VIH y uso de drogas inyectables: se precisa respuesta decidida y humana de los gobiernos

Publicado: 11 abril 2011

A nivel mundial, una de cada diez personas que viven con el VIH se inyecta drogas. En Europa y Asia Central esta proporción se eleva a ocho de diez personas.

Detener la propagación del VIH mediante la aplicación de medidas de reducción del daño es esencial para alcanzar los Objetivos de Desarrollo del Milenio. Durante la conferencia Harm Reduction 2011 –la 22ª conferencia internacional de la International Harm Reduction Association–, celebrada en Beirut del 3 a 7 de abril, gobiernos y partes interesadas clave fueron alentados y retados a adoptar programas de reducción del daño. Los programas dirigidos a usuarios de drogas inyectables deben ser accesibles a todos y es necesario ampliarlos para incluir el uso de preservativos y material de inyección estéril así como actividades de reducción del daño asociado al uso de drogas.

Según Matthias Schmale, Subsecretario General de la Federación Internacional de Sociedades de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja (la Federación): "Claramente, en algunos países, los funcionarios de la salud pública siguen ignorando la irrefutable evidencia de que para tener éxito en la contención del VIH los servicios de salud deben dejar fuera la moral y concentrarse en proporcionar programas que combinen el intercambio gratuito de agujas estériles, el tratamiento de sustitución, el asesoramiento sobre la adicción, así como otras formas de apoyo sanitario y social."

La desesperada y vulnerable situación de los usuarios de drogas inyectables ha llevado a la Federación a firmar la declaración formulada en Beirut (2011 Beirut Declaration) – http://www.ihra.net/declaration – y hacer un llamamiento a la acción mundial. En resumen, la declaración atrae la atención sobre la gravedad de la situación en todo el mundo y emite un claro llamamiento a la acción.

Se estima que de los 33,3 millones de personas que viven con el VIH en el mundo, 3 millones son personas que se inyectan drogas. Estas personas representan el 30 por ciento de las infecciones con el VIH en lugares distintos al África subsahariana, y hasta el 80 por ciento de las infecciones en Europa Oriental y Asia Central.

La Declaración de compromiso en la lucha contra el VIH/SIDA emitida en el período extraordinario de sesiones de la Asamblea General de las Naciones Unidas (UNGASS) de 2001 y la Declaración política sobre el VIH/SIDA de 2006 establecieron metas a cumplir en un determinado plazo y sobre las que los países de todo el mundo debían informar. Los compromisos formulados buscaban responder a las necesidades de los usuarios de drogas inyectables, sus familias y las comunidades en las que viven mediante "medidas urgentes, coordinadas y sostenidas". Estos compromisos no se han cumplido.

La movilización de una "respuesta intensificada y mucho más urgente y amplia" al VIH para los usuarios de drogas inyectables requiere un liderazgo mundial fuerte, políticas nacionales concretas y fondos suficientes para poner en práctica y ampliar los servicios basados en pruebas. Las metas y los compromisos formulados en la Declaración política sobre el VIH/SIDA de 2006 deben ser cumplidos para atender a las necesidades y realizar los derechos humanos de las personas que se inyectan drogas y viven con el VIH o con riesgo de infectarse con el virus.

En la Reunión de Alto Nivel sobre SIDA de 2011 (UNGASS), los signatarios solicitaron:
1. el reconocimiento de que los usuarios de drogas no disfrutan de acceso universal a la prevención, el tratamiento, la atención y el apoyo relacionados con el VIH;
2. un compromiso renovado y medidas hacia la consecución de la meta del acceso universal a la prevención, el tratamiento, la atención y el apoyo integrales relacionados con el VIH para los usuarios de drogas inyectables;
3. el compromiso de eliminar los obstáculos jurídicos y normativos para alcanzar los objetivos mencionados más arriba, en particular de reorientar las políticas de drogas punitivas hacia enfoques basados en pruebas y en los derechos humanos.

Es el momento de actuar en torno a la reducción del daño en relación con el VIH. Es el momento de asumir la responsabilidad respecto de los derechos de las personas que se inyectan drogas.

Del 21 a 25 de marzo de 2011, la Federación, junto con la Cruz Roja Austríaca, participó además en la 54ª reunión de la Comisión de Estupefacientes de las Naciones Unidas, en Viena. Allí se celebró un importante evento sobre el papel de las organizaciones de base en la creación de un entorno más saludable y seguro para los usuarios de drogas con la participación de partes interesadas clave, desde responsables de la formulación de políticas a donantes y la sociedad civil. La Federación repetirá este llamamiento a la acción en el UNGASS en Nueva York, en junio de 2011.

En consonancia con el informe de sensibilización sobre reducción del daño de la Federación A salvo del daño, aprovechamos esta oportunidad para recordar a los gobiernos y a todos nuestros interlocutores que creemos que todas las personas deben ser tratadas con dignidad y respeto, pero también que la reducción del daño es la única manera de detener la propagación del VIH entre esta población extremadamente marginada constituida por los usuarios de drogas inyectables.
Para obtener más información o concertar entrevistas, rogamos pónganse en contacto con:

En Ginebra:
Sadia Kaenzig, asesora principal, Comunicación Externa y Pública, tel. +41 79 217 3386, sadia.kaenzig@ifrc.org 

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