Incrementando la eficiencia de la ayuda humanitaria en Filipinas

Publicado: 12 diciembre 2013 15:30 CET

Las leyes constituyen un ingrediente vital para hacer que la prestación de ayuda sea más rápida y eficaz.

En respuesta al Tifón Haiyan, el más fuerte que haya tocado tierra según los registros históricos, las autoridades de Filipinas están implementando recomendaciones internacionales que reducirán demoras en la provisión de socorro humanitario.

Hace ya varios años que la Cruz Roja Filipina y la FICR han estado trabajando con autoridades a fin de desarrollar reglas y procedimientos racionalizados para el socorro humanitario, tomando en consideración recomendaciones de las directrices internacionales desarrolladas por la FICR, así como también la legislación modelo correspondiente.

Richard Gordon, Presidente de la Cruz Roja Filipina y coautor de la Ley República 10121 – también conocida como Ley Nacional de Reducción de Riesgo y Gestión de Desastre – dijo que era vital garantizar que la buena voluntad de millones de personas alrededor del mundo se tradujera en resultados tangibles en el terreno. “Se han manifestado grandes muestras de apoyo a las personas de Filipinas luego de este enorme desastre,” afirmó. “nuestro objetivo es convertirnos en un vínculo eficaz entre la ayuda disponible y toda la gente necesitada, y estas normativas son fundamentales para hacerlo realidad.

“Estamos comprometidos en garantizar que lo que la gente done, llegue a donde debe llegar.”

De conformidad con dichas recomendaciones, Filipinas está actualmente instituyendo equipos identificados como “Tienda de una parada” en áreas afectadas por el tifón. Estos constituyen un grupo de representantes de los diferentes departamentos y agencias gubernamentales locales y nacionales con autoridad de supervisión para autorizar la entrada de bienes, equipos y transporte de carácter humanitario a objeto de acelerar la entrada de socorro.

Este enfoque demostró su efectividad al haber sido implementado luego de desastres ocurridos en otros países tales como Indonesia y Guatemala, con una significante reducción de las demoras burocráticas. Sin el establecimiento de mecanismos como este, el socorro de carácter vital se vería demorado por los requisitos legales que suelen imponerse a los artículos y personal de socorro internacional, incluidos aduanas, impuestos y procedimientos de inmigración. Luego de haber adquirido experiencia en desastres de gran escala anteriores, como en la respuesta al tsunami del Océano Indico en 2004, la cual presenció cómo cientos de contenedores llenos de artículos de socorro quedaron varados durante un año en los almacenes de aduana, la FICR ha estado trabajando desde 2007 con Sociedades Nacionales y Gobiernos para reducir estas barreras legales.

Tessa Kelly, oficial legal de la FICR, quien ha sido temporalmente desplegada para responder al Tifón, dijo que las normativas podrían mejorar la eficacia de la prestación de ayuda, en lugar de demorarla. “En el terreno, las necesidades son enormes. Y cuando las personas preguntan por qué la ayuda no está llegando a las comunidades con suficiente celeridad, una consideración fundamental es si existen o no leyes y reglamentos que contribuyan a la rapidez y eficacia de las operaciones humanitarias,” declaró. “Los marcos legales constituyen la columna vertebral de todos los demás trabajos que se están llevando a cabo”.




Mapa


La Federación Internacional de Sociedades de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja es la mayor organización humanitaria del mundo, con 190 sociedades miembros. Siendo uno de los componentes del Movimiento Internacional de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja, nuestra labor se rige por los siete principios fundamentales: humanidad, imparcialidad, neutralidad, independencia, voluntariado, unidad y universalidad.