De Haití con amor: voluntariado que cruza fronteras

Publicado: 15 diciembre 2014 15:41 CET

Por: Enrique Jair Guevara

Hace un año, me encontraba en la frontera entre Haití y la República Dominicana, participando en un entrenamiento ofrecido por la Cruz Roja llamado la “escuela de campo”. Fue ahí donde conocí a tres personas tan especiales como los millones de voluntarios y voluntarias que existen alrededor del mundo, quienes arriesgan sus vidas y sacrifican su tiempo al servicio de los más vulnerables. Como homenaje en reconocimiento del Día Internacional del Voluntariado tengo el honor de compartir sus historias.

Abdias Berrouet

Uno de los primeros que conocí fue Abdias Berrouet quien emigró de Haití hacia la República Dominicana en el 2007 en busca de mejores oportunidades para estudiar, ayudar a los demás y ser voluntario en la Cruz Roja Dominicana. En el 2013 cuando lo conocí Abdias estudiaba medicina y ya contaba con diplomados en cooperación internacional y salud ocupacional.

Me resultó curioso e inspirador ver a un Haitiano como voluntario de una Sociedad Nacional en un pais que no es el suyo. Pero Abdias nunca ha dudo de su voluntad y cuando le pregunté qué tan a menudo visitaba su pais, me respondió que en los seis años que llevaba viviendo en la Republica Dominicana, solo había vuelto a Haití una vez, mientras desarrollaba una misión humanitaria propia. “Mi tiempo libre lo paso mejor ayudando a personas que lo necesitan y se lo dedico a la Cruz Roja Dominicana y a las personas vulnerables” me explicó

Al preguntarle cómo se sentía como Haitiano trabajando en Cruz Roja Dominicana me dijo acertadamente “Mi presencia en Cruz Roja Dominicana es como si estuviera en mi familia, todos se preocupan por mí, me aconsejan y están siempre a mi lado. Esto es para mí un ejemplo vivo de que el movimiento de la Cruz Roja va más allá de las fronteras de raza , religión, o cultura. En una frase, somos uno.”

Abdias quien trabajó por 3 meses en la operación de respuesta al terremoto del 2010 capturó mi atención diciéndome que quería compartirle un mensaje a otras personas. Sus palabras son claras y simples; “A veces tenemos la voluntad de ayudar pero no sabemos cómo. La Cruz Roja nos enseña a ayudar, en que forma y que tiempo, establece reglas para no violar los derechos humanos y para que la ayuda sea más eficiente. Pienso que las personas que quieran ayudar, que tengan la voluntad de ayudar a las personas pueden acercarse a la Cruz Roja de cualquier parte del mundo. No importa si estamos en Siria o en América donde quiera que estemos, la Cruz Roja es la misma, no importa si es en China o donde quiera que estés , es el mismo lema salvando vidas y cambiando mentalidades.

Evelyn Loppe

Evelyn Loppe es otra voluntaria que comparte una historia similar a la de Abdias. Su mamá aún vive en Haití pero vive junto a sus hija de 8 años e hijo de 12 años en la República Dominicana. Cuando le pregunté sobre su labor voluntaria Evelyn sonrió y me dio a conocer que para ella no es un trabajo, es venir a aprender. Ella siente que cuando uno da su tiempo a la Cruz Roja, la recompensa nunca es material sino la experiencia vivida. Un año después de haberla conocido aún recuerdo lo último que me dijo durante nuestra conversación

“Cuando mis hijos crezcan tempranito los voy a llevar a que sean voluntarios de la Cruz Roja.

Ricardo Pierre

Por ultimo pude conocer a Ricardo Pierre, otra cara Haitiana sonriente, entre el voluntariado de la Cruz Roja Dominicana. Ricardo también tiene familia quienes viven en Haití un hijo de 8 años e hija

de 5 años. En el momento en que conversábamos Ricardo había vuelto a la República Dominicana luego de haber prestado servicios en la operación de respuesta en Jeremi, Haití a raíz del huracán Sandy.

Con una gran sonrisa me dijo que se sentía 100% a gusto en la Cruz Roja Dominicana, y que siente que está en su pais. Conociendo sus más de 23 años de experiencia como voluntario le pregunte qué mensaje le enviaría a personas quienes estén considerando participar en el voluntariado. “Cruz Roja es vida, en Cruz Roja no nos peleamos, estamos todos aquí para aprender y ayudar a los más vulnerables, hoy puede ser otro afectado pero mañana podría ser mi familia, y todos debemos aportar nuestro granito de arena.”

Voluntarios y voluntarias como Abdias, Evelyn y Ricardo ejemplifican nuestros principios fundamentales en acción. Para mi es difícil de imaginar pero fácil de admirar el hecho de que estas tres personas hayan salido de su pais en busca de mejores oportunidades y terminaron demostrando una inmensa voluntad de apoyar a las personas menos afortunadas que ellos y ellas. Este es el principio de la humanidad en carne viva.

Tampoco dejará de conquistarme el hecho de que personas de origen Haitiano viviendo fuera de su pais, llenas de ese espíritu humanitario puedan llegar a formar parte de una idea, un movimiento, una Cruz Roja universal e unida en lo largo del mundo.




Mapa


La Federación Internacional de Sociedades de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja es la mayor organización humanitaria del mundo, con 190 sociedades miembros. Siendo uno de los componentes del Movimiento Internacional de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja, nuestra labor se rige por los siete principios fundamentales: humanidad, imparcialidad, neutralidad, independencia, voluntariado, unidad y universalidad.