Tres años después del devastador terremoto, la Cruz Roja Chilena es más fuerte y está más preparada

Publicado: 27 febrero 2013 20:15 CET

Gustavo Ramírez,  representante de la Federación Internacional de Cruz Roja

Cada desastre representa un reto único. Si bien la historia y la experiencia pueden ayudarnos a prepararnos, el contexto de cada crisis - la población, las instituciones y el nivel del desastre involucrados - se deben considerar en cualquier planificación y respuesta.

El terremoto que afectó a Chile a las 3:34 a.m., hora local, el sábado 27 de febrero de 2010 fue, con una magnitud de 8,8 grados, ha sido uno de los más fuertes que han afectado al planeta desde que comenzaron los registros. El sismo duró más de tres minutos y causó destrucción en zonas urbanas y rurales. Mientras que el número de víctimas mortales - 562 – fue relativamente bajo, el terremoto y el posterior tsunami causaron daños estimados en $ 30 mil millones de dólares, equivalente al 12,5% del PIB. Por otra parte, se produjo justo después de la elección de un nuevo gobierno, lo cual  tuvo un efecto sobre la respuesta de las autoridades.

En gran medida, el país no estaba preparado para la destrucción causada por el terremoto.

La Cruz Roja Chilena, con el apoyo de la Federación Internacional de Sociedades de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja, fue una de las primeras organizaciones en llegar a las áreas afectadas. El objetivo principal de la organización fue proporcionar asistencia humanitaria directa donde más se necesitaba - búsqueda y rescate, alojamiento, ayuda y apoyo psicosocial - pero también había una aguda comprensión de que la Cruz Roja necesitaba  fortalecer sus capacidades, dejándola en mejores condiciones para hacer frente a futuras crisis y para cumplir con su mandato humanitario.

Tres años después, la Cruz Roja Chilena, a través de una amplia formación y el desarrollo, se ha convertido en una organización más fuerte, más resiliente y más profesional, capaz de responder de manera efectiva a los pequeños y grandes desastres de todo el país. Las demandas de la organización – debido a los movimientos de población, los efectos del cambio climático y el crecimiento urbano - presentan nuevos desafíos, pero los líderes están seguros de que su desarrollo en los últimos tres años ha dejado una Cruz Roja en mejor posición para adaptarse, y algunas veces anticiparse, con el fin de seguir siendo un eficaz auxiliar del gobierno.

La historia que comenzó en febrero de 2010 no acaba aquí, de hecho, con el apoyo de la IFRC y el Movimiento de la Cruz Roja y Media Luna Roja, esto puede ser el comienzo de un nuevo capítulo para una Sociedad Nacional recientemente revitalizada.

Mapa

La Federación Internacional de Sociedades de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja es la mayor organización humanitaria del mundo, con 187 sociedades miembros. Siendo uno de los componentes del Movimiento Internacional de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja, nuestra labor se rige por los siete principios fundamentales: humanidad, imparcialidad, neutralidad, independencia, voluntariado, unidad y universalidad.