Una misión a Libia y Túnez promueve ante los nuevos gobiernos la función de las Sociedades Nacionales como auxiliares de los poderes públicos

Publicado: 7 junio 2012 15:59 CET

La primavera árabe fue un momento extraordinario.  La única constante era el cambio y la población era artífice de su propia historia. Pero entre bambalinas, lejos de los proyectores, las Sociedades Nacionales de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja -y los voluntarios jóvenes en particular- permanecían alertas para prestar servicio a las personas más vulnerables, es decir, a los heridos, a los desplazados y a quienes se veían abrumados por las circunstancias. A medida que un nuevo orden comienza ahora a asentarse en la región, los gobiernos están consolidando sus mandatos y confirmando sus asociados en la construcción de la comunidad y la creación de una cultura de no violencia y paz.

Del 22 al 27 de abril, el presidente de la Federación Internacional, Tadateru Konoé, viajó a Libia y a Túnez para ayudar a velar por que la Cruz Roja y la Media Luna Roja siga siendo percibida como un asociado -y líder- fundamental de la comunidad, a lo largo de este importante período de cambio. Su objetivo principal: aplicar la diplomacia humanitaria para que los gobiernos comprendan mejor la función de las Sociedades Nacionales y de sus voluntarios como auxiliares de los poderes públicos, así como los Principios Fundamentales del Movimiento Internacional de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja.

En Libia, tras las reuniones con los dirigentes de la Sociedad Nacional de la Media Luna Roja, el presidente Konoé se reunió con Abdurrahim El-Keib, primer ministro del Consejo Nacional de Transición, y Mabrouka Al-Sharief, ministro de Asuntos Sociales. El señor Konoé habló de la importancia de reconocer la función de la Sociedad Nacional como auxiliar de los poderes públicos a medida que el nuevo gobierno avanza en su proceso de afianzamiento. Habló en favor de la constitución de su base jurídica, a través de una legislación aplicable a la Media Luna Roja, de la normativa sobre el emblema y de los principios y normas que rijan en casos de desastre, para asegurar que los servicios humanitarios de la Media Luna Roja puedan prestarse con eficacia, en todo momento, bajo cualquier régimen, en favor de los más vulnerables. El primer ministro El-Keib expresó el apoyo de su gobierno a estas ideas, y solicitó información sobre la forma en que otros han definido sus normas humanitarias, como ayuda para sentar las bases del proceso en Libia.

En Túnez, el presidente Konoé se reunió con el presidente de la República de Túnez, Moncef Marzouki, el presidente de la Asamblea Constituyente, Mustapha Ben Jafar, y el ministro de Salud Pública, Abdellatif Mekki, junto con el secretario general de la Sociedad Nacional de la Media Luna Roja Tunecina. Se promovió la consolidación de la base jurídica de la Federación Internacional. El presidente Marzouki, que anteriormente fue activista de derechos humanos, expresó su pleno apoyo al proceso y a la elaboración de los instrumentos jurídicos requeridos.

"Tanto en Libia como en Túnez, era importante promover una base jurídica y la función de auxiliar de la Media Luna Roja. Con este reconocimiento oficial, las Sociedades Nacionales estarán realmente facultadas para actuar como principal asociado en la acción humanitaria en esos países, al servicio de los más vulnerables", indicó el señor Konoé.  "También me reuní con el personal y los voluntarios de la Media Luna Roja. Aproveché la oportunidad para felicitarlos por salvaguardar la neutralidad, la imparcialidad y la independencia de las Sociedades Nacionales, y darles las gracias por sus aportaciones desinteresadas".

El señor Konoé declaró asimismo que la cooperación entre la Federación Internacional y el CICR había sido excelente en Libia y Túnez. Desde el comienzo de la crisis de Libia, se celebraron en Túnez reuniones de cooperación diarias, y más tarde semanales, entre la Media Luna Roja Tunecina, la Federación Internacional y el CICR, con el fin de obtener la máxima eficiencia de la respuesta del Movimiento en la frontera tunecina.

El presidente Konoé participó en una reunión del Movimiento con el secretario general de la Media Luna Roja Tunecina, el jefe de la delegación regional del CICR, el representante de la Cruz Roja Española y el jefe de la delegación regional de la Federación, celebrada en la Oficina Regional de la Federación Internacional en Túnez.

"Me sentí muy estimulado por la armonía de la que fui testigo entre todos los asociados del Movimiento, que están empeñados en trabajar mejor juntos como Movimiento, con el objetivo común de contribuir al fortalecimiento de la respectiva Sociedad Nacional", concluyó el señor Konoé.




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La Federación Internacional de Sociedades de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja es la mayor organización humanitaria del mundo, con 190 sociedades miembros. Siendo uno de los componentes del Movimiento Internacional de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja, nuestra labor se rige por los siete principios fundamentales: humanidad, imparcialidad, neutralidad, independencia, voluntariado, unidad y universalidad.