Eliminando enfermedades con agua limpia y saneamiento

Publicado: 21 marzo 2014 18:13 CET

Por Lorraine Taggart, FICR

“Estaba contento de que la Cruz Roja nos ayudaba porque no podríamos construir la letrina por nosotros mismos. Solíamos tener que ir a un terreno vacío lejos de la casa. En la noche era atemorizante pero mi padre siempre iba conmigo,” dice Kervans Monazè, un niño de 11 años de edad.

En julio de 2010, la Federación Internacional de las Sociedades de la Cruz Roja y Media Luna Roja (FICR) comenzó su programa de agua potable y saneamiento para ayudar las comunidades en  Léogâne, el epicentro del terremoto, a recuperar algunas de las infraestructuras que fueron destruidas o gravemente dañadas.  

Kervens Monazè, un estudiante de cuarto grado, aprendió sobre el lavado correcto de las manos y la prevención del cólera en su escuela. Kervens y su familia, quienes pudieron reconstruir su casa después del terremoto, recibieron una letrina de la Cruz Roja para reemplazar la suya que había sido  destruida. Ellos también se vieron beneficiados mediante talleres educativos sobre la higiene y la prevención del cólera que formaron parte del Programa de Agua potable y Saneamiento.   

Los voluntarios y voluntarias de la Cruz Roja Haitiana, capacitados como facilitadores comunitarios, hacen visitas de monitoreo domiciliario para averiguar si los beneficiarios y beneficiarias siguen los principios de higiene y las prácticas de limpieza que se les han enseñado. 

“Nuestro objetivo es facilitar el mejor acceso al saneamiento, promover mejores prácticas de higiene y reducir el riesgo de contraer enfermedades transmisibles,” dice Camelia Marinescu, responsable del Programa de Agua Potable y Saneamiento de la FICR en Léogâne. 

En octubre de 2010, con la fase inicial del brote de cólera, fue aún más importante que la  comunidad sea equipara de infraestructuras para prevenir la propagación de enfermedades. Gracias al Programa de Agua Potable y Saneamiento, 2,900 letrinas han sido construidas en las comunidades de Léogâne.  

Además, un total de 69 nuevos puntos de agua han sido construidos, de los cuales cuarenta fueron realizados gracias a una extensión de la red a partir de una fuente artesanal que tenía un flujo satisfactorio. Los otros eran 29 nuevos pozos, representando un logro exitoso de 115% de los objetivos fijados por la FICR.  Cuarenta y cinco puntos de agua también fueron rehabilitados, de los cuales 15 puntos se conectaban a una fuente artesanal y 30 puntos fueron equipados  con bombas manuales. Estos puntos de agua rehabilitados representan un logro de 102%.  

Estas iniciativas han incrementado el acceso a agua potable  para la población  y han brindado una solución alternativa que caminar kilómetros con un recipiente en la mano para poder tener agua.   

“Yo me recuerdo cuando teníamos que caminar kilómetros para buscar agua,” dice Rodrigue Saintil, un pescador que vive desde siempre en la pequeña comunidad de Bossan en el pueblo de Léogâne. Casado y padre de una hija de seis años, Rodrigue apoya a su familia a través de su actividad de  pesca. Su esposa apoya  su trabajo vendiendo el pescado que él pesca en el mercado local. 

Aunque su casa y su pequeña familia no fueron directamente afectados por el terremoto de enero 2010, ellos sintieron los efectos de los daños que han gravemente limitado el acceso al agua potable. 

Debido a el brote de cólera, el acceso al agua potabel para prevenir la propagación de esta temida enfermedad se volvió algo crucial para la comunidad de Bossan y otras partes de Léogâne. 

“Cuando el cólera estalló, era atemorizante porque era una enfermedad que no conociamos ni siquiera habíamos escuchado hablar de eso,” dice Saintil.

Gracias al  acceso a aguan potable, hubieron pocos casos de cólera registrados en esta pequeña comunidad. “Ahora es más accesible y la gente no tienen que ir lejos para conseguirla.  Nosotros nos sentimos más seguros ahora que tenemos agua limpia. Sentimos que nuestra salud está protegida.” 

Desde el comienzo del programa, un total de 28,388 hogares o aproximadamente 141,942 personas se han beneficiado de las diferentes actividades relativas al agua y  saneamiento que han contribuido de manera significativa a reducir la ocurrencia de enfermedades en la comunidad. 

En otra región provincial, específicamente en el pueblecito de Cabaret, situado al norte de la capital Puerto Príncipe, los movilizadores de salud han animado una serie de talleres educativos durante diez semanas acerca de la promoción de higiene y el saneamiento como parte del programa de Enfoque Integral de Barrio de la FICR. Treinta personas de la comunidad fueron seleccionadas para participar en los cursos de  Higiene y Saneamiento Participativo (PHAST). El objetivo de esta formación fue mejorar la prevención de enfermedades al aumentar el nivel de concientización de los residentes de estas comunidades sobre los acciones simples que pueden tomar en su día a día  para prevenir las enfermedades tales como la fiebre tifoidea, la malaria y el  cólera. 

“Nuestro objetivo es ayudar a los residentes de esta comunidad a darse cuenta de que puedan asumir responsabilidad de su propia salud y la prevención de ciertas enfermedades.  Buenas prácticas como el lavado de las manos y la eliminación de desechos en una área designada pueden contribuir a la prevención de enfermedades,”  explica Adee  Lindor, movilizadora comunitaria trabajando con la FICR. 

Estos participantes se ven alentados a utilizar sus nuevas competencias y conocimientos para formar a otras personas de la comunidad acerca de las buenas prácticas en la higiene y acciones para la prevención de enfermedades. 

“Durante la formación PHAST nos enseña lo que podemos hacer para prevenir ciertas enfermedades. Por ejemplo, asegurándonos que no dejemos agua estancada en los alrededores de la casa puede prevenir la malaria. Yo intento utilizar la formación que he recibido para capacitar a los otros miembros de la comunidad. Ya tengo un grupo con quien tengo previsto trabajar la próxima semana!” dice Johanne Mesidor, una de las participantes en la formación PHAST. 

La autoridad nacional de agua potable y saneamiento, DINEPA, también sigue avanzando para mejorar el acceso al agua potable para la población. Según el responsable del departamento técnico, el ingeniero Raoul Toussaint, los objetivos principales para 2014 incluyen la rehabilitación de las redes existentes de agua y la instalación de sistemas de tratamiento de agua en la mayoría de las zonas rurales del país. 

En Julio de 2011, la FICR y DINEPA firmado un Memorando de Entendimiento por lo cual la FICR entregó más de 15 camiones cisterna previamente utilizados en su programa de agua potable y saneamiento para distribuir agua a las personas viviendo en los campamentos después del terremoto.  Estos camiones siguen siendo utilizados plenamente para proporcionar el agua a los habitantes de las zonas rurales dónde no existen redes de agua potable.  

“Este año, intentamos asegurar que cada pueblo tenga una red de agua potable y un Sistema de tratamiento de agua. Esperamos alcanzar esta meta antes del comienzo de la temporada de lluvias a fin de reducir las ocurrencias de cólera,” dice el ingeniero Toussaint. 

La temporada lluviosa en Haiti comienza en el mes de mayo y se termina en noviembre y ha sido conocida por provocar un aumento agudo del número de casos de cólera registrados.  Con la ayuda de todos los sectores e instituciones del país trabajando juntos, todos esperan que el cólera pronto se erradique.




Mapa


La Federación Internacional de Sociedades de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja es la mayor organización humanitaria del mundo, con 190 sociedades miembros. Siendo uno de los componentes del Movimiento Internacional de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja, nuestra labor se rige por los siete principios fundamentales: humanidad, imparcialidad, neutralidad, independencia, voluntariado, unidad y universalidad.