Según la nueva edición 2012 del Informe Mundial sobre Desastres, presentada hoy por la Federación Internacional de Sociedades de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja (la “Federación Internacional”), hay actualmente más de setenta y dos millones de migrantes forzosos, es decir que más de uno de cada cien habitantes del mundo se ve obligado a migrar.
Este Informe revela que el número de migrantes forzosos aumenta debido a diversos "factores cada vez más complejos", como conflictos y violencia, desastres, agitación políticas e incluso proyectos de desarrollo a gran escala. Se estima, además, que veinte millones de estos migrantes viven una situación de desplazamiento prolongado.
En el Informe se señala que la cada vez más pronunciada renuencia, tanto de los políticos como de los habitantes de los países de acogida, a apoyar a quienes se han visto forzados a abandonar sus hogares, es quizás el principal impedimento para brindar una mejor asistencia humanitaria a más largo plazo a esas poblaciones altamente vulnerables:
Se recalca además que “muchos Estados han llegado a la conclusión de que el sufrimiento de los migrantes forzosos que son excluidos es el triste precio que tienen que pagar para soslayar difíciles cuestiones políticas” y se explica que “no faltan enfoques innovadores para ayudar a aliviar el trauma de un exilio prolongado […] la dificultad no reside en encontrar nuevas ideas sino en saber eludir las antiguas”.
Bekele Geleta, secretario general de la Federación Internacional, declaró que el Informe constituye una manera concreta de apoyar la constante exhortación que dirigen la Cruz Roja y la Media Luna Roja a los gobiernos con el fin de garantizar que los migrantes tengan acceso a la ayuda que necesitan y gocen de un trato digno y respetuoso, independientemente de su condición jurídica.
Añadió que “el pasado mes de noviembre, en la Conferencia Internacional de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja, ciento sesenta y cuatro gobiernos apoyaron este principio y aprobaron una resolución al respecto. Fue un paso importante, pero apenas un paso."
“Los Estados necesitan dotarse de nuevas políticas y estrategias que reconozcan los derechos de los migrantes y que les ayuden a convertirse en miembros productivos de las comunidades y no en parias sociales.”
El Informe hace hincapié en diversos enfoques y políticas que los gobiernos podrían adoptar para minimizar el sufrimiento de los migrantes forzosos en el mundo, como una mayor flexibilización de las modalidades de ciudadanía que garantice que los migrantes disponen del apoyo necesario para encontrar un trabajo e integrarse en sus nuevas comunidades, así como un enfoque menos riguroso de la movilidad transfronteriza y una mayor protección contra la delincuencia y la violencia.
Esta es la vigésima edición del Informe Mundial sobre Desastres. Durante los últimos veinte años esta publicación ha tratado temas como ética y ayuda, crisis desatendidas, salud pública, VIH y SIDA y riesgo urbano.
Datos sobre los desastres de 2011: menos desastres pero más costosos
El Informe también presenta un resumen anual de los datos sobre los desastres ocurridos. El año 2011 fue el más gravoso del decenio en términos de costos, aunque también fue el año que menos catástrofes se registraron durante el mismo periodo.
En total, fueron trescientos treinta y seis desastres que acarrearon unos costos por valor de trescientos sesenta y cinco mil quinientos millones de dólares estadounidenses para los distintos países. Más de la mitad de esa suma correspondió a Japón, en donde el terremoto y el tsunami registrados en marzo de 2011 provocaron unos daños que se cifraron en doscientos diez mil millones de dólares estadounidenses.
Para obtener más información diríjase a:
En Ginebra:
• Jessica Sallabank, Funcionaria principal, medios de comunicación, IFRC
Tel.: +41 (0)22 730 4620 – Mob.: +41 79 948 11 48
Correo electronico: jessica.sallabank@ifrc.org