internacional consta de 186 Sociedades Nacionales de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja y se vale de la considerable experiencia, capacidades y recursos de sus miembros para apoyar y poner en práctica sus actividades relacionadas con el alojamiento. La Federación, pues, está en una posición singular para colaborar con los principales organismos humanitarios, entre otros, organizaciones del sistema de las Naciones Unidas y  organizaciones no gubernamentales, institutos de investigación e instituciones académicas pertinentes. También se ha entrado en contacto con el sector privado, y se está procurando colaborar en el área de innovaciones técnicas para el alojamiento, así como en la provisión de personal cualificado que preste apoyo en las actividades del área de alojamiento y construcción.



La Federación Internacional de Sociedades de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja es la mayor organización humanitaria del mundo, con 190 sociedades miembros. Siendo uno de los componentes del Movimiento Internacional de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja, nuestra labor se rige por los siete principios fundamentales: humanidad, imparcialidad, neutralidad, independencia, voluntariado, unidad y universalidad.