Al igual que miles de niños y jóvenes sierraleoneses, Kalie Kamara estuvo atrapado en las atrocidades de la guerra civil que se ensaño durante 11 años. Tras haber perdido familia y casa, muchos sufrieron una vida de explotación; 17.000 fueron niños soldados, algunos desde la temprana edad de seis años y en 2002, cuando terminó la guerra, se quedaron sin apoyo alguno y con escasas oportunidades.
“Después que todos los soldados fueron desarmados, vivía una vida espantosa: me había dado a la bebida, robaba y me sentía bastante abatido. Aunque mis amigos trataban de convencerme de que fuera a la Cruz Roja, yo me negaba porque era muy desdichado.”
Finalmente, Kalie se inscribió en el programa de defensa y rehabilitación de niños (CAR por su sigla en inglés) que lleva a cabo la Cruz Roja Sierraleonesa para ayudar a chicos como él a recuperarse de sus experiencias y reintegrarse a la sociedad. Apoyado por Land Rover en el marco de su asociación global con la Federación Internacional de Sociedades de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja (FICR), en dicho programa no solo se asesora y se imparte educación y formación profesional a los chicos, también se asegura que sean aceptados y reintegrados en su respectiva comunidad.
“Estoy aprendiendo a levantar paredes de ladrillo y mezcla, y espero conseguir un aprendizaje cuando me diplome de este curso”, comenta Kalie y añade: “Ya encontré un contratista que me tomará de aprendiz. Siento mi vocación y un buen trabajo también me ayudará incluso a encontrar más trabajo cuando termine el aprendizaje. Mi sueño es llegar a ser alguien en el futuro, alguien respetado en la comunidad.”
En los cinco centros CAR de Sierra Leona se ayudó a 12.600 jóvenes como Kalie a recobrar el sentido de orientación en su vida después del sufrimiento que padecieron. Eso se logró en el marco de la asociación global de Land Rover y la FICR denominada “Llegar a personas vulnerable del mundo entero” que fuera lanzada en 2010. Establecida a partir del compromiso de Land Rover con la FICR, compromiso que se tradujo en un apoyo por valor de más de 3,5 millones de libras esterlinas desde 2008, esta asociación también garantiza el apoyo a programas en 15 países, entre ellos, China y Sierra Leona, así como Austria, Brasil, el Reino Unido y Sudáfrica.
Gracias a la ayuda de la Cruz Roja y Land Rover, Kalie se diplomó recientemente en el citado programa y recibió una caja de herramientas de construcción para empezar a ejercer su oficio y seguir ganándose la vida en la comunidad. Aprendiz de un constructor local, actualmente ayuda a construir un centro de la juventud en el distrito de Kailahun. En todo el país, la Cruz Roja ayuda a miles de jóvenes como Kalie a dejar atrás los horrores de la guerra y reconstruir su vida.