Chiran Livera

¿Cómo inició su colaboración con el Movimiento Internacional de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja?

Comencé a colaborar con la Cruz Roja de mi país cuando era joven, como miembro del servicio voluntario, en la promoción del derecho humanitario y la responsabilidad social mundial.  Prestaba apoyo a otros jóvenes en el cumplimiento de sus funciones de dirección y alentando su participación en actividades relacionadas con asuntos de interés mundial. Así mismo, colaboré en calidad de voluntario en programas de gestión de desastres y eventualmente llegué a ser formador. Cuando terminé los estudios universitarios, colaboré en una escuela secundaria, donde brindaba apoyo a los profesores, antes de sumarme al personal de la Cruz Roja Canadiense. En esta Sociedad Nacional, trabajé en la unidad de emergencias del Departamento Internacional con el que cumplí luego diversas misiones; acepté después un contrato con la Federación Internacional. Mi experiencia profesional está relacionada con la intervención en casos de desastre, la formación y el apoyo.

¿Cuáles son sus funciones y responsabilidades actuales?

Actualmente brindo apoyo a las Sociedades Nacionales en África occidental en asuntos relativos a la intervención en casos de desastre.  Cuando una Sociedad Nacional no cuenta con capacidad suficiente, proporciono apoyo técnico para atraer recursos adicionales, con el fin de que pueda continuar satisfaciendo las necesidades existentes. En las misiones sobre el terreno, un día característico suele incluir actividades tales como apoyo en evaluaciones de emergencia, el análisis de datos y la elaboración de marcos operativos. Cuando no trabajo sobre el terreno, estoy en Senegal, en la oficina regional de la Federación Internacional, donde superviso la evolución de las emergencias y presto apoyo en materia de financiación y elaboración de informes.

¿Qué le motivó a colaborar con la Federación Internacional y desempeñar su cargo? ¿Qué es lo que más le gusta de su trabajo?

Siempre me he sentido identificado y compenetrado con los principios fundamentales del Movimiento, así, mi colaboración en la esfera de la intervención en casos de desastre surgió como la vía adecuada para plasmar mi sentido del compromiso en obras.  Me interesó la Federación Internacional porque creo en la capacidad de un sistema multilateral coordinado de manera eficaz para afrontar desastres, y esa es una de las funciones principales de la Federación Internacional. El aspecto que más me gusta de mi trabajo es la incertidumbre acerca de la evolución de cada situación de desastre, ya que ello siempre hace que nuestra labor sea interesante, en la medida en que intentamos anticipar los cambios e intervenir en consecuencia. Nuestros sistemas están concebidos para funcionar adecuadamente ante la mayoría de las situaciones y, cuando no es así, nos esforzamos por mejorarlos para estar mejor preparados y poder intervenir con mayor eficacia.

Hoy por hoy, ¿cuál es el momento más notable que ha vivido en su trabajo?

Uno de los momentos más memorables fue cuando debí preparar la intervención tras un desastre y estructurar la operación con una Sociedad Nacional que deseaba aprender a adaptar sus sistemas para hacer frente a desastres recurrentes, y contaba con poca experiencia. Se trataba de una inundación particularmente devastadora y la Sociedad Nacional era objeto de presión por parte de la población para que prestara servicios de manera eficaz y rápida. En un plazo corto, elaboré junto a otros miembros del personal y voluntarios una campaña de movilización de recursos a nivel local y velé por que el apoyo recibido se enviara inmediatamente a la zona afectada. La Sociedad Nacional realizó una labor excelente en la aplicación del sistema y mejoró su reputación en poco tiempo. Esta experiencia fue particularmente notable, ya que constituye un ejemplo claro de la manera en que una catástrofe puede representar una oportunidad para que una Sociedad Nacional mejore su labor y se enorgullezca de ello.

¿Qué consejo le daría a un futuro trabajador humanitario?

Aconsejaría que continúen adquiriendo experiencia y aptitudes en la esfera humanitaria, ya sea de manera voluntaria o en empleos remunerados en puestos de categoría inicial. Es muy importante contar con la experiencia y las aptitudes necesarias ya que la labor humanitaria exige aptitudes para la resolución problemas, la reflexión crítica y la creatividad, y, en este sentido, toda experiencia y conocimientos previos ayudan. En lo que se refiere a aptitudes específicas, todas las actividades están relacionadas con la elaboración y la gestión de proyectos, de manera que, los conocimientos y la formación en esta esfera resultan fundamentales. Se trata de aptitudes transversales necesarias para que los trabajadores humanitarios puedan desempeñar su labor; y, de ahí su importancia.


Perfil

Chiran Livera, Jefe de operaciones

Representación Regional de la Federación Internacional en el Sahel

Formación académica : Diplomado en Sociología, graduado en Ciencias Políticas, y estudios de posgrado en dirección, en la Universidad Simon Fraser de Canadá.


La Federación Internacional de Sociedades de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja es la mayor organización humanitaria del mundo, con 190 sociedades miembros. Siendo uno de los componentes del Movimiento Internacional de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja, nuestra labor se rige por los siete principios fundamentales: humanidad, imparcialidad, neutralidad, independencia, voluntariado, unidad y universalidad.