Lecciones aprendidas y las mejores prácticas en la respuesta al virus del Zika

Publicado: 7 diciembre 2016 19:50 CET

Hace menos de un mes, el 18 de noviembre, la Organización Mundial de la Salud (OMS) anunció que el virus Zika ya no representa una emergencia de salud pública de interés internacional. El virus sin embargo sigue siendo una importante preocupación en la salud pública en las Américas, en especial para las poblaciones más vulnerables como las mujeres en edad fértil. Hasta la fecha, la Organización Panamericana de la Salud (OPS) ha registrado más de 515,000 casos sospechosos del Zika, de los cuales se han confirmado más de 170,000 casos. También, el virus Zika puede presentar complicaciones como el síndrome congénito en recién nacidos y síndromes neurológicos en los adultos.

 

Para la Federación Internacional de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja (FICR), aunque el Zika ya no represente una emergencia de salud pública en términos formales, la cantidad de casos en la región de América, así como los riesgos asociados a las afecciones neurológicas tanto en adultos como en niños, requieren de una respuesta integral y sostenida.  En este contexto, el 30 de noviembre y el 1 de diciembre la Oficina Regional para las Américas de la FICR, a través de su Operación Zika, llevó a cabo un taller de lecciones aprendidas en la Ciudad de Panamá. Los objetivos principales del taller fueron el intercambio de experiencias, la recolección de las lecciones aprendidas y análisis de las debilidades y fortalezas de las acciones de la operación.

 

El taller de la Operación Zika contó con la participación de 16 Sociedades Nacionales (SNs) de América Latina y el Caribe. También estuvieron presentes otras entidades de la Cruz Roja, incluyendo el Centro de Referencia para la Gestión de Riesgo de Desastres del Caribe (CADRIM), el Centro de Referencia en Preparación Institucional para Desastres (CREDP) y el Centro de Referencia en Apoyo Psicosocial. Adicionalmente, participaron OPS, UNICEF, Save the Children y la Universidad de Quindío, socios de la FICR en la operación Zika y quienes hicieron importantes aportes al contenido del taller.

 

La Operación Zika de la FICR ha estado enfocada en cuatro áreas técnicas: la vigilancia epidemiológica basada en la comunidad, la comunicación comunitaria, el control vectorial y el apoyo psicosocial. El taller permitió una revisión detallada de las acciones, las mejores prácticas y los retos en cada una de estas áreas. También, las Sociedades Nacionales de que participaron pudieron aprender sobre las experiencias de otros países. Una de las principales lecciones aprendidas surgidas en el  taller fue la necesidad de asegurar la sostenibilidad en la prevención del virus Zika que migren de un abordaje reactivo a un enfoque preventivo y de desarrollo. La clave para esto es la de fortalecer la integración entre los diversos socios, participantes comunitarios y autoridades locales para lograr cambios de comportamiento positivos. 

 

“La Operación Zika se ha construido con una visión a largo plazo. Ahora tenemos que continuar trabajando juntos y fomentar la capacidad de las instituciones y de las comunidades para asegurar que nuestras acciones, y las acciones de las comunidades, se vuelvan sostenibles en el abordaje del Zika y para prepararnos mejor frente a futuras emergencias de salud pública.” – dijo Walter Cotte, Director Regional para América, FICR.

 

Esto significa que la transición se debe basar en la continuidad de intervenciones de alta calidad en la región y también en un mejoramiento constante en las principales áreas técnicas de la respuesta al Zika. De igual forma, es necesario involucrar un fuerte componente de participación comunitaria en todas las intervenciones para fortalecer las acciones basadas en la comunidad. Para esto, la FICR pretende seguir proveyendo herramientas, apoyo técnico y oportunidades de capacitación a las SNs, con el objetivo de promover los mejores resultados en la lucha contra el Zika.  




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