Entre
los socorristas más atareados y populares que prestan
servicio en la ciudad de Bam, devastada por el terremoto, figuran
los cuatro integrantes del equipo de salud de la Media Luna
Roja Malaya. Este médico, este paramédico y estas
dos enfermeras son pioneros, pues se trata de la primera misión
de dicha Sociedad Nacional en otro país.
Mucha gente se apiña en la blanca tienda de campaña
que sirve de ambulatorio. El pequeño Moustafa -el paciente
más joven-tiene el rostro bañado de lágrimas
porque se dislocó un brazo mientras jugaba en los escombros.
Su mamá se abre camino para acercarse al Dr. Maznor Shaari
que, en medio de empujones y empellones, se mantiene firme como
una roca frente a las olas.
El hospital de campaña de la Cruz Roja y de la Media
Luna Roja goza de excelente reputación. Cada día
afluyen más pacientes. Hasta la fecha, ha atendido a
más de 12.000. Francamente, guardar el control en el
ambulatorio no es tares fácil.
Chellaappan Pallaniappan, el paramédico, venda la pierna
herida de un anciano que lleva puesto un viejo saco gris y raído.
“Doctor, doctor”, grita un voluntario de la Media
Luna Roja Iraní por encima de la multitud y desde el
otro extremo de la tienda de campaña. El Dr. Shaari respira
hondo y corre a examinar al próximo paciente.
Mientras tanto, Pallaniappan, atiende al pequeño Moustafa,
consolándolo con palabras tranquilizadoras para que se
calme. Una manipulación rápida y firme basta para
colocarle el brazo en la posición correcta.
El Dr. Maznor Shaari, Chellaappan Pallaniappan, paramédico,
Kanagambikai Vallipuram y Masitah Rasidi, enfermeras, integran
el equipo médico de la Media Luna Roja Malaya que se
encuentra en Bam.
Este grupo está escribiendo un nuevo capítulo
de la historia de dicha Sociedad Nacional, pues se trata de
su primera misión de emergencia en otro país.
“Para nosotros es un honor y nos sentimos orgullosos”,
afirma el Dr. Shaari que, al igual que el resto del equipo siguió
los cursos de intervención en caso de desastre, dictados
por la Federación en Kuala Lumpur e Indonesia.
“Indudablemente, la formación impartida por la
Federación fue todo un éxito”, explica Iain
Logan, jefe de Operaciones de la Federación en Bam. Ahora,
en medio de una enorme catástrofe, estos cuatro malayos,
que son profesionales experimentados, aplican lo aprendido en
esos cursos.
Bam fue prácticamente destruida, pues 85% de sus edificios
están en ruinas y casi la mitad de la población
pereció en el movimiento telúrico del 26 de diciembre.
Los supervivientes viven en tiendas de campaña, ya sea
en campamentos o en las que instalaron a lo largo de las calles
frente a sus casas destruidas.
Unas instalaciones sanitarias fueron totalmente destruidas y
otras sufrieron graves daños. El hospital de campaña
de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja, los tres centros de
atención primaria de salud, de la Cruz Roja Alemana y
la Cruz Roja Japonesa, así como los diversos puestos
de salud de la Media Luna Roja Iraní, garantizan que
la población reciba la atención médica
que necesita.
“Espero que nuestros esfuerzos sirvan para alentar a los
habitantes de Bam a quedarse y reconstruir su vida aquí”,
dice el Dr. Shaari. Los integrantes del equipo malayo saben
muy bien que bajo la lona acerada y las delgadas paredes de
las casas prefabricadas cunde la tristeza.
Todos los niños están encantados con Kanagambikai
Vallipuram y Masitah Rasidi. “La enfermera Vallipuram
está siempre de buen humor”, dice un niño
de 10 años. Por su parte, Masith Rasidi ha prestado asistencia
en muchos partos, aquí en Bam. Sin olvidar a Chellaappan
Pallaniappan, maestro del lenguaje corporal, lo que resulta
muy útil cuando no se dispone de traductor.
Logan destaca la experiencia profesional de los integrantes
del equipo y la simplicidad con que cumplen su labor. “El
equipo malayo posee el espíritu de la Cruz Roja y de
la Media Luna Roja.” Los cuatro son voluntarios de la
Media Luna Roja Malaya.
En Bam, los colegas no sólo aprecian sus buenas competencias
profesionales, ya que el grupo preparó una cena malaya
en la que sirvió simples y apetitosos especialidades
del lejano oriente. El día de su cumpleaños, el
colega alemán que comparte la tienda de campaña
del Dr. Shaari, recibió una deliciosa torta y le organizaron
una velada. “La gentileza de los cuatro malayos es muy
buena para el espíritu de equipo”, comentó
el agasajado. Con toda seguridad, los demás colegas de
distintas nacionalidades concordarían con este comentario.
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| Dr.
Maznor Shaari atiende a uno de los pacientes (p11209)
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| Le
enfermera Kanagambikai Vallipuran es una de las personas
más populares entre los pacientes más jóvenes,
ya que está siempre de buen humor (p11206)
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| La
enfermera Rasidi ha ayudado a traer a varios bebés
al mundo (p11207) |
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| Cuatro
miembros del equipo médico de la Media Luna Roja
Malaya (p11208) |
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