Leyes más fuertes en materia de desastres mejorarán la respuesta de emergencia opina la Asamblea General

Publicado: 24 noviembre 2011 11:30 CET

Joe Lowry

Desde la anterior Asamblea General de la Federación Internacional de Sociedades de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja (FICR) en 2009, el mundo vivió desastres masivos como los terremotos en Haití, Chile, Nueva Zelandia, Turquía y Japón; las inundaciones en Pakistán, Sri Lanka, Australia y Bolivia; la inestabilidad política en la región de Oriente Medio y
Norte de África, y las crisis alimentaria en el Cuerno de África.

Esos desastres exigieron mucho más que nunca a los organismos humanitarios. Si bien el personal y los voluntarios están capacitados para reaccionar rápido, pueden verse bloqueados por el papeleo o impedidos de actuar por restricciones jurídicas o porque no existe un marco jurídico.

Hoy, primer día de la Asamblea General en Ginebra, los líderes de la FICR subrayaron la importancia de contar con sólidas leyes para reducir el riesgo y organizar una eficaz respuesta a desastres.

“Muchos Estados aumentaron la preparación operativa en previsión de desastres, pero en esa preparación no siempre estuvo a la par el plano jurídico. Una legislación insuficiente deja lagunas que ya no nos podemos permitir”, señaló Bekele Geleta, Secretario General de la FICR. 

La cuestión fue considerada de capital importancia por la Media Luna Roja Maldiva (MLRM) que, habiendo sido reconocida oficialmente después de la ceremonia de apertura de esta mañana, pasó a ser el 187o miembro de la FICR. Mohammaed Shafeeg, Presidente de la MLRM, comentó que trabajar con el gobierno en política es crucial para la función de auxiliar de los poderes públicos y el éxito a largo plazo de la organización. La MLRM acogió la I Conferencia de la Cruz Roja y la Media Luna Roja sobre Derecho de Desastres de Asia Meridional en vísperas de la Cumbre de la Asociación del Asia Meridional para la Cooperación Regional donde este mes se adoptó el primer tratado regional de cooperación en casos de desastre.

Reforzar leyes y procedimientos nacionales para reducir la vulnerabilidad a escala comunitaria, garantizar una gestión efectiva de la ayuda internacional y evitar desigualdades en la asignación de refugios a quienes se quedaron sin techo será uno de los principales temas de debate de la XXXI Conferencia Internacional de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja que comienza la semana próxima.

La aplicación de las leyes vigentes –en particular, los códigos de construcción y la normas sobre gestión de la tierra que se entiende deberían salvar vidas– también es insuficiente en muchos países. “Los Estados tienen que sancionar normas realistas que estén al alcance de los constructores y comprometerse a obrar por viviendas más seguras incluso en las comunidades más pobres”, añadió el Sr. Geleta. 

Además, los recientes desastres de grandes proporciones revelaron las dificultades con que tropiezan las organizaciones internacionales de socorro para obtener visados de entrada, despachos de aduana, exención de impuestos y permisos de transporte. En la Conferencia Internacional también se tratará la cuestión de mejorar las leyes que rigen la afluencia a gran escala de trabajadores de la ayuda y artículos de socorro en zonas de desastre.

En el discurso de apertura de la Asamblea General, Tadateru Konoé, Presidente de la FICR, destacó la importancia de mejorar la coordinación en las operaciones de ayuda y añadió: “La coordinación es responsabilidad de todo el Movimiento y, a mi entender, necesitamos un sistema más colaborativo, respaldado por la confianza mutua y la reciprocidad para mayor provecho de nuestros beneficiarios. Una mejor coordinación alimenta una mejor comprensión del respectivo mandato de cada componente del Movimiento, lo que redunda en un mejor perfil de cada uno de ellos y el Movimiento en su conjunto.”




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