Khamisah,
de 35 años de edad, está sentada en los escalones
del estadio de fútbol Lhong Raya, de Banda Aceh, con
una expresión pálida en su rostro y los ojos fijos
en algo invisible a la distancia.
Sus suegros murieron en el tsunami. A su lado, su pequeña
hija juega con un paquete de galletas abierto, envuelto en un
plástico de color rojo brillante.
A poca distancia, el marido de Khamisah, Yusfarida, yace en
una camilla del hospital de la Cruz Roja, con la mandíbula
rígida y el suero en la muñeca, gravemente enfermo
de tétano.
“Estoy muy preocupada por mi marido. Está cada
vez peor”, nos dijo. “Pero no me alejaré
de su lado.”
Yusfarida, de 45 años, es de Teunom. Cuando se abatió
el tsunami, el tremendo oleaje arrastró a su esposo,
arrebatándole su casa y la salud. Una de sus heridas
se infectó, fue diagnosticado con tétano, enfermedad
que, de no recibir tratamiento, provoca convulsiones y temblores,
además de dificultades para respirar. En los peores casos,
hasta la muerte.
Pero Yusfarida tuvo suerte, pues hace diez días, los
médicos y las enfermeras de la Cruz Roja Alemana instalaron
un dispensario en Teunom y él se las arregló para
acercarse al centro de salud, durante cinco días trataron
su herida y el tétano.
No obstante, ese dispensario, en donde se atiende a unos 200
pacientes por día, sólo está preparado
para tratar cuestiones de atención básica de salud
y emergencias, como intervenciones menores.
Así pues, la Cruz Roja organizó la evacuación
sanitaria desde Teunom hacia un hospital de campaña de
Banda Aceh, administrado por la Cruz Roja Noruega y bajo los
auspicios del Comité Internacional de la Cruz Roja.
A la mañana siguiente, un helicóptero trasladó
al hospital de Banda Aceh a Yusfarida, su esposa y su hija,
así como a otro paciente con un caso de tétano
menos serio, a fin de que los médicos y enfermeras les
administraran un tratamiento especial.
Este hospital de campaña de 100 camas, instalado en docenas
de tiendas, está ubicado a aproximadamente 15 minutos
del aeropuerto, a las afueras de la ciudad, a la sombra del
estadio de fútbol. Cuenta con una sala de rayos X, dos
salas de operaciones, una zona de esterilización y una
unidad de cuidados intensivos, así como con un centro
para enfermedades transmitidas por el agua, un banco de sangre
y un laboratorio.
Pero eso no es todo. Estas instalaciones cuentan con una unidad
de obstetricia y ginecología, un departamento de consultas
externas y un ala de pediatría.
La dotación de personal de este impresionante y bien
equipado hospital es de 32 personas, entre los que se cuentan
médicos, enfermeras e ingenieros de la Cruz Roja. Uno
de los miembros del personal es el anestesista, Kare Lovsiakken,
de Oslo.
“Abrimos las instalaciones ayer”, dice Kare, un
hombre robusto y de gafas oscuras, con un estetoscopio colgando
al cuello. “Hasta el momento hemos atendido a muchos pacientes
externos, pero hay unos 20 internados.”
Trasladado urgentemente en camilla desde el helicóptero
hasta la unidad de cuidados intensivos para recibir oxígeno,
antibióticos, inyecciones contra el tétano y antitoxinas,
Yusfarida está vigilado las 24 horas del día.
A pesar del alto nivel de cuidados que se prestan a este hombre,
la Cruz Roja está muy preocupada por su vida. “Es
un caso muy grave de tétano. Es demasiado pronto para
saber si va a recuperarse completamente”, advierte Kare.
Los próximos días son decisivos, si su estado
mejora, puede que permanezca en el hospital algunos días.
Sin embargo una cosa es evidente: la evacuación sanitaria
de la Cruz Roja le salvó la vida.
Se prevé que el equipo de la Cruz Roja Noruega siga en
Banda Aceh durante tres meses, pero están dispuestos
a permanecer el tiempo que los necesiten. "Podríamos
quedarnos hasta un año, depende…", dice Kare,
encogiéndose de hombros.
Mientras tanto, Khamisah y su hija pequeña no tienen
a nadie con quien estar en Banda Aceh. Ella tiene familiares
pero no sabe a dónde encontrarlos o si siguen vivos.
“No se preocupe”, dice un médico de la Cruz
Roja de Noruega con una sonrisa reconfortante. “Cuidaremos
de toda la familia.”
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| Khamisah
y su hija, sentadas en los escalones del estadio de fútbol
de Banda Aceh. Su marido padece tétano y recibe
tratamiento en el cercano hospital de la Cruz Roja. (p12574)
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| Yusfarida,
gravemente enfermo de tétano, fue trasladado con
urgencia desde Teunom hasta el hospital de campaña
de la Cruz Roja Noruega de Banda Aceh. (p12575)
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| El
hospital de campaña de 100 camas, ubicado junto
al estadio de fútbol de Banda Aceh. Administrado
por la Cruz Roja Noruega, bajo los auspicios del Comité
Internacional de la Cruz Roja. (p12576) |
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| El
personal de la Cruz Roja de Noruega, incluido el anestesista,
Kare Lovsiakken (izquierda), tiende en el hospital de
campaña a sobrevivientes del tsunami. (p12577) |
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