Aunque
la Damas traen comida, ropa y juguetes a los Niños del
Hospicio San José, también les gusta pasar tiempo
con ellos jugando “ lo que mas necesitan es amor y atención
“ como explican.(p9581)
Dos
Damas Voluntarias, Flori Sevilla y Jeanette de Padilla, ayudan
al pequeño Pablo el pequeño y a su amigo en el
slide (p9582).
Marcelina
Jesús de Chacón alimenta ala residente más
joven del Hospicio San José, Carolina de dos meses de
edad.(p9580)
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Lucha contra el estigama en un hogar
para para niños en Guatemala
16 de Abril de 2003
por Marko Kokic, en Ciudad de Guatemala
El sonido familiar de niños jugando
llena el aire. El pequeño Pablo grita con alegría cuando
se lanza del tobogán.
Yesenia se mece de un lado al otro en el columpio y canta al ritmo
de la música disco que suena en la radio. Korama y Elvira bailan
mientras Fernanda corre alrededor riéndose.
El patio de recreo en el Hogar San José es como cualquier otro.
Pero los niños son diferentes.
Este refugio es el hogar de veinte niños abandonados que viven
con VIH/SIDA. Carolina, su residente más joven sólo
tiene dos meses de edad. En una de las paredes hay fotografías
de aquellos que ya han fallecido.
Hace cuatro años, la casa de los niños se acercó
a la Cruz Roja Guatemalteca para solicitar su ayuda. Un grupo de ocho
voluntarias de la Cruz Roja conocidas como el cuerpo de “Damas
Voluntarias” respondió. Ellas llevan comida, ropa, mantas,
productos de higiene, juguetes y lo más importante como les
gusta decir traen amor.
La mayoría de los niños están en El Hogar San
José porque sus familias no entienden la enfermedad. “Algunos
piensan que se puede contraer el SIDA tocando a alguien que lo tiene”,
dice una de las Damas, Elinda Sevilla.
Los voluntarios de la Cruz Roja esperan parar estos conceptos erróneos
sensibilizando a la población. La Cruz Roja busca diseminar
información en las escuelas.
“Nosotros necesitamos aprender a protegernos del VIH porque
no nos afecta sólo a nosotros pero también a las personas
que nosotros amamos, incluyendo nuestros niños,” Elinda
dice.
Según ONUSIDA, el Programa de Naciones Unidas para VIH/SIDA,
el índice de VIH/SIDA en Guatemala es del uno por ciento o
67,000 personas. De éstos, 4.800 son niños y jóvenes
menores de 15 años de edad.
Una combinación de desigualdad en el desarrollo socioeconómico
y la alta movilización de la población están
permitiendo la propagación del VIH/SIDA en la región.
Aunque los niños del Hogar tienen el acceso al tratamiento
antiretroviral, el precio éste tiene un costo mayor de US$1,000
dólares americanos por mes.
En América Latina en su mayoría, el VIH/SIDA es una
enfermedad de los pobres y sin embargo. los más vulnerables
probablemente son los que menos pueden permitirse el lujo de pagar
el precio del tratamiento. El estigma, el rechazo y la falta de información
amenazan llevar más allá la propagación del virus.
“ Las compañías farmacéuticas que mantienen
altos los precios de los tratamientos están condenando a aquéllas
personas que yá están infectados” dice Marcelina
Jesús de Chacón, Dama Voluntaria.
La Cruz Roja Guatemalteca continúa trabajado en el tema VIH/SIDA enfocándose
en las personas jóvenes-el futuro del país y trabajando para reducir
el estigma. "En nuestro país, las personas aún asocian el VIH/SIDA
con la homosexualidad y prostitución," dice al Coordinador de Juventud
Nacional, Jorge Gil.
"Nuestros voluntarios de juventud están haciendo una campaña para
informar a otros jóvenes que sin protección todos somos vulnerables.
" Habiendo nacido con algunas pocas de las ventajas que tantos toman
de hecho, los niños del Hogar San José continúan sonriendo y jugando
- en ninguna parte pequeña debido al amor recibido y del cuidado de
las personas como Las Damas Voluntarias.
Enlaces :
XVII Conferencia
Interamericana de la Cruz Roja
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