De la Londres victoriana a la Iniciativa Mundial de Agua y Saneamiento

Publicado: 7 mayo 2013 11:25 CET

Si se le pregunta a un especialista de salud pública quien fue su héroe con toda probabilidad hablará de las hazañas del Dr. John Snow que en 1854 realizó un ejercicio ingenioso que cambiaría para siempre nuestra forma de ver el mundo.  En un mapa del Soho de Londres, desfalleciente por un brote de cólera, indicó la ubicación de los pacientes demostrando fehacientemente la relación que existía entre su enfermedad y su fuente de agua: la bomba de Broad Street. Ante la negativa de las autoridades locales, el Dr. Snow inhabilito esa bomba quitándole él mismo la palanca.  Una vez firmemente establecida la relación de causa a efecto entre el agua contaminada y el cólera, la enfermedad desapareció inmediatamente de Londres.

Una historia apasionante; compasión casi totalmente equivocada

En realidad, el mapa fue trazado después del brote; en parte, mediante pruebas anecdóticas como el hecho de que los trabajadores de una cervecería cercana no contrajeran el cólera, el Dr. Snow convenció al consejo local de quitar la palanca de la bomba. Por lo tanto, es muy probable que haya intervenido mucho después del pico de la epidemia y, posteriormente, la palanca se volvió a poner. El trabajo del Dr. Snow no obtuvo consenso científico de inmediato y en Londres hubo más brotes en los años siguientes.

Aunque el Dr. Snow sea el padre de la epidemiología, no libró a Londres del cólera; eso no quita que algo importante se iniciara en 1863, pues debido al olor nauseabundo que emanaba del Támesis, el gobierno acabo por asignar fondos a la construcción de un sistema de alcantarillado y confió la supervisión a Joseph Bazalgette, ingeniero jefe de la Junta Metropolitana de Obras Públicas.

Más que cualquier otro factor, el alcantarillado pondría fin al cólera, aumentaría la esperanza de vida y mejoraría considerablemente la calidad de la vida en Londres, pero su construcción llevó décadas, causó enormes interrupciones en el centro de la ciudad y costó el equivalente de 2.000 millones de libras esterlinas de hoy en día.

Podríamos burlarnos de quienes en 1863 creían que el mal olor transmitía el cólera, pero cabe preguntarse si hemos aprendido algo de esa historia. Al parecer, el saneamiento ya no es una prioridad, pero en el mundo hay más personas que carecen de acceso a inodoros que a teléfonos móviles. El problema no se limita a las ciudades más pobres; Dubaí tiene los edificios más altos del mundo, pero carece de infraestructura de alcantarillado para la Torre Burj Khalifa y todos los días una flota de camiones acarrea los desechos humanos de sus residentes, versión moderna del ejército de recolectores que realizaban la misma tarea en la Londres victoriana. El trabajo de Bazalgette no ha terminado. 

Desde 2005, el Movimiento Internacional de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja desplegando esfuerzos de promoción de la higiene y construcción de infraestructura en viviendas y escuelas, permitió que más de 1.000.000 de personas de docenas de países mejoraran el saneamiento en su comunidad. Se tiene la esperanza de llegar a millones más de aquí a 2015 en el marco de la Iniciativa Mundial de Agua y Saneamiento (2005-2015) de la FICR. Ahora nos comprometemos a continuar después de 2015 hasta cuando, más pronto que tarde, todos los seres humanos, sin distinción de sexo, grupo étnico, lugar de residencia y condición económica realicen su derecho al agua potable, el saneamiento básico y la higiene mejorada.

No hay atajo que valga. El mundo moderno necesita saneamiento y el saneamiento requiere tiempo, esfuerzo y recursos. Si queremos la salud y la dignidad que confiere el saneamiento, tendremos que pagar por él.




Mapa


La Federación Internacional de Sociedades de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja es la mayor organización humanitaria del mundo, con 190 sociedades miembros. Siendo uno de los componentes del Movimiento Internacional de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja, nuestra labor se rige por los siete principios fundamentales: humanidad, imparcialidad, neutralidad, independencia, voluntariado, unidad y universalidad.