9 julio 2013
“Uno no sabía si uno iba a llorar, hablar, uno no sabía lo que iba a pasar. Tenía mucho miedo, podía ser que el agua subiera más, o que después de perderlo todo también perdiéramos la casa. El agua llego hasta la puerta de nuestra casita.” Estas son las palabras de Elizabeth, quien recuerda haber sido testigo de las peores inundaciones...