No existen casas a las que regresar

Publicado: 10 octubre 2016 22:15 CET

Nicole Robicheau/FIRC

Elmita Nodeis se sienta en el suelo del patio de la escuela Philippe Guerrier en el pueblo de Les Cayes. La escuela ha sido convertida en un centro de evacuación desde que el huracán Matthew golpeó a esta zona de Haití. Ella ha estado durmiendo allí con 8 de sus familiares.

Elmita, con sus 51 está ocupada lavando y restregando ropa con algunas cubetas frente a ella.

"Mi hogar ha sido destruido, y yo no he comido desde ayer, así que comencé a lavar ropa de otras personas que viven por acá cerca para conseguir algo de dinero”, comenta Nodeis.

Nodeis estaba en su casa cuando el huracán golpeó su pueblo. "Estaba dormida, soñando con alguien que me decía ven rápido, ven rápido, entonces me desperté y mi casa había sido destruida, así que salí corriendo de allí" nos cuenta Noedis.

Por su parte, Yvette Smith una joven de 22 años también está viviendo en el centro. Ella junto con unas 19 familias más comparte uno de los salones de clase.

"Nuestra casa fue destruida, hemos perdido todo. La Cruz Roja vino a buscarnos y nos trajo aquí”, dice Smith.

No hay colchones en la escuela, así que todas las personas, incluyendo la abuela de Smith que tiene 83 años, tienen que dormir en el piso de concreto. La abuela de Yvette ha estado utilizando bastón desde que sufrió una herida en el terremoto del 2010.

Pauline Divert, de 41 años, no estaba en su casa cuando el huracán golpeó su pueblo, gracias a que los voluntarios de la Cruz Roja la llevaron a ella y a su familia para el centro de evacuación.

"Yo regresé a ver mi casa y quedé devastada cuando la vi destruida" dice Divert. "Incluso el bote de pesca de mi esposo se ha ido”.

Ayer, voluntarios de la Cruz Roja trabajaron en conjunto con el Programa Mundial de alimentos registrando 200 familias que actualmente están viviendo en el centro.

Hoy ellos estarán distribuyendo los alimentos más necesarios. Cada familia recibe arroz, granos y aceite para cocinar suficiente para un mes. Esta es la primera distribución de alimentos en el centro.

En los próximos días y semanas, más personas continuarán recibiendo alimentos, agua y elementos de ayuda para apoyar su recuperación.

"Todos somos víctimas en los departamentos del sur”, dice Yvette Fenelon, Presidente de la Filial del departamento del sur-oeste de la Cruz Roja Haitiana.

La Cruz Roja continuará evaluando la situación en los próximos días, y apoyando a las personas con las necesidades más urgentes como alimentos, agua y albergue.




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