El terremoto que devastó Bam, el pasado 26 de diciembre,
también destruyó el sistema de suministro de agua.
La Cruz Roja y la Media Luna Roja se han ocupado de garantizar
el suministro de agua potable a enfermos y personas sin hogar.
En medio del desierto, el acceso al agua potable es cuestión
de vida o muerte. En el oasis urbano de Bam abunda este elemento
vital, pero el reto consiste en proporcionarlo a quienes lo
necesitan.
“El agua de Bam es buena”, dice Sara Escudero, técnica
de agua y saneamiento, enviada por la Cruz Roja Española
para participar en la operación de socorro. El agua se
encuentra a 200 metros bajo tierra y, por lo tanto, no fue contaminada
por el desastre.
“El problema es que el terremoto acabó con el sistema
de distribución de agua de la ciudad, lo que puede incidir
en la calidad del agua que llega al consumidor”, subraya
la Sra. Escudero.
Desde que comenzara la operación de socorro, la Media
Luna Roja Iraní ha distribuido distribuyendo agua embotellada
y ha instalado tanques de agua en muchos barrios. Inmediatamente
después del sismo, sólo 20% de la población
tenía acceso al agua mediante el sistema habitual. Esta
agua no es potable, pero se puede utilizar para lavar y limpiar.
Actualmente, dicho sistema provee casi la mitad del suministro
de agua. El resto debe distribuirse en camiones cisterna, la
mayoría de los cuales llegan de otras partes de Irán.
Una vez que estos camiones partan, la ciudad deberá disponer
de tanques de depósito de agua.
Habida cuenta de lo antedicho y a raíz del riesgo de
contaminación, la Federación envió unidades
de intervención de urgencia, especializadas en agua y
saneamiento, de las Sociedades Nacionales de la Cruz Roja de
Alemania, Austria, España, Francia y Suecia. Estas unidades
llegaron menos de 48 horas después del desastre.
Uno de los objetivos alcanzados fue garantizar el suministro
de agua del hospital de campaña de la Cruz Roja y de
la Media Luna Roja ? instalado con apoyo financiero de la Oficina
de Ayuda Humanitaria de la Comunidad Europea (ECHO) y de las
otras dos clínicas, una de la Cruz Roja Alemana y la
otra de la Cruz Roja Japonesa.
“El personal médico del hospital y las clínicas
necesita un agua de óptima calidad para lavar los instrumentos”,
comenta el Dr. Richard Munz, Coordinador de Salud, de la Federación
Internacional, en Bam.
En el marco de la operación de la Cruz Roja y de la Media
Luna Roja también se suministra agua potable a los campamentos
administrados por la Media Luna Roja Iraní, que este
invierno albergarán a 80.000 personas sin hogar que no
tienen donde ir.
Por el momento, no hay que lamentar brotes de epidemias debido,
sobre todo, a las bajas temperaturas y la calidad del agua disponible
en la ciudad. “Afortunadamente, en lo que se refiere a
enfermedades relacionadas con el consumo de agua, sólo
hemos tenido casos de diarrea, lo que es normal en situaciones
como ésta. Aun así, estamos preparados para hacer
frente a una eventual emergencia”, explica el Dr. Munz.
Las Naciones Unidas han alertado que la escasez de letrinas
en la ciudad podría provocar serios problemas de salud.
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Después
de un cataclismo, existe un alto riesgo de enfermedades
que obedecen a la deficiencia de agua y saneamiento. Por
lo tanto, garantizar el suministro de agua potable ha
sido uno de los principales objetivos de la intervención
de la Federación tras el terremoto de Bam (p11130)
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| Ejemplo
de solidaridad mundial: Una unidad de intervención
de urgencia de la Cruz Roja Española garantiza
el suministro de agua potable de la clínica de
la Cruz Roja Japonesa (p11127)
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| Expertos
en agua y saneamiento de la Cruz Roja Alemana garantizan
el suministro de agua potable del personal y los pacientes
del hospital de campaña de la Cruz Roja y de la
Media Luna Roja (p11126) |
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| Uno
de los puntos de distribución de agua de la Media
Luna Roja Iraní. La calidad del agua y las bajas
temperaturas han impedido que haya brotes de epidemias
en Bam (p11128) |
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