Informe Mundial sobre Desastres 2009 - Alerta temprana, acción temprana

Una intervención oportuna y preventiva frente al riesgo de desastres requiere sistemas de alerta temprana eficaces que sean técnicamente sólidos, políticamente viables y comunitariamente aceptables. Para frenar los crecientes riesgos de desastres y los impactos del cambio climático, tal como se subraya en la edición de este año del Informe Mundial sobre Desastres, ya es hora de unirse y tomar medidas concretas y concertadas para preservar la vida humana y los medios de subsistencia, y proteger logros y oportunidades socioeconómicos.
Loren B. Legarda Senadora de la República de Filipinas Líder Regional de Reducción del Riesgo de Desastres y Adaptación al Cambio Climático para Asia y el Pacífico de la EIRD y laureada del PNUMA


Si bien es cierto que los fenómenos naturales no se pueden prevenir, sólo se convierten en desastres porque las comunidades afectadas son vulnerables y no están preparadas para afrontarlos. Sin lugar a dudas, los sistemas de alerta temprana salvan vidas y reducen pérdidas económicas a todo nivel, tal como se explica en este informe, pero aún no forman parte de la gestión de desastres y la reducción del riesgo a escala mundial. Lo mismo ocurre con la acción temprana –denominada cultura de prevención en el Marco de Acción de Hyogo– intervención oportuna frente a la alerta temprana en distintas escalas temporales. En el informe también se sostiene que la alerta temprana sin acción temprana no basta; la acción temprana puede reducir más la pérdida de vidas y proteger mejor los medios de subsistencia que las meras intervenciones de emergencia. Gobiernos nacionales, donantes y demás partes interesadas deben levantar ese reto.

Resumenes de capítulos


Alerta temprana, acción temprana: Introducción
Los sistemas de alerta temprana modernos nacieron entre las décadas de 1970 y 1980 a raíz de las hambrunas causadas por la sequía en África. Hoy en día, existen otros sistemas de alerta temprana de determinados fenómenos naturales, sobre todo, en aquellos países desarrollados donde son frecuentes. Leer el capítulo 1

Capítulo 2 – Los sistemas de alerta temprana centrados en la gente y el "último kilómetro"
Los sistemas de alerta temprana centrados en la gente se focalizan en la manera en que las comunidades pueden comprender los peligros y evitarlos. En parte, los desastres son causados por peligros externos pero también obedecen a simples factores de vulnerabilidad: personas que se encuentran en el lugar de riesgo sin protección adecuada.  Leer el capítulo 2

Capítulo 3 – Alerta temprana, acción temprana: De un escala temporal a otra
Frente a los crecientes riesgos asociados con el cambio climático, la acción temprana es más importante que nunca, pero da mejores resultados cuando abarca actividades en diferentes escalas temporales y prevé intervenciones en caso de desastre con una antelación de días, horas, meses, años e incluso décadas. Leer el capítulo 3

Capítulo 4 – Cambio climático y alerta temprana
El cambio climático es el “ejemplo más claro de alerta temprana” e inequívocamente ya está sonando. La amenaza de los desastres causados por dicho cambio es doble, pues fenómenos climáticos extremos sembrarán la devastación en comunidades vulnerables y agudizarán los problemas de los países pobres, ya de por sí complejos, lo que podría contribuir a crear una espiral de desarrollo decreciente. Leer el capítulo 4

Capítulo 5 – Inseguridad alimentaria: ¿Qué hacer tras la alerta temprana?A pesar de que se ha avanzado en la previsión para que no vuelvan a repetirse hambrunas como las registradas en el decenio de 1980, sigue habiendo crisis alimentarias muy similares, aunque las consecuencias no sean tan catastróficas. En el Gran Cuerno de África, 20 millones de personas padecen hambre. Leer el capítulo 5

Alerta temprana, acción temprana

Leer la versión completa del informe (en inglés)

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