Sentarse
a tomar mate, generalmente en rueda, es una costumbre muy argentina.
Implica compartir una charla, disfrutar el momento. Hay diferentes
formas de tomar mate, está el mate amargo, verde o cimarrón:
es el cebado sin azúcar; el mate dulce , preparado con
azúcar; el Tereré, mate amargo cebado con agua
fría y el mate cocido o yerbeado, el que se prepara más
o menos como el té (por infusión).
No hay horario o momento del día en que no se pueda tomar
mate, para desayunar, comiendo algo, solo, mirando televisión,
leyendo un libro, de tarde, de noche, con amigas y amigos. Pero
no es una bebida y nada más: el mate es pasión,
es arte, es amistad.
La forma mas común de tomarlo es en una rueda de amigos,
donde cada uno espera su turno, y cuyo orden según la
ubicación en esta rueda o el orden de llegada debe ser
respetado como un derecho adquirido. También suele ser
una compañía en momentos de soledad, horas de
estudio o lectura.
El mate tuvo, sobre el hombre primitivo de nuestra campaña,
una influencia muy particular. Su hábito conformó
una imagen recogida en relatos de viajeros del siglo pasado;
como así mismo en nuestras iconográficas de diversos
pintores argentinos y extranjeros de época.
La primera distracción del gaucho, después de
cumplido su afanoso trabajo, es el mate. De manera que, tan
pronto como terminan sus tareas, salen a relucir las rústicas
y abolladas calderitas y enseguida puede verse a los hombres
llenando los mates y chupando las bombillas, mientras caminan
a paso lento o bien permanecen sentados junto al fuego.
Dentro del marco de la campaña “La verdad sobre
el SIDA, Pásala…”, se han diseñado
una serie de estampillas que retoman el tema de la lucha contra
el estigma y la discriminación de las personas que viven
con VIH y SIDA. Los mensajes se concentran en contrarrestar
mitos y malentendidos sobre las formas de transmisión
del virus.
La Cruz Roja Argentina, teniendo en cuenta que el mate se identifica
con la tradición y pueblo argentino, y adaptando la campaña
mundial a la idiosincrasia local, diseñó la estampilla
“El SIDA no se contrae por compartir el mate”, ya
que dicha infusión se transforma, al margen de su carácter
alimentario, en una verdadera simbología representativa,
que en la gran mayoría de los argentinos, se sigue manteniendo.
La Cruz Roja Argentina, viene desarrollando diferentes proyectos
en materia de VIH/SIDA desde el año 1992, los cuales
han sido llevados a cabo en diferentes provincias, particularmente
en comunidades vulnerables, las mismas han sido llevadas adelante
desde los departamentos de juventud, salud y por el programa
de VIH/SIDA de la organización y, esta iniciativa refleja
el poder de adaptación de una campaña mundial
a la idiosincrasia local, dejando en evidencia la pasión
de los argentinos y argentinas por el mate.
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| La
Cruz roja Argentina ha diseñado una nueva estampilla
para remarcar el Día Mundial del Sida. "Una
pasión, argentina diga de tomar ejemplo" (p10819)
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