Federación Internacional de Sociedades de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja (IFRC) Federación Internacional de Sociedades de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja (IFRC)
Búsqueda :

Noticias
 
IMPRIMIR
Página de inicio
Noticias
Comunicados de prensa
Discursos
Artículos de opiníon
Audio y vídeo
Aprender jugando*
27 de septiembre de 2006
Åsta Ytre, Responsable de comunicación con la juventud de la Federación Internacional
Los futuros ciudadanos y soldados del mundo aprenden las normas de la guerra mediante un juego novedoso.
Jóvenes muchachas y muchachos intentan abrirse camino para pasar un puesto de control. Delante de ellos los obstáculos se suceden, campos de minas y barricadas. Petos e insignias distinguen claramente a los jóvenes. Hablan con tranquilidad a los soldados que los apuntan con sus armas.

“Somos voluntarios de la Media Luna Roja. Hemos venido para socorrer a los heridos”.

Mirando por donde caminan para sortear los peligros, se van abriendo paso hacia su objetivo: un grupo de personas afectadas por el conflicto que requieren asistencia humanitaria.

La escena podría ocurrir en cualquier parte y en cualquier momento de una situación de conflicto, pero esta vez es sólo un juego, que tiene lugar en el país imaginario de Haddar, atacado por el vecino Deldar. Los jóvenes son voluntarios de la Media Luna Roja Marroquí que reciben capacitación mediante Raid Cross, un juego destinado a profundizar la comprensión de los problemas de orden humanitario que se plantean en un confl icto. Las minas están hechas de papel y las barricadas son sillas dadas vuelta. Los voluntarios de la Media Luna Roja hacen de “soldados”.

No es un juego para niños

Raid Cross fue creado por la Cruz Roja Francesa y la sección francófona de la Cruz Roja de Bélgica a partir de un guión escrito por Antoine Gran, voluntariobelga que fue también scout. La actividad partió de la idea de enseñar a los jóvenes scouts los principios fundamentales del derecho internacional humanitario; luego el juego se cedió a la Cruz Roja de Bélgica.

Las dos Sociedades Nacionales dieron el último toque al juego que se está dando a conocer en todo el mundo tras el acuerdo suscrito, en abril de 2005, entre las Sociedades Nacionales francesa y belga, la Federación Internacional, el CICR y la Organización Mundial del Movimiento Scout.

El juego consta de siete etapas o situaciones centradas en la explicación de nociones como prisionero de guerra, trato a los heridos, combatiente, asistencia humanitaria, toma decisión militar o responsabilidad tras un conflicto. Pueden participar en el juego hasta 90 personas a la vez.

Sarah Viale, encargada de difusión para la Cruz Roja Francesa, ha intervenido en Raid Cross desde antes que cobrara su forma actual. “Era bastante largo y diseñado específicamente para los scouts, pero la idea era buena. Simplemente lo adaptamos a la Cruz Roja y la Media Luna Roja”, explica.

La amplia red internacional de scouts es un lugar idóneo para difundir el derecho internacional umanitario”,asegura Sarah Viale. “Raid Cross permite también a las Sociedades Nacionales y a las organizaciones nacionales de scouts trabajar juntos y desarrollar sus alianzas nacionales”.

Los jóvenes de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja de todo el mundo han descargado de FedNet, la extranet de la Federación Internacional, Raid Cross en francés e inglés y muchas organizaciones nacionales de scouts han mostrado su interés por el juego. Raid Cross ha sido probado en Armenia, Mauritania y el Reino Unido y se está preparando su traducción al árabe y al español.

Viale asegura que el verdadero valor del juego es el efecto que produce cada vez que se juega. “Los participantes se divierten mucho y siempre aprenden algo”, añade. “Tiene el mismo éxito por todas partes, incluso cuando se juega en países con una cultura diferente”.

Benjamin, de 16 años, un participante de Francia, precisa, “No puedo ver la guerra ahora de la misma manera. No se trata sólo de atacar, matar y defenderse. También es proteger a los civiles y ocuparse de los heridos incluso cuando son enemigos”.

En qué consiste el juego

En cada una de las siete etapas, los participantes desempeñan un papel diferente: como combatiente, civil y trabajador humanitario. Las actividades ilustran las distintas normas y muestran a los participantes su aplicación práctica.

No hay necesidad de ser especialista en derecho internacional humanitario para participar. Cualquier voluntario capacitado puede ser líder del juego y los animadores no deben ser expertos juristas. Tampoco se precisa tener un perfil particular. En Francia, los participantes en general tienen entre 12 y 18 años. Pero la edad puede variar de una cultura y de un país a otro. La idea es que los niños y l os adultos jóvenes d e hoy aprendan las leyes de la guerra porque son ellos los futuros ciudadanos, soldados y líderes del mundo. Raid Cross enseña a los jóvenes a proteger la vida y la dignidad humana en tiempo de conflicto armado y, por extensión, en todas sus experiencias.

Una vez concluida la sesión de formación, los voluntarios de la Media Luna Roja Marroquí ponen a prueba lo adquirido. Su primer tema es la participación en la V Conferencia Regional de Medio Oriente y Norte de África, celebrada en Marrakech en mayo de 2006.

“¡Cuidado, están pisando minas!” Confusos, los participantes en la conferencia, que se dirigían a tomar una pausa, se dieron cuenta de que había unos papeles en el suelo, donde había escrito: “¡Peligro! ¡Minas!”

Los participantes comienzan a levantar los pies fijándose donde pisan. Algunos deben ponerse sus petos de la Media Luna Roja y llevar agua y alimentos a través del campo de minas. Pero unos guardias los detienen. “Por favor, ¿muestren su insignia? ¿Adónde van?”

Después de atravesar el campo de minas, en la etapa de asistencia humanitaria, se pide a los participantes que se conviertan en soldados de artillería y ataquen los blancos correctos con pelotas de tenis. Numerosos civiles y trabajadores humanitarios son derribados.

Se muestra a los participantes lo que han hecho: “En su opinión, ¿debían atacar ese hospital?” El juego acapara todo el interés de los participantes y, a pesar de ser la pausa, muchos se quedan un momento, jugando y discutiendo con los líderes del juego de la sección de la juventud de la Media Luna Roja Marroquí.

Los voluntarios organizan también demostraciones de Raid Cross en la bulliciosa y ajetreada plaza de Jamal el Fna de Marrakech, donde en la tarde, cuando se disipa el calor, se dan cita vendedores ambulantes, curanderos, contadores de historias, embrujadores de serpientes y los voluntarios de la Media Luna Roja invitan a los transeúntes y los escolares a participar en diversas actividades como primeros auxilios y la seguridad vial y, por primera vez, en Raid Cross. Los escolares asumen perfectamente sus roles y escuchan atentamente a los voluntarios que explican las leyes de la guerra.

El proceso

El juego se termina con un proceso o una sesión de información general. Aunque los participantes van mostrando una mayor comprensión a medida que avanza el juego (no dejar nunca a un herido en el campo de batalla y evitar el ataque contra blancos civiles cuando son soldados), los efectos del juego, asegura Viale, se pueden constatar realmente en el proceso.

Todos los líderes del juego son arrestados y los participantes los acusan de no respetar las normas de la guerra; luego tratan de encontrar las sanciones adecuadas. Seguidamente se da a los equipos la posibilidad de defender sus propios actos. A menudo explican que han errado en sus decisiones porque se sintieron presionados.

Al final del debate, logran entender que es necesario un proceso (quizás dejaron a una persona herida en el campo de batalla o derribaron un blanco civil). Cada equipo es juzgado en su conjunto evitándose así culpar a las personas individualmente. Sarah Viale comenta que una sola vez un equipo no fue sentenciado al término del proceso. En el presente caso cuando se pregunta por qué cometieron crímenes de guerra, el equipo responde:

“Cuando llegamos esta mañana, usted nos dijo que no teníamos elección, debíamos combatir. Pero somos niños y es una transgresión de las normas utilizar a los niños como soldados”. Este equipo fue perdonado y enviado a un centro de rehabilitación para niños soldados del CICR.

Al término de cada etapa, los participantes reciben piezas de un rompecabezas. Después del proceso, utilizan sus piezas para reconstruir el país de Haddar. Esta es la recompensa por haber entendido y respetado el derecho internacional humanitario.

*Artículo de la revista de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja
Raid Cross enseña a los jóvenes en Turkmenistán los fundamentos del derecho internacional humanitario. (p14719)
Raid Cross enseña a los jóvenes en Turkmenistán los fundamentos del derecho internacional humanitario. (p14719)
ENLACES RELACIONADOS
Revista de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja
Más noticias
Los voluntarios organizan también demostraciones de Raid Cross en la bulliciosa y ajetreada plaza de Jamal el Fna de Marrakech. (p14717)
Los voluntarios organizan también demostraciones de Raid Cross en la bulliciosa y ajetreada plaza de Jamal el Fna de Marrakech. (p14717)
Los voluntarios de la Media Luna Roja invitan a los transeúntes y los escolares a participar en diversas actividades como primeros auxilios y la seguridad vial y, por primera vez, en Raid Cross. Los escolares asumen perfectamente sus roles y escuchan atentamente a los voluntarios que explican las leyes de la guerra. (p14718)
Los voluntarios de la Media Luna Roja invitan a los transeúntes y los escolares a participar en diversas actividades como primeros auxilios y la seguridad vial y, por primera vez, en Raid Cross. Los escolares asumen perfectamente sus roles y escuchan atentamente a los voluntarios que explican las leyes de la guerra. (p14718)
Una vez concluida la sesión de formación, los voluntarios de la Media Luna Roja Marroquí ponen a prueba lo adquirido. (p14716)
Una vez concluida la sesión de formación, los voluntarios de la Media Luna Roja Marroquí ponen a prueba lo adquirido. (p14716)
IMPRIMIR