El Doctor Rasmi Al Rukabi, Director de la Maternidad que gestiona
la Media Luna Roja Iraquí en Bagdad.
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Dina
nació en la Maternidad de la Media Luna Roja Iraquí,
en Bagdad. Su madre, Nadima, ha tenido muchos problemas durante
el embarazo, pero ahora se encuentra bien. El Dr. Nada Abdul
Karim cuida de ella.
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Ali
se está recuperando de una diarrea que ha adquirido como
consecuencia del agua contaminada, uno de los principales problemas
de salud en Irak.
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¡Seguridad, Agua y Electricidad!
20 de Mayo de 2003
Por Miguel Ángel Rodríguez en Bagdad
Los cristales reventaron mientras firmaba
algunos partes médicos. Aturdido, salió de su despacho
y tropezó con más cascotes: parte del techo del pasillo
también se había venido abajo con la explosión.
Los mísiles no impactaron directamente en la Maternidad, pero
destruyeron parte de su infraestructura. En la calle quedó
una decena de cuerpos irreconocibles. Era 2 de abril.
El doctor Rasmi Al Rukabi, director de la Maternidad que gestiona
la Media Luna Roja Iraquí (MLRI) en Bagdad, mantiene nítidas
las imágenes de la tragedia… y el miedo, un miedo que
pulula por Bagdad y que afecta directamente, según apunta,
al funcionamiento del sistema sanitario.
“Los médicos no pueden ir a trabajar por la noche ante
la falta de seguridad y los constantes asaltos que se producen a punta
de pistola, lo que incide directamente en la atención que podemos
ofrecer”, dice Rasmi Al Rukabi.
“La falta de seguridad, de agua y de suministro eléctrico”,
son, según el Dr. Al Rukabi, las principales necesidades a
las que se enfrentan en la Maternidad.
El personal hospitalario de este centro, compuesto por más
de veinte enfermeras y una treintena de médicos, está
trabajando a jornada completa sin remuneración alguna, desde
hace ya demasiadas semanas. Hasta que aguanten.
No cobran unos, y no pueden pagar otros. La obsesión de Al
Rukabi es atender a la población más vulnerable del
barrio de Al-Mansur, en el centro de Bagdad, "y desde donde lleguen",
recalca el doctor.
Se les hace ‘descuentos’ especiales pero, la mayoría
de las veces, ni siquiera pueden pagar un dinar iraquí. Por
eso tienen lista de espera, interminable, pero no dan abasto con la
veintena de intervenciones que realizan diariamente.
Luchan contra un verdugo inexorable: unas estadísticas que
indican que la mortalidad durante el parto se ha disparado de forma
alarmante en las últimas semanas. "La falta de servicios,
de medicinas, de material y, sobre todo, de personal", según
apunta Miriam Bersholz, delegada de Salud de la Federación
Internacional de la Cruz Roja y la Media Luna Roja, son las principales
causas.
En el caso de la Maternidad de la Media Luna Roja Iraquí, la
situación se ha complicado aún más con el saqueo
de gran parte de su material médico, como los equipos de ecografía,
sin los cuales resulta imposible diagnosticar y tratar las complicaciones
que puedan surgir durante el embarazo.
La prioridad para la Cruz Roja y la Media Luna Roja ahora son los
niños. Ya antes de la guerra, uno de cada ocho niños
moría antes de alcanzar los 5 años de edad, 131 muertos
por cada mil nacidos vivos. Una estadística sin paliativos,
la peor de la toda la región.
Ahora, la amenaza se viste de diarrea infantil y de deshidratación
aguda, mortales para los niños, en un país en el que
más de un tercio de la población tiene menos de 18 años.
Abierta en 1973 por la Media Luna Roja Iraquí, la Maternidad
de Al-Mansour se convirtió rápidamente en un centro
de referencia sanitaria en todo el país, tanto por la calificación
de sus profesionales como por su equipamiento médico, según nos explica
el máximo responsable del centro.
En este emblemático hospital veían la luz diariamente más de 35 bebés.
Contaba con un centenar de empleados. Fue antes de la guerra.
Enlaces :
Iraq : Crisis humanitaria
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