En
la crisis actual, ligada a la situación en el Líbano,
la Media Luna Roja Árabe Siria (MLRAS) se puso en alerta
máxima en cuanto comenzaron las hostilidades y movilizó
a sus voluntarios y miembros del personal en todo el país.
Se establecieron cuatro centros operativos del Líbano
a Siria (Damasco, Homs, Tartous y la sede central de la MLRAS)
para acoger a quienes huyen de los combates.
Unos 100 voluntarios trabajan las 24 horas para asistir a miles
de evacuados, suministrarles agua y alimentos, y prestar servicios
de ambulancia y primeros auxilios a quienes los necesitan. También
ayudan a trasladar personas a lugares de refugio temporal, llevan
el registro de beneficiarios y dan apoyo logístico a
los convoyes de socorro que se dirigen a la frontera con el
Líbano.
En la ciudad fronteriza de Dabbusiyyeh, a 70 kilómetros
de Homs, hay permanentemente una ambulancia de la Media Luna
Roja estacionada en la frontera. Según los últimos
informes, más de 150 evacuados fueron alojados temporalmente
en una escuela de allí que estaba cerrada por vacaciones
de verano.
En Damasco, se ofreció alojamiento a más de 1.000
familias en escuelas, dormitorios y monasterios. La MLRAS y
otras organizaciones caritativas suministran camas, mantas y
almohadas. Cada día se ofrecen a los evacuados más
de 8.000 comidas calientes y se acondicionan refugios para acoger
a más gente, pues los combates se intensifican.
La preparación de los voluntarios de la MLRAS para la
crisis actual no comenzó cuando estallaron las hostilidades,
sino hace cinco años cuando la Sociedad Nacional organizó
una serie de talleres y campamentos de capacitación en
preparación en previsión de desastres y gestión
de desastres.
Con ayuda de la Federación Internacional, la MLRAS impartió
formación en gestión de desastres a un gran número
de sus voluntarios y miembros del personal, creó un equipo
nacional de intervención en casos de desastre e hizo
una evaluación de vulnerabilidad y capacidad.
En esos cinco años, la MLRAS fue puesta a prueba más
de una vez; sus voluntarios y miembros del personal fueron los
primeros en intervenir tras el derrumbe del dique Zeizun en
2003, y también se movilizaron de inmediato cuando se
derrumbaron varios edificios en Al-Kallaseh donde hubo docenas
de muertos y heridos. El conflicto en Iraq fue otra prueba durante
la cual la MLRAS organizó varias campañas importantes
para apoyar a la Media Luna Roja Iraquí en sus programas
de asistencia al pueblo de Iraq.
A fin de asistir a los evacuados del Líbano, la Media
Luna Roja inició una gran campaña de donación
en su país y en cooperación con el sector privado,
ONG locales y algunas emisoras de radio. Por ejemplo, Globalcom,
Syriatel, y Areeba, las tres compañías principales
de telecomunicaciones, pusieron líneas directas a disposición
de la campaña.
Además, la MLRAS coordina la asistencia internacional
destinada al Líbano que atraviesa Siria. Hasta la fecha,
se recibieron grandes envíos de alimentos, utensilios
de cocina, tiendas de campaña y medicamentos de la Media
Luna Roja de los Emiratos Árabes Unidos, la Media Luna
Roja Kuwaití y la Sociedad de Caridad Hashemita de Jordania.
Por su parte, la MLRAS donó cuatro ambulancias y 42 toneladas
de suministros de socorro a la Cruz Roja Libanesa.
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También
los voluntarios ayudan a trasladar personas a lugares
de refugio temporal, llevan el registro de beneficiarios
y dan apoyo logístico a los convoyes de socorro
que se dirigen a la frontera con el Líbano. (p14306)
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Damasco, se ofreció alojamiento a más de
1.000 familias en escuelas, dormitorios y monasterios.
(p14307)
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esos cinco años, la MLRAS fue puesta a prueba más
de una vez; sus voluntarios y miembros del personal fueron
los primeros en intervenir tras el derrumbe del dique
Zeizun en 2003, y también se movilizaron de inmediato
cuando se derrumbaron varios edificios en Al-Kallaseh
donde hubo docenas de muertos y heridos. (p14300)
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