Federación Internacional de Sociedades de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja (IFRC) Federación Internacional de Sociedades de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja (IFRC)
Búsqueda :

Noticias
Artículos de opinión
IMPRIMIR
Página de inicio
Artículos
Comunicados de prensa
Discursos
Artículos de opiníon
Audio y vídeo
Con los ojos puestos en África
30 de marzo de 2006
Bengt Westerberg, Vicepresidente de la Federación Internacional de Sociedades de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja
Gran número de las personas más vulnerables del mundo vive en el África subsahariana. Al contrario de lo que sucede en otras regiones donde la gente vive en condiciones paupérrimas, en África el crecimiento económico ha sido mínimo. Mientras en muchos otros países, el número de pobres disminuye, en África aumenta.

¿Por qué el desarrollo no prospera en África?

Jeffrey Sachs responde a esta pregunta en su libro El fin de la pobreza. Sachs es profesor de economía en la Universidad de Columbia de Nueva York y fue asesor especial de Kofi Annan, Secretario General de la ONU, cuando se estaban estableciendo los objetivos de desarrollo para el milenio.

Sachs desecha algunas explicaciones que suelen darse en el actual debate sobre África; por ejemplo, que la falta de desarrollo económico obedece a regímenes corruptos. Por supuesto que en algunos países existe ese problema, pero él sostiene que incluso los países con políticos decentes tienen problemas.

Hay un círculo vicioso en el que la mala salud contribuye a la pobreza y la pobreza a la mala salud. Sachs concluye que África no saldrá de ese círculo sin una substancial ayuda externa. Y quienes quieren ayudar a África a alcanzar el primer peldaño de la escalera del desarrollo deben entender la índole de sus problemas.

Existen técnicas que podrían ayudar a África a aumentar el rendimiento de sus cultivos, así como a prevenir, aliviar y, en algunos casos, curar las enfermedades que le aquejan. Pero, desgraciadamente, los países más pobres no pueden permitírselas. La falta de infraestructura es una enorme desventaja, en particular, para los numeroso países del continente sin salida al mar. Huelga decir que también hay soluciones para esos problemas, pero no se tienen acceso a los recursos que habría que invertir.

Jeffrey Sachs mantiene que, si los países ricos hacen lo suyo, la miseria se podrá eliminar en 20 años. En principio, dichos países habían convenido en aumentar la media de su ayuda de 0,2 por ciento a 0,7 por ciento del Producto Nacional Bruto, pero la mayoría dista de haber alcanzado esa meta.

Una misión importante para las Sociedades Nacionales de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja de los países ricos sería hacer cuanto esté a su alcance para influir en su respectivo gobierno a favor de ese objetivo del 0,7 por ciento. La Cruz Roja Sueca, junto con otras ONG, desempeñó un papel importante para lograr que el gobierno y el parlamento suecos aceptaran el objetivo más ambicioso del 1 por ciento que no tardará en alcanzarse.

El bajo porcentaje de la ayuda a los países en desarrollo, el tiempo que lleva conseguir que se aumente, la rápida propagación del VIH/SIDA en todos los países y tantos otros problemas de amplio alcance que hay en África pueden hacernos caer fácilmente en el pesimismo. En la década de 1960, cuando los Estados africanos conquistaron su independencia, había mucho optimismo en cuanto a su desarrollo económico. Desde entonces, ha predominado el desaliento. Pero después de haber leído el libro de Sachs me siento más optimista que desde hace mucho tiempo y creo que existen motivos para estarlo.

Contrariamente a lo que se pensaba hace 30 años, cuando Gunnar Myrdal publicó El drama de Asia, países del Asia sudoriental y Asia meridional han demostrado que el crecimiento económico es factible. Además, Jeffrey Sachs y otros han propuesto soluciones para los problemas de África. Por lo tanto, no cabe duda que, actualmente, existe una oportunidad de oro de tomar medidas decisivas para que salga adelante. E incluso si en los países ricos la toma de decisiones es lenta, hay pautas de que consideran ese reto con toda seriedad.

Ahora bien, no sólo los gobiernos pueden ayudar. Incluso particulares y organizaciones como el Movimiento Internacional de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja pueden aportar una diferencia. La nueva Junta de Gobierno de la Federación Internacional, de conformidad con las metas adoptadas en Seúl, dedicará sus primeras reuniones a África para encontrar la mejor forma de contribuir. La capacitación comunitaria figurará entre los primeros puntos de nuestro programa. Personalmente, considero que eso es crucial para que los programas de alimentos y salud den resultado.
Junto con las Sociedades Nacionales de África, nuestras hermanas, estoy convencido que podemos contribuir a aportar una verdadera diferencia.
Bengt Westerberg, Vicepresidente de la Federación Internacional de Sociedades de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja.
Bengt Westerberg, Vicepresidente de la Federación Internacional de Sociedades de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja. (p13856)
ENLACES RELACIONADOS
Actividades en Africa
Más artículos de opinion
IMPRIMIR