Mas de un millón de Francos suizos activados por la FICR

Publicado: 24 abril 2012 19:00 CET

Enrique Jair Guevara

El fenómeno meteorológico conocido como La Niña el cual causo sequias en Paraguay, ha una vez mas causado condiciones climáticas adversas en la región. Fuertes lluvias durante los pasado cuatro meses continúan causando inundaciones y deslaves en varios países de Sur América, afectando a Bolivia, Ecuador, Paraguay y Perú. El clima severo en la región ha dañado cultivos e interrumpido vías de acceso dejando varias comunidades a lo largo de la región asiladas, seriamente afectando los medios de sustento de unas 800,000 viviendo en comunidades predominantemente indígenas. El incremento en precipitación también ha incrementado el riesgo epidémico para el dengue, diarrea, leptospira, malaria y otras enfermedades.

Para responder a estas necesidades humanitarias las Sociedades Nacionales de la Cruz Roja, en cooperación con el gobierno y la FICR, están usando casi un millón de francos suizos en asistencia a desastres para distribuir comida, kits de higiene, y mosquiteros a unos 56,000 beneficiarios. Los fondos también se están usando para responder a los brotes de dengue el las regiones inundadas por medio de campanas de prevención de dengue y promoción de la salud por grupos comunitarios. A pesar de que muchas Sociedades Nacionales estén respondiendo a las fuertes lluvias, este fenómeno meteorológico ha tenido el efecto opuesto causando sequias en Paraguay lo cual requirió asistencia de la FICR en la forma de 332,009 Francos suizos en fondos de emergencia.

 Una situación similar ocurrió el año pasado cuando Nicaragua, Honduras, Costa Rica, El Salvador, y Guatemala sufrieron los efectos de las fuertes lluvias causadas por la Depresión tropical 12-E. En esa ocasión dos llamamientos y fondos de emergencia fueron activados  llegando a una cifra de casi 2.5 millones de Francos suizos.

Estos recurrentes desastres de pequeña escala revelan un cambio en la tendencia de operaciones de respuesta a emergencias. El impacto cumulativo de pequeños a medianos desastres muchas veces es mayor que el impacto de un desastre grande. Sin embargo, estos pequeños a medianos desastres cumulativos, tal cual las repercusiones de la depresión tropical 12-E en Centro América y los efectos de la Niña en Sur América, simplemente no son noticias titulares. 

Según Jan Gelfand, Jefe de Operaciones para la FICR en América, “Cuando vivimos la experiencia de eventos en múltiples países y con múltiples peligros, se requiere que usemos los diferentes componentes de nuestro sistema de respuesta. Comenzando con los equipos de respuesta a nivel comunitario, luego al nivel regional y subsecuentemente el global de ser necesario.” A pesar de los cambios meteorológicos que estén ocurriendo, esto no cambia el hecho de que los desastres y epidemias no respetan fronteras, un hecho que resalta la necesidad de la colaboración continua entre Sociedades Nacionales.

“Actualmente las Sociedades Nacionales afectadas en Sur América se están juntando porque enfrentan los mismos riesgos epidémicos de dengue y enfermedades diarreicas, las cuales incrementan debido a altos niveles de precipitación.  Por lo tanto es esencial que trabajemos junto con las Sociedades Nacionales para reducir este riesgo”  dijo Jorge Zequeira Coordinador de la Unidad Pan Americana de Respuesta a Desastres.  No obstante la naturaleza cambiante de los fenómenos  a los cuales responded las Sociedades Nacionales. La Unidad Pan Americana de Respuesta a Desastres continua cumpliendo su rol brindando asistencia y coordinación durante emergencias.

“La habilidad de usar los recursos situados en América demuestra el incremento en la capacidad de respuesta de las Sociedades Nacionales, así como la fuerza de un sistema que se ha mejorado a lo largo de diez años, el cual facilita la respuesta y la colaboración cuando enfrentamos un desastre o crisis” concluyo Gelfand.




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