Los muros y las vallas vuelven a dividir el mundo

Publicado: 10 diciembre 2015 22:49 CET

Carlos Frener, Vicepresidente de Cruz Roja Mexicana. Exposición sobre el tema de Migrantes en la 32° Conferencia Internacional.  

Nuevamente los Muros y las Vallas vuelven a dividir al mundo; muchos países los vuelven a levantar,  invirtiendo la tendencia del fin del siglo XX cuando se logró la apertura de muchas fronteras. Razones de seguridad y de control de los flujos migratorios sirven para justificar estas construcciones; al mismo tiempo, innumerables migrantes muertos, desaparecidos o heridos, y mucho más sufrimiento y vulnerabilidad nos interpelan a diario.

Para nosotros, es fácil ignorar estos obstáculos y cruzar fronteras sin mucha dificultad cuando muchos migrantes se ven forzados a correr cada vez más riesgos para llegar a su destino. Cuesta poco dinero cruzar  un brazo de mar entre dos países en un ferry. Cuesta una fortuna hacerlo de manera irregular en un barco neumático sobrecargado de pasajeros, con altas probabilidades de náufragio y muerte.  

Este es ahora nuestro nuevo panorama mundial de la migración.

La migración que a Cruz Roja Mexicana le concierne, o mejor dicho, el migrante, que es la persona que la representa, es a quien desde el año 2003 nuestra Institución ha prestado atención Humanitaria, al ser México, primero, un país generador de migración y después, como un territorio de paso o tránsito de decenas de miles de hermanos provenientes de Centroamérica y el Caribe, principalmente.

La inseguridad y la situación económica de esta región, han empujado a cientos de familias a la desintegración debido a que, primero las cabezas del hogar, los adultos, migran al norte en busca del Sueño Americano, en un viaje que en muchas ocasiones se convierte en la pesadilla de su vida; después se intenta la migración de los hijos, muchos de ellos menores de edad, que buscan seguir el paso de sus padres y anhelan reunirse con ellos. No todos tienen éxito en su intento. A menudo pasan  años hasta que las familias vuelven a verse. En demasiados casos los vínculos familiares se rompen definitivamente debido al fallecimiento o desaparición de la persona migrante durante su trayecto.

Es entonces, cuando la Cruz Roja Mexicana entra a auxiliarlos. A través del establecimiento de centros de ayuda en puntos estratégicos en la frontera norte, en el centro y sur de nuestro país, la Cruz Roja Mexicana extiende su mano humanitaria proporcionando a los migrantes necesitados asistencia en primeros auxilios, orientación, apoyo psicológico y restablecimiento de contactos familiares.

A esta noble tarea se suma hace más de tres años , el Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR), el cual en adición extraordinaria a su tradicional tarea estatutaria, interviene activamente en favor de la población migrante vulnerable, aportando su experiencia, sus protocolos y su respaldo económico, en apoyo de nuestra Sociedad Nacional y otras Sociedades Nacionales de la región.

Así, decenas de miles de personas Migrantes han sido atendidas por nuestra institución durante estos años.

Sin embargo, el auxilio que prestamos a los Migrantes dentro de los principios humanitarios de neutralidad, imparcialidad e independencia de nuestra institución, no es suficiente; se requiere primero, una acción concertada, de las Sociedades Nacionales de la Región y segundo,  aún más importante,  la decisión de los Gobiernos de la Región, para actualizar sus políticas públicas, incluyendo mediante la creación de sistemas de protección y respuesta adecuados, buscando evitar con ello los terribles sufrimientos que actualmente viven los migrantes a lo largo de su trayecto, entre otros las violaciones de sus derechos elementales, la extorsión, la violencia física y psicológica y la falta de atención migratoria efectiva y afectiva.




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La Federación Internacional de Sociedades de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja es la mayor organización humanitaria del mundo, con 190 sociedades miembros. Siendo uno de los componentes del Movimiento Internacional de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja, nuestra labor se rige por los siete principios fundamentales: humanidad, imparcialidad, neutralidad, independencia, voluntariado, unidad y universalidad.