Beijing/Ginebra, 29 de marzo de 2010. La Federación Internacional de Sociedades de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja (FICR) hace un llamamiento de emergencia por valor de 1.000.000 de francos suizos (992.000 dólares o 744.000 euros) para asistir a 3.400 familias de pastores (13.600 personas) de Mongolia, la mayoría de las cuales perdió todo su ganado a causa de temperaturas extremas bajo cero y fuertes nevadas.
En las últimas semanas, el número de reses que perecieron desde diciembre en Mongolia se duplicó totalizando 4,5 millones, casi el 10 por ciento de la cabaña del país. Las rudas condiciones climáticas vienen afectando 19 de las 21 provincias del país desde diciembre pasado. Aún se desconocen las proporciones del desastre, porque debido al frío y la falta de alimentos también mueren muchos animales recién nacidos. Muchos mecanismos de resiliencia de los pastores nómades están agotados y su estilo de vida peligra cada vez más.
Los esfuerzos de socorro de la Cruz Roja Mongola, apoyada por la FICR, están bien encaminados y ya se distribuyeron alimentos, mantas y ropa de abrigo a 1.200 de las familias más afectadas.
“Las necesidades aumentan en forma sostenida a medida que más y más pastores afrontan la realidad de que muchos de sus animales están muriendo. Cada vez hay más personas aquejadas y más carenciadas”, señala Ravdan Samdandobji, Secretario General de la Cruz Roja Mongola.
Con los fondos del llamamiento de la FICR se costearán los alimentos de emergencia y otros suministros de socorro que se distribuirán a dichas familias a las que también se les prestará asistencia para recuperar y diversificar sus medios de subsistencia, apoyo psicosocial para superar la depresión y el estrés, así como educación para la salud sobre temas que abarcan el tratamiento apropiado de la congelación.
“Se trata de un problema crónico que tiene un impacto social a largo plazo. No solo atendemos la emergencia inmediata, ya que también tratamos de potenciar la capacidad de resiliencia de esta gente en el futuro. Cuando pierden sus animales, pierden sus medios de subsistencia y pueden hundirse rápidamente en la pobreza sin apoyo alguno”, afirma Daniel Bolanos González de la Unidad de Gestión de Desastres en Asia y el Pacífico de la FICR. A fin de abordar algunos de esos problemas, la Cruz Roja trabajará con pastores que perdieron la mayor parte de sus rebaños para ayudarles a explorar medios de subsistencia alternativos.
En el pasado, el impacto de similares condiciones extremas (dzud), siendo las más graves las que aquejaron al país entre 1999 y -2003, redundó en que millares de personas emigraran a los flancos de las colinas peladas de las afueras de la capital, aumentando el número de residentes a la mitad de la población de Mongolia que se cifra en 2,7 millones. Por aquel entonces, la Cruz Roja Mongola estableció un programa de atención social para contribuir a apoyar a los pastores y otros grupos vulnerables que se habían visto afectados. Se teme que miles de migrantes internos hagan lo mismo a causa del desastre actual, creando una gama creciente de necesidades, incluida la provisión alimentos a las familias más necesitadas. La Cruz Roja desempeñará un papel importante ayudando a familias migrantes a acceder a los servicios estatales.
Desde hace tiempo preocupa el hecho de que la cabaña de Mongolia, más de 40 millones de animales, supere con creces los niveles de sostenibilidad, pero esta pérdida repentina de millones de reses tuvo un efecto desproporcionado en el bienestar de las familias más vulnerables con pequeños rebaños. El resto de la economía también se ve afectada en un país donde la cría de animales procura 35 por ciento del empleo y representa el 19 por ciento del PIB.