Filipinas: voluntarios capacitan a las comunidades para prevenir la propagación de enfermedades

Publicado: 14 mayo 2013 15:00 CET

Por Afrhill Rances (Manila) y Aradhna Duggal (Ginebra)

Filipinas es uno de los países del sudeste asiático más propenso a los desastres;  cada año se ve afectado en promedio por veinte tifones y otros riesgos conexos, como inundaciones y deslizamientos de tierras, que dejan a su paso un rastro de destrucción.

En diciembre de 2011, a raíz de la tormenta tropical Washi que azotó la costa septentrional de la isla de Mindanao fallecieron mil cuatrocientas personas y casi cuarenta mil viviendas sufrieron daños. Un año después, en diciembre de 2012, la isla se vio asolada por el tifón Bopha que se cobró víctimas mortales y perjudicó a millones de personas.

A raíz de estas devastadoras catástrofes los voluntarios de la Cruz Roja con formación en servicios de salud comunitarios acudieron en ayuda de las víctimas en las provincias más gravemente afectadas.

Luz Hulgin, una madre de treinta y siete años que vive en la ciudad de Iligan, cuenta que, en el período posterior a la tormenta tropical Washi, el agua escaseaba y no se tenía acceso a instalaciones sanitarias, de manera que ella solía escarbar un hoyo en cualquier lugar para que sus hijos defecaran.

Asistió a reuniones semanales sobre promoción de la higiene, en las que los voluntarios de la Cruz Roja explicaban las buenas prácticas, la importancia del saneamiento y la forma de eliminar los desechos sólidos.

Luz reconoce: "en esas reuniones nos enteramos de muchas cosas y nos percatamos de que seríamos los primeros perjudicados si no poníamos en práctica los que habíamos aprendido".

Se da cuenta de que sus hijos no gozaban antes de buena salud porque tiraba los desechos en cualquier lugar. "Consumíamos verduras del huerto que cultivábamos cerca del lugar donde echábamos la basura y otros desechos. Gracias a las reuniones organizadas por la Cruz Roja, nos dimos cuenta de ese error".

Durante las inundaciones, los habitantes debían abrirse camino entre los desperdicios debido a esas costumbres inadecuadas en cuanto a la gestión de desechos. La Cruz Roja de Filipinas colaboró con las comunidades en la mejora del sistema local de alcantarillado y desagüe, la reparación de bombas manuales y la rehabilitación de pozos para que las comunidades gozaran de mejor acceso a fuentes de agua salubre.

A raíz de la tormenta tropical Washi, la Cruz Roja ha emprendido diversas intervenciones relacionadas con el socorro y la recuperación en materia de agua y saneamiento que han beneficiado a unos veinte mil hogares en Iligan y Cagayan de Oro. Desde la fase de elaboración del proyecto hasta su ejecución final, se ha contado con la participación de las comunidades en las actividades de promoción de la higiene (que también se lleva a cabo en las escuelas), la construcción de letrinas y los programas de trabajo a cambio de dinero.

Merylin Inongan es una de las miles de personas cuyas viviendas sufrieron daños o quedaron destruidas en 2012 por el tifón Bopha y, actualmente, vive en una "ciudad de tiendas de campaña". Es una de las cientos de personas voluntarias que prestan servicios de salud en la comunidad, a las que recurrió la Cruz Roja de Filipinas para que llevaran a cabo reuniones dedicadas a la promoción de la salud y de la higiene. Goza de la confianza de los miembros de su comunidad y le es fácil comunicarse con ellos ya que habla Bislayn y Manday, los dos dialectos utilizados en el valle de Compostela. Cada mañana, comparte con sus amigos y vecinos información sobre educación sanitaria y explica la organización de la distribución de ayuda. "Cuando hablo con los miembros de mi comunidad percibo una sensación de alivio. Muchos estamos todavía traumatizados por lo que vivimos cuando el tifón Bopha azotó nuestra ciudad, pero sabemos que la situación mejorará y que nos recuperaremos de esta crisis. La formación que he recibido para desempeñar esta labor con la Cruz Roja de Filipinas, me hace sentir muy útil y feliz de aportar mi contribución voluntaria."

Gwendolyn Pang, secretaria general de la Cruz Roja de Filipinas, insiste en que la inversión en atención de salud primaria, primeros auxilios y preparación para emergencias de salud es esencial. "La formación que impartimos a quienes prestan servicios de salud en la comunidad abarca diversas cuestiones relacionadas con la salud, a través del enfoque de salud y primeros auxilios comunitarios. La función de promotores de salud que desempeñan los voluntarios es esencial. Además, actúan como enlace entre los sistemas de salud pública y las comunidades antes, durante y después de los desastres", señala "sin los voluntarios, la prestación de servicios fundamentales o la consecución de la cobertura universal de salud no sería posible".




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