En imágenes - Buen ánimo y solidaridad permean las distribuciones de la Cruz Roja después del huracán Matthew

Historia y fotografías por Stéphanie Picard

Desde los primeros momentos de la distribución en Jérémie, los voluntarios de la Cruz Roja de Haití y los equipos de socorro de la Unidades de Respuesta a Emergencias ((ERU por sus siglas en inglés) de la Federación Internacional de la Cruz Roja y de la media Luna Roja (FICR), y los que habían venido a buscar las muy necesitadas lonas y kits de higiene, se reunieron en un ambiente de solidaridad.

Antes de la distribución, los equipos de la Cruz Roja visitaron la ciudad para identificar aquellos que quedaron en condiciones de mayor vulnerabilidad después del paso del huracán Matthew y se aseguraron de que sus necesidades inmediatas pudieran ser cubiertas, mientras que la comunidad trabajaba en conjunto para reconstruir y superar sus pérdidas.

Niños y niñas, mujeres embarazadas, personas que viven con discapacidades físicas y los ancianos recibieron prioridad para asegurarse de que podían regresar a sus hogares lo antes posible.

Cada mesi anpil (Muchas gracias) y yon konten (estoy feliz) fortaleció la determinación de los Cruzrojistas, cuya misión es brindar alivio a aquellos cuyos hogares y medios de subsistencia fueron devastados por el huracán Matthew.

A medida que el sol asciende, los voluntarios de la Cruz Roja de Haití y los trabajadores humanitarios se reúnen alrededor de Myriam, miembro del Socorro de ERU, para distribuir kits de higiene y lonas a más de 1,600 familias afectadas por el huracán Matthew. En un intercambio de amistad, la gente se toma la mano mientras las cajas se entregan a las mujeres mayores que necesitan ayuda, sus familiares y seres queridos. Se forma una complicidad sutil, elevando el espíritu de todos.

 

Stéphanie, voluntaria de la Cruz Roja de Haití, ayudó a Maggie a llevar sus maletas a la salida, donde esperaría a que sus amigos pasaran por la línea de distribución. Volviendo para ofrecer ayuda a otros, Stéphanie vio a Poupette, que estaba llamando a su amiga Maggie. Al reunirse en la línea de salida, la sincera gratitud de Maggie y Poupette hacia Stéphanie y sus expresiones de alegría contagiosamente iluminaron la atmósfera de todos los que la rodeaban.

 

Stéphanie, voluntaria de la Cruz Roja de Haití, ayudó a Maggie a llevar sus maletas a la salida, donde esperaría a que sus amigos pasaran por la línea de distribución. Volviendo para ofrecer ayuda a otros, Stéphanie vio a Poupette, que estaba llamando a su amiga Maggie. Al reunirse en la línea de salida, la sincera gratitud de Maggie y Poupette hacia Stéphanie y sus expresiones de alegría contagiosamente iluminaron la atmósfera de todos los que la rodeaban.

 

Erney, 47 años, Sonrió mientras un voluntario de la Cruz Roja de Haití lo ayudaba a llevar la lona y la caja que acababa de recibir "Todo en casa estaba roto por el huracán. Tan pronto como llegue a casa, pondré la lona. Estoy muy agradecido a la Cruz Roja ", dijo con valentía.

 

“Mi casa ha sido ´écrasée´. Lo que llevo es todo lo que tengo, y me lo dieron amigos, vecinos y familiares que a ellos mismos les quedaba poco para dar ", dijo Sulface a los voluntarios de la Cruz Roja Haitiana en un testimonio conmovedor. Mientras que el kit y la lona recibidos fueron apreciados, lo que Sulface quisiera sobre todo es volver a casa. Su hermana la tomó después que el huracán la dejó sin hogar. "Mi familia es muy generosa, pero quiero volver a casa. Por ahora, todo lo que queda es escombros y pedazos de vigas de madera.” 

 

Mia, de 14 años, y su amiga Jessie se reunieron para recoger la lona para sus familias. "Tengo que traer la lona a casa lo antes posible para ayudar a reforzar nuestro techo. Pero no vamos a quedarnos con el contenido de los kits de higiene. Quiero compartirlo con mis vecinos y amigos que lo necesitan tanto como yo ", dijo, en una afirmación de sabiduría que va más allá de sus años. El verdadero significado de la comunidad no se pierde para nadie aquí.

 

La voluntaria de la Cruz Roja de Haití Stéphanie perdió su hogar en el huracán. Para ella, es un honor ayudar a su comunidad y trabajar juntos para recuperarse de las dificultades.


La Federación Internacional de Sociedades de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja es la mayor organización humanitaria del mundo, con 190 sociedades miembros. Siendo uno de los componentes del Movimiento Internacional de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja, nuestra labor se rige por los siete principios fundamentales: humanidad, imparcialidad, neutralidad, independencia, voluntariado, unidad y universalidad.