Jilly ha trabajado en Bagdad durante 10 años. Ahora vuelve
a su país de origen, Sudán, que está también
afectado por la guerra (p9217)

La clínica de campo a Ruwayshid ha tratado más
de 100 pacientes en las pasadas 48 horas (p9229)

La Oficina Internacional para las Migraciones ha ayudado a la
mayoría de los ciudadanos de terceros países que
han llegado en el campo a volver a sus países de origen
(p9231)

El campo establecido por la Media Luna Roja Jordana (MLRJ) puede
alojar 5.000 familias (p9235)
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Desde Bagdad, un largo viaje hacia
la frontera con Jordania
24 de marzo de 2003
Sebastien Carliez en Ruwayshid
A Jilly Abadallah y a sus amigos
les ha llevado cerca de 20 horas llegar hasta Ruwayshid, en Jordania.
Abandonaron Bagdad en autobús, el pasado jueves a primera hora
de la mañana, pocas horas después de que las primeras
bombas cayesen en la capital iraquí. Jilly, un hombre sudanés
de 37 años de edad, ha trabajado para una compañía
eléctrica de Bagdad durante estos últimos 10 años.
Le han acompañado en su viaje otros 33 hombres y mujeres sudaneses,
incluidos 12 niños.
“Esperamos hasta que pareció claro que no ya no había
oportunidades para la paz”, señaló Jilly pocas
horas después de su llegada al campo establecido por la Media
Luna Roja Jordana (MLRJ) y con el apoyo de la Federación Internacional
a 50 kilómetros al oeste de la frontera con Irak, para alojar
a ciudadanos de terceros países que están abandonando
Irak por la guerra.
“Tengo el visado para entrar en Jordania, pero no el dinero
para pagar mi viaje de vuelta a casa”, explica Jilly. No importa,
él tendrá la oportunidad de abandonar el campo de Ruwayshid
durante las próximas horas, con docenas de otros compañeros
originarios de la capital sudanesa, Khartoum. Los autobuses para ir
al Aeropuerto Internacional de Amman han sido fletados por la Oficina
Internacional para las Migraciones (OIM). La agencia de Naciones Unidas
ha financiado además sus billetes de avión.
Como Jilly, más de 500 estudiantes y trabajadores extranjeros
y sus familias han pasado ya a través del campo de la MLRJ
desde que estalló la guerra el pasado jueves. Son, en su mayoría,
sudaneses, pero también hay personas de Somalia, Chad, Egipto
y ciudadanos de otros países africanos.
Algunos de ellos no se muestran nada contentos con el regreso a sus
países de origen, algunos de los cuales, como los casos de
Somalia o Sudán, están siendo también afectados
por la guerra. Muchos de ellos, sin embargo, abandonan el campo después
de permanecer en él 24 horas, pero, este lunes por la mañana
aún había alojados en el campo 170 personas.
“Todo el mundo es aceptado aquí, sin importar su nacionalidad”,
explica el doctor Mamad Al-Hadid, presidente de la MLRJ, que ha permanecido
en el campo durante los últimos tres días. “Ellos
pueden permanecer aquí hasta que están listos para partir
hacia sus países de origen”.
Todos los recién llegados son alojados en tiendas, las familias
en una parte del campo y las personas que llegan solas en la otra.
Cerca de 90 voluntarios de la MLRJ trabajan toda la jornada para proveer
a las personas albergadas de comida y cierto confort. El agua potable
se transporta desde un pozo a pocos kilómetros de distancia.
Se han levantado tres grandes tiendas-almacén para el registro
de las personas, la preparación de comida caliente y el almacenamiento
de bienes de primera necesidad para los alojados en el campamento.
A pesar del tiempo soleado que hay durante el día, las temperaturas
descienden bruscamente por la noche, llegando incluso a temperaturas
inferiores a cero grados en este desierto de Jordania, sometido además
a fuertes vientos. Por ello, desde el primer día se distribuyen
estufas de keroseno y mantas adicionales.
“A pesar de ello, muchos niños están resfriados,
porque cogieron frío en el campo o antes de llegar”,
apunta un doctor de la MLRJ, que ha estado ofreciendo cuidados básicos
de salud día y noche en una tienda que sirve como clínica
de campo. Más de 100 pacientes han sido tratados aquí
en las pasadas 48 horas, en colaboración con la Asociación
Médica Jordana. Algunos casos han sido derivados al hospital
que hay en la localidad cercana de Ruwayshid.
Las atenciones se ofrecen intentando lograr un cierto grado de normalidad.
Así, los niños juegan al fútbol con los voluntarios
en mitad del campo, mientras que una tienda ha sido transformada en
una improvisada escuela.
El Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR) ha montado cuatro
tiendas en el campo desde donde las personas albergadas pueden llamar
a sus allegados informándoles sobre su situación. “El
90 por ciento de las llamadas encuentran a alguien al otro lado de
la línea”, afirma el delegado del CICR Bernard Betrancourt.
Por el momento ningún refugiado iraquí ha llegado hasta
la vecina Jordania. Si ellos cruzasen la frontera en los próximos
días o semanas, serían acomodados por el Alto Comisionado
de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR) en otro campo situado
a cinco kilómetros del campo de la MLRJ.
En caso de producirse un mayor flujo de refugiados, el Movimiento
de la Cruz Roja y la Media Luna Roja estará además en
disposición de colaborar con ellos ya que, con el apoyo de
la Federación, la Media Luna Roja Jordana tiene suficientes
reservas de artículos de socorro para asistir a 25.000 personas.
La Federación Internacional y el ACNUR firmaron el pasado 21
de marzo un acuerdo de cooperación para coordinar sus respectivos
esfuerzos para facilitar asistencia a la población de Oriente
Medio que pueda resultar afectada por la guerra en Irak.
Por otra parte, la cooperación que se da en estos momentos
entre la Federación Internacional y la Liga Árabe fue
formalizada hoy con la rúbrica en la ciudad de El Cairo de
un histórico acuerdo sobre asistencia humanitaria.
“Gracias al buen trabajo de preparación previo al conflicto
de la Media Luna Roja de Irak, Irán, Jordania, Siria y Turquía,
estamos en disposición de solicitar un llamamiento internacional
por 80 millones de euros para asistir de forma inmediata a más
de 300.000 personas en el caso de que se produzca una crisis de refugiados
como consecuencia del actual conflicto en Irak”, dijo el Secretario
General de la Federación, Didier Cherpitel. “Este acuerdo
nos permitirá ofrecer un mayor apoyo a la Cruz Roja y la Media
Luna Roja en los países miembros de la Liga Árabe”,
apuntó Cherpitel.
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Iraq: crisis humanitaria
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