Si
uno sigue el fuerte aroma del café recién molido,
no se puede perder en el Centro de Alojamiento Temporal (CAT)
de Perumnas, La pang 2 en Aceh Barat. Ese aroma le llevará
derecho a las barracas de Jauharimana y Halima, marido y mujer.
Si no, los vecinos estarán encantados de conducirle hasta
allí.
Jauharimana y Halima son muy populares, desde que abrieron su
pequeña tienda de café.
Los vecinos no sólo aprecian el aroma, también
beben café gratis. “Cuando el negocio va bien”,
dice Halima sonriendo.
Ella, de 50 años, y Jauharimana, de 55, tienen 15 hijos
y formaban parte de los desplazados del pueblo de Runding, Aceh
Barat, cuyas casas arrasó el tsunami de diciembre de
2004. El matrimonio perdió a una de sus hijas en el desastre.
La pareja, tres de sus hijos y sus dos nietos estaban aferrados
a un árbol cuando Andy, voluntario de la Cruz Roja, los
vio y se los llevó para el CAT de Perumnas.
Conmovido por la apariencia hambrienta de los niños,
Andy le dio unos cientos de rupias a la pareja para que compraran
comida antes de dejar el CAT.
En definitiva, ese dinero no sirvió sólo para
comida. La pareja, que antes del tsunami poseía una pequeña
tienda, indudablemente, tiene olfato para los negocios. Así
pues, decidieron utilizar parte de las rupias para abrir una
pequeña tienda de café frente a sus barracas.
Con firme determinación y un buen equipo familiar, Halima
y Jauharimana ganan un promedio de 200.000 rupias (20 dólares)
por día con la venta de unos 30 kilos de café
que tuestan y venden en varios mercados de Aceh Barat.
“A los indonesios nos encanta el café. Es como
agua para nosotros”, dice Jauharimana mientras muestra
cómo prepara el café: tuesta los granos, los muele
y empaqueta el café molido. Preparar cinco kilos, le
lleva unos 30 minutos.
“El café no sólo nos ayuda a ganarnos la
vida, también hace que los vecinos se acerquen a nosotros”,
comenta Halima y me ofrece una taza de café caliente
antes de servir un poco en los vasos que ha puesto en una bandeja.
“Mire, todos ellos están aquí por nuestro
café.”
De hecho, el café captó el interés de la
Cruz Roja Danesa que, a pedido de la gente del lugar, está
instalando cafeterías en tres CAT, iniciativa que forma
parte del programa de apoyo psicológico (PAP) a las familias
de Aceh Barat, damnificadas por el tsunami.
Dicho programa se lleva a cabo en asociación con la Cruz
Roja Indonesia (Palang Merah Indonesia, PMI) y en coordinación
con la Federación Internacional.
Eva Jordung Nicolson, Directora del PAP de la Cruz Roja Danesa,
cuenta que después de haber consultado a la comunidad,
los hombres, sobre todo, dijeron que sería bueno tener
cafeterías donde reunirse, ir a charlar o, simplemente,
a tomar café.
Pero además de café, señala Eva, “se
sirven pasteles y tortas que preparan las mujeres y, por eso,
quieren que hombres y mujeres estén juntos en el mismo
lugar.”
“Si, es mejor que también haya mujeres en la cafetería”
afirma Nyakman, dirigente comunitario, mientras saborea su café.
“Así compartimos nuestras historias con ellas y
ellas, también, con nosotros. Después de todo,
la vida sin mujeres es sosa”, añade, y todos los
parroquianos se ríen.
Eva puntualiza que estar juntos es de por sí una terapia
para quienes vivieron la misma experiencia traumática.
“La cafetería es tan solo la estructura que puede
contribuir a que la gente reconstruya su vida desde el punto
de vista emocional, mental y social.”
Luego, explica que la posibilidad de trabajar juntas y adquirir
nuevas calificaciones son otros tantos motivos por los que la
Cruz Roja Danesa ofrece máquinas de coser a las mujeres.
“También porque es lo que ellas quieren, pues aprender
a coser hace que se sientan útiles y, además,
adquieren calificaciones que les permiten ganarse la vida.”
Desde la tragedia del tsunami, la Cruz Roja Danesa presta apoyo
psicológico a estas familias apesadumbradas y también
ha iniciado programas comunitarios de preparación en
previsión de desastres y reducción del riesgo
en otras zonas siniestradas de Indonesia.
Mediante la movilización de voluntarios y miembros del
personal de la PMI con la debida formación, en el marco
del PSP se ha atendido a más de 60.000 beneficiarios
de dos CAT, una comunidad, 71 escuelas de Meulaboh, distrito
de Aceh Barat, y cuatro comunidades de Aceh Jaya.
Eva señala que la PMI y la Cruz Roja Danesa cooperan
en la realización de programas de apoyo psicológico
destinados concretamente a niños, hombres u mujeres en
función de sus respectivos intereses, lo que facilita
su participación y contribuye a darles una perspectiva
más positiva.
“Al igual que el café da ánimo y energía,
el PAP debe lograr que esta gente recupere las ganas de vivir.”
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Algunos
de sus hijos observan a Halima y Jauharimana mientras
tuestan granos de café. Foto: Federación
Internacional (p12987)
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Los
demás vecinos que también perdieron su hogar
en el tsunami aprecian la tienda de café de la
pareja. Foto: Federación Internacional (p12989)
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Eva
Jordung Nicolson, Directora del Programa de apoyo psicológico
de la Cruz Roja Danesa, muestra uno de los abanicos bordados
a mano por las mujeres en su tiempo libre. Foto: Federación
Internacional (p12988)
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