Tras
la marejada asesina que se abatió sobre los países
cercanos del Océano Índico, ha surgido la pregunta
de cuánto se sabía acerca del tsunami y cómo
podría haberse transmitido esa información al
público.
Durante la visita que el 10 de enero realizó a la Sociedad
de la Cruz Roja Tailandesa el Presidente de la Federación
Internacional de Sociedades de la Cruz Roja y la Media Luna
Roja, Juan Manuel Suárez del Toro, esas preguntas ocupaban
un lugar destacado entre los puntos que trataría.
Dos semanas después del desastre, todavía hay
voluntarios instalados con mesas a las puertas de la sede de
la Cruz Roja en Bangkok recibiendo donaciones del público.
Detrás de ellos, jóvenes tailandeses y voluntarios
extranjeros extraen de una enorme montaña de ropa donada,
prendas que van empacando rápidamente en bolsas negras
de plástico. Al mismo tiempo, se cargan cajas de alimentos
en un gran camión de la Cruz Roja.
Mirando hacia el patio se encuentra el centro de operaciones,
donde puede verse un mapa detallado con centellantes luces rojas
y amarillas que indican los lugares en los que se están
almacenando artículos de socorro y dónde se han
instalado centros de asistencia.
"El centro de operaciones funciona las 24 horas del día",
informaba el Secretario General de la Sociedad de la Cruz Roja
Tailandesa, Phan Wannamethee, subrayando que la operación
de emergencia ha finalizado. Ahora, es preciso centrarse en
las necesidades a largo plazo, como la rehabilitación
y el apoyo psicosocial.
Entre otras cosas, en la capacitación del personal y
los voluntarios se utilizará un libro de primeros auxilios
psicológicos, publicado por la Cruz Roja Danesa y traducido
al tailandés.
"La Cruz Roja Tailandesa es un ejemplo de sociedad nacional
bien preparada para atender a los más vulnerables, incluso
en un desastre tan inesperado y sin precedentes como este tsunami",
dijo Suárez del Toro, que también manifestó
su gratitud en nombre de la Federación a Su Alteza Real,
la Princesa Maha Chakri Sirindhorn, que a su vez es Vicepresidenta
de la Sociedad de la Cruz Roja Tailandesa.
La Princesa Sirindhorn, que sufrió en carne propia las
consecuencias del tsunami al perder un sobrino, subrayó
la importancia de la preparación.
"Solemos afirmar que vivimos en una sociedad basada en
los conocimientos, pero debemos recordar que los conocimientos
se han de traducir en acción para que verdaderamente
sean de utilidad, en especial cuando está en juego la
vida de las personas, como en el caso del tsunami. En el área
de preparación, hemos de adoptar medidas más importantes
y sensibilizar a la población acerca de cómo protegerse
de los peligros de ese tipo de fenómeno. Ya en la escuela
es posible enseñar todo esto a los niños",
puntualizó.
El Presidente, Juan Manuel del Toro, coincidió con esa
opinión: “La preparación para desastres
formará parte de la respuesta de la Federación
a la catástrofe del tsunami. Si es posible salvar vidas,
se deben salvar por todos los medios posibles.”
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El
Presidente de la Federación Suárez del Toro
con el Secretario General de la Sociedad de la Cruz Roja
Tailandesa, Phan Wannamethee. (p12471)
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Suárez
del Toro conversa con voluntarios que trabajan en la selección
de ropa donada por el público, para las víctimas
del tsunami. (p12472)
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