“Ser voluntario me ha hecho una mejor persona”

Publicado: 17 septiembre 2016 1:17 CET

Detrás de toda historia de tragedia, hay una de esperanza. El terremoto del 16 de abril destrozó familias y dejó miles de afectados en la costa ecuatoriana, sin embargo, en este desastre, afloraron los sentimientos más puros de personas solidarias que no dudaron ni un segundo en volcar todos sus esfuerzos y energías para ayudar a los que más lo necesitaban.  

Tras el terremoto, Erick Quiñonez se ofreció de inmediato como voluntario. A sus 18 años, sintió la necesidad de estar presente en los duros momentos que atravesaban sus vecinos, sus amigos, sus familiares, ¡su gente! la que lo vio crecer en su natal Pedernales en la provincia de Manabí, una de las zonas más afectadas.  

El joven asegura que unirse a la Cruz Roja fue una de las mejores decisiones que ha tomado en su vida. Ha vivido experiencias únicas que le han permitido desarrollarse como ser humano, ser más sensible en momentos desgarradores y también de alegría. Erick señala que conocer personas de otros países que llegaron para apoyar la labor humanitaria en el país le ha dejado grandes amigos y sobre todo grandes enseñanzas.

Sus padres, orgullosos, reconocen que siempre tuvo ese espíritu humanitario y solidario para ayudar a la gente. Lo han apoyado en todas las decisiones de su vida. Esto lo ha fortalecido en su convicción de ser parte del grupo de voluntarios. “Mi familia me ha apoyado siempre y más ahora que tomé la decisión de ayudar a las personas, nunca tuvieron miedo que me pase algo, siempre me alentaron a que siga adelante” comenta.

Después del terremoto, Erick viene apoyando en varias actividades que Cruz Roja Ecuatoriana realiza en las zonas afectadas como: alojamiento y agua y saneamiento. Él asegura que desde el 16 de abril su tiempo se ha convertido en oro y que toda esa motivación por ayudar a la gente ha ido creciendo constantemente. Aprecia más la vida, su familia y saca provecho de su tiempo libre. 

“Ser voluntario me ha hecho una mejor persona. Cuando voy a las comunidades a ayudar me han dado muchas palabras de agradecimiento, me dan consejos para que siga adelante y eso es muy bonito, me da ánimo para seguir ayudando a la gente”, comenta Erick, quien asegura que en un futuro seguirá apoyando la gran labor que realiza Cruz Roja Ecuatoriana.

Hasta la fecha, más de 100.000 personas se han beneficiado con la labor de los miles de voluntarios de Cruz Roja Ecuatoriana que se han movilizado a las comunidades afectadas por el terremoto.




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