En una declaración hecha
ante el 57º período de sesiones de la Comisión
de las Naciones Unidas de Derechos Humanos, que se celebra en Ginebra,
la Federación Internacional de Sociedades de la Cruz Roja
y de la Media Luna Roja destacó que los 13 millones de niños
que han quedado huérfanos a causa del VIH/SIDA no sólo
tienen que afrontar la pérdida de sus padres sino que a menudo
deben luchar contra el hambre y la discriminación. La Federación
Internacional considera que, cuando sea posible, los huérfanos
deben permanecer en su comunidad. Necesitan ayuda a través
de programas que abarquen la prevención y la asistencia,
la lucha contra todas las formas de discriminación y el respeto
del derecho del niño a la confidencialidad. Es particularmente
importante que, en lugares como el África subsahariana, donde
11 millones de niños han perdido a uno o ambos padres, "donde
sea posible, los huérfanos deben continuar su educación,
dado que el futuro de las naciones en el África subsahariana
reposa en los niños de hoy".
A su regreso de una visita a África meridional para revisar
los programas de VIH/SIDA, la responsable principal de bienestar
social, Jennifer Inger, destacó con respecto a la declaración:
"Es una situación trágica que afecta a muchísima
gente. Se precisan programas para evitar que las familias caigan
en la miseria. Existe el riesgo de que todo el sistema de la familia
se venga abajo cuando la actual generación de abuelos desaparezca".