Los voluntarios dan el ejemplo en la promoción de la paz

Publicado: 26 noviembre 2011 11:03 CET

Stephen Ryan

Cada día, 4.200 personas mueren en circunstancias violentas, cifra cuyo total anual equivale a la población de Viena, Austria. La violencia suele percibirse como algo que sucede en otro lugar –alguna zona de conflicto armado o un barrio peligroso de alguna una ciudad lejana– pero se ha incrustado en segmentos de nuestra cultura y mucho consideran que forma parte de la vida normal. Mediante una serie de iniciativas y proyectos la Federación Internacional de Sociedades de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja (FICR) trata de ofrecer una alternativa a esa idea.  

La violencia, la discriminación y la exclusión, por lo general, se abordan por separado porque son cuestiones distintas, pero eso no quita que tengan raíces comunes. La labor de la Cruz Roja y la Media Luna Roja se guía por los Principios fundamentales y se sustenta en valores como la paz, la igualdad y la compasión. Todos los días en el mundo entero, los voluntarios impugnan la discriminación y promueven la tolerancia fomentando una cultura de paz basada en esos mismos valores. 

Los jóvenes en particular pueden ofrecer soluciones innovadoras a los problemas de violencia de sus comunidades. Reconociéndolo, la FICR elaboró el programa Los jóvenes como agentes del cambio de comportamiento para capacitarles y que sean el cambio que quieren ver en el mundo. Hasta ahora, en el marco de dicho programa, se impartió formación de educador de pares a 285 voluntarios de 75 países. En lugar de esperar a mañana, estos jóvenes lideran hoy el camino.

Otros programas como el pionero Juntos por una vida mejor de la Cruz Roja Búlgara promoverán la antidiscriminación con el objetivo de crear embajadores de grupos marginados. Ese fue uno de los programas galardonados con el Premio de la Juventud que otorga la FICR. 

La promoción de una cultura de no violencia no se limita a los jóvenes; la Cruz Roja y la Media Luna Roja captan voluntarios de todas las edades que aportan una variedad de perspectivas y competencias al Movimiento, alentando a todos y cada uno a contribuir a la visión de promover la dignidad humana y la paz en nuestro mundo. 

Bekele Geleta, Secretario General de la FICR, aprovechó su discurso ante la Asamblea General, reunida en Ginebra, para subrayar la importancia de que todos los componentes del Movimiento promuevan la paz.  Dijo que en estos tiempos difíciles, en los sistemas gubernamentales se reconoce cada vez más que necesitan de urgencia a las Sociedades Nacionales y que mediante la participación de los voluntarios, la Cruz Roja y la Media Luna Roja son una fuerza positiva para promover la buena ciudadanía y la estabilidad social en épocas turbulentas. 

Una cultura de no violencia y paz puede parecer un sueño fantasioso, pero si damos los primeros pasos, y alentamos a otros a unirse a nosotros, algún día se realizará. La FICR y las 187 Sociedades Nacionales que la integran pueden dar el ejemplo que se necesita.




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La Federación Internacional de Sociedades de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja es la mayor organización humanitaria del mundo, con 190 sociedades miembros. Siendo uno de los componentes del Movimiento Internacional de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja, nuestra labor se rige por los siete principios fundamentales: humanidad, imparcialidad, neutralidad, independencia, voluntariado, unidad y universalidad.