Sus
manos tiemblan al firmar el formulario de depósito y
entregar el dinero al empleado del banco. Espera el paso siguiente
aferrándose a su silla de ruedas con alborozo.
El empleado bancario le devuelve su talonario y Muzakir suspira
con alivio.
“Listo. Felicitaciones”, dice el empleado, y todos
los que están a su alrededor aplauden entusiasmados y
se acercan a estrechar la mano de Muzakir.
Al igual que Muzakir, Laila, de 60 años, ataviada con
las mejores prendas prestadas por una amiga, derrocha entusiasmo;
la noche anterior apenas pegó un ojo.
Muzakir y ella se cuentan entre los primeros entre 42 jefes
de familia que recibirán 850.000 rupias (US$ 85) cuando
se lanza un programa en favor de la reorganización del
sustento para familias desplazadas en la provincia de Aceh,
administrado por la Cruz Roja Indonesia (Palang Merah Indonesia
- PMI) y la Cruz Roja Británica.
El lanzamiento en el Banco Central de Asia (BCA) constituye
otro signo de que la operación de la Cruz Roja y la Media
Luna Roja por el tsunami está acercándose a la
fase de rehabilitación, seis meses después de
que se desatara el desastre.
Al igual que los demás beneficiarios del programa, las
casas de Muzakir y Laila fueron barridas por la marejada gigante.
“Esta será nuestra libreta de ahorros para un futuro
nuevo”, dice Muzakir mientras coloca su libreta en el
bolso marrón de paño que cuelga de su hombro.
“Puedo comprar una casa nueva en Ulee Paya y comprar una
red.”
Ulee Paya es una aldea del distrito de Pulau, en la isla de
Beras, en la que vivieron Muzakir y su familia cuando ocurrió
el maremoto. Fue precisamente en Ulee Paya que sufrió
las graves lesiones en sus piernas mientras buceaba en busca
de cohombros y caracoles para vender.
“Regresaremos a Ulee Paya porque mis raíces son
de allí y allí viviremos siempre”, dice
un Muzakir decidido.
Laila, viuda y con cinco hijos, dice que hará crecer
su dinero instalando una pequeña parada de venta de alimentos,
a fin de financiar la educación de sus hijos.
“La educación de mis hijos es mi prioridad, pero
tal vez también pueda construir una casa.”
Otro beneficiario del programa, Jallaludin, de 50 años,
casado y con cinco hijos, afirma que utilizará su dinero
para construir una nueva casa y comprar un bote para que su
familia pueda ganar el sustento. “Nos alegra contar con
esta ayuda financiera de la Cruz Roja. Al menos, podemos elegir
en qué invertir el dinero, en función de nuestras
prioridades.”
Como parte de la fase de rehabilitación por la operación
relativa al maremoto, el programa de la PMI y la Cruz Roja Británica
está encaminado a atender 10.000 familias desplazadas
de la provincia de Aceh con la ayuda del Gobierno de Indonesia,
la Federación Internacional y las sociedades nacionales
de la Media Luna Roja y organizaciones no gubernamentales asociadas.
“Se trata de un proyecto enorme; nos alegra de que otros
actores clave presten su pleno apoyo y ayuda para garantizar
su éxito”, dice Matthias Schmale, Director de las
operaciones internacionales de la Cruz Roja Británica.
El programa costará unos US$70 millones y durará
tres años. Los fondos se suministrarán por conducto
del Disaster and Emergency Committe, una organización
que aúna a 13 de los principales organismos de socorro
del Reino Unido.
El programa está destinado a habilitar a los beneficiarios,
proporcionándoles fondos que podrán utilizar en
lo que consideren necesario en función de las circunstancias.
“No obstante, su ejecución siempre debería
mantenerse dentro del marco y las directrices convenidas por
todas las partes interesadas, incluidos los beneficiarios”,
subrayó Schmale. El programa abarca la vivienda, el sustento
y la educación de los hijos, y recibe el apoyo de la
PMI y la Sociedad de la Cruz Roja Británica.
Según Bill Marsden, Asesor Técnico de la Cruz
Roja Británica, cada familia recibirá US$ 3.500,
principalmente para construir viviendas, y otros US$ 1.000 para
relanzar alguna forma de actividad económica generadora
de ingresos.
En el marco del programa, se entregarán otros US$ 500
a las familias monoparentales.
Por otra parte, los huérfanos recibirán US$ 250
adicionales cada año durante tres años, o un total
de US$ 750, siempre y cuando el/la interesado/a esté
escolarizado/a y dedique el 85 por ciento de su tiempo al estudio,
según Marsden.
En la fase inicial, cada familia recibe US$ 85 de los cuales
US$ 60 se depositarán en una cuenta bancaria a nombre
del beneficiario. El resto se destinará al certificado
de registro de la tierra emitido por el Gobierno, un certificado
de registro, y a otras necesidades de la familia.
Más del 95 por ciento de los fondos para las comunidades
provienen de bancos internacionales por conducto del BCA hacia
la cuenta bancaria de las familias participantes, las que serán
auditadas dos veces al año. El programa ha puesto en
marcha mecanismos de control y evaluación con objeto
de garantizar que se rinde cuentas de hasta el último
céntimo.
En la zona experimental de Pulo Aceh, la Cruz Roja Americana
suministrará agua y saneamiento, mientras la Cruz Roja
Alemana se ocupará de la construcción de escuelas.
La Cruz Roja Británica se ha comprometido a conseguir
proveedores sostenibles y lícitos que suministren madera
para la construcción. Por otra parte, el diseño
para la construcción de viviendas ha sido sometido a
pruebas y se lo ha encontrado de gran resistencia a las inundaciones,
terremotos y vientos violentos.
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Muzakir
perdió su casa en el tsunami. Los fondos proporcionados
por la Cruz Roja le permitirán construir una casa
nueva y lo ayudarán a contar nuevamente con un
sustento. (p12938)
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Laila
firma la apertura de su cuenta bancaria. Piensa instalar
una parada de venta de alimentos para financiar la educación
de sus hijos. (p12939)
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Las
familias que quedaron sin hogar a causa del maremoto actualmente
viven en tiendas de campaña. Ahora bien, pronto
se mudarán a viviendas a prueba de desastres, construidas
con materiales sostenibles. (p12940)
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