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La experiencia adquirida tras el conflicto armado de Sri Lanka permite ayudar a los damnificados por el tsunami
24 de marzo de 2005
Lena Eskeland, Jaffna
El apoyo psicosocial a personas afectadas por años de conflicto armado en Sri Lanka se está adaptando para ayudar a los supervivientes del tsunami.

Desde 2003, la Cruz Roja Danesa es asociada de la Cruz Roja de Sri Lanka en el programa de asistencia a los niños afectados por el conflicto armado en la ciudad de Jaffna, extremo norte del país.

Karin Eriksen, asesora de la Cruz Roja Danesa en Jaffna, explica que dicho programa ha comenzado a utilizarse para ayudar a los damnificados a sobreponerse de la trágica experiencia del tsunami.

“Tras el tsunami, constatamos los mismos problemas psicosociales que después del conflicto, sólo que ahora el dolor y el sentimiento de culpa son mayores. Por ejemplo, unos se preguntan por qué tuvieron que ir al mercado y dejar a los hijos solos, o bien, le reprochan a otros no haber protegido a los hijos. En la guerra hay algo más tangible que condenar, pero es difícil despotricar contra el mar, cuando ese mismo mar aporta día tras día los ingresos de muchas familias”, explica.

Comenzar a sanar heridas

En el nuevo edificio de la escuela Colombuthurai en Jaffna, 17 niños con uniformes blancos están sentados sobre esterillas en el suelo. Es la hora del almuerzo y sonríen felices con la boca llena de arroz y curry. Afuera, las ruinas de la vieja escuela son otras tantas cicatrices de años de conflicto armado.

“Cierren los ojos y piensen lo que sienten a lo largo del día. Dibujen una impresión que no pueden olvidar”, les dice V. R. Gnanapragasam, la maestra. Algunos dibujan rostros felices. Muchos dibujan rostros de rabia o con lágrimas que les caen por las mejillas.

Los niños de Colombuthurai fueron desplazados cinco veces durante los 20 años de conflicto armado en Sri Lanka. En 2003, volvieron para quedarse, pero como señala Gnanapragasam, el regreso no resolvió todos los problemas.

“Antes, los alumnos estaban acostumbrados a estudiar, pero después de los desplazamientos tuvieron un montón de problemas y el nivel ha bajado. No hacen los deberes, ni escuchan”, afirma Gnanapragasam.

Según las Naciones Unidas, más del 90 por ciento de la población de Jaffna se desplazó al menos una vez debido al conflicto armado y todavía hay 65.000 personas que no han podido volver a su casa. El desplazamiento, la pérdida de seres queridos, propiedades e ingresos, así como la destrucción de las estructuras sociales causan estrés tanto a los adultos como a los niños.

“De por sí, un nuevo entorno es causa de estrés y adaptarse siempre cuesta. Además, el alcoholismo en la familia afecta a muchos niños de Jaffan. Muchos adultos sufren de trastornos por estrés postraumático y los problemas de los padres también aquejan a los hijos”, comenta Kohila Mahendran, consejera instructora de Shanthiham, una ONG local de ayuda psicosocial.

Atender las nuevas necesidades

A partir de la experiencia adquirida en los Balcanes y Oriente Medio, la Cruz Roja Danesa, en acuerdo con la Cruz Roja de Sri Lanka, inició un programa psicosocial en 2003 para niños de Jaffna, afectados por el conflicto armado.

Hasta la fecha, se han impartido cursos básicos de formación psicosocial a 85 docentes de 19 escuelas que aprendieron a utilizar el juego, el arte, la danza y las tareas escolares habituales con fines terapéuticos. Se prevé que 2.800 niños y 4.000 padres participen en las actividades de 2005 y 2006.

Después del maremoto, la Cruz Roja Danesa y la Cruz Roja de Sri Lanka reorientaron sus esfuerzos y establecieron un curso de formación de 10 días para responder a las nuevas necesidades. En el curso participaron 69 voluntarios de Trincomalee, Batticaloa, Ampara, los distritos más afectados, y cuatro de Jaffna, que luego iniciaron actividades psicosociales para ayudar a la gente a sobreponerse de sus experiencias. También se iniciaron actividades en el distrito de Hambantota.

Karin Eriksen de la Cruz Roja Danesa señala que los habitantes de la zona ya eran vulnerables desde el punto de vista psicológico y añade: “Una cosa es tener que hacer frente a un dolor como la pérdida de un familiar o al desplazamiento debido al conflicto, y otra muy distinta, tener que atravesar situaciones difíciles una tras otra, pues eso puede hacer mermar la capacidad de resistencia y provocar estrés psicológico.”

Docentes y padres aceptaron de buen grado el programa de la Cruz Roja y opinan que el comportamiento de los niños ha mejorado desde que comenzaron las actividades. En algunas escuelas incluso hay más horas de clase debido al programa.

“Alumnos que no hablaban con sus compañeros ni con los maestros, ahora lo hacen. Las actividades son idóneas porque permiten que los niños se desahoguen más que en su casa.

Ahora, vienen y nos cuentan sus problemas”, comenta Gnanapragasam, la maestra de la escuela de Colombuthurai.

Los expertos estiman que después de un desastre, entre el cinco y el 10 por ciento de la población puede sufrir problemas psicológicos y el porcentaje puede aumentar considerablemente si no recibe apoyo apropiado. En 2003, Cooperación Técnica Alemana (GTZ) informó que 25 por ciento de los niños de Jaffna sufría de problemas psicológicos debido al conflicto armado.

En la última hora de clase, se pide a los niños de Colombuthurai que modelen figuras de arcilla. Algunos hacen animales u objetos del hogar, en cambio, Gajenthan, de 13 años, modela una figurilla de alguien que perdió un brazo y una pierna. “Es una víctima del tsunami”, dice. Su hermana resultó herida en el desastre.

Gajenthan gana el premio del día por haber compartido lo que siente y los demás niños le aplauden. Dio un pequeño paso en el proceso que le permitirá superar lo que le perturba. Es de esperar que, poco a poco, todos estos niños dejen de sufrir esas heridas que les causaron el conflicto armado o el desastre natural.
En la escuela de Colombuthurai, los niños expresan lo que sienten en dibujos y manualidades. (p12746)
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Karin Eriksen de la Cruz Roja Danesa habla del programa psicosocial con la Hermana Antonita Mark, directora de una de las escuelas de Point Pedro, Jaffna, afectadas por el tsunami. (p12747)
V. R. Gnanapragasam de la escuela de Colombuthurai (segunda de la fila) con otras maestras que participan en el programa psicosocial de la Cruz Roja de Sri Lanka y la Cruz Roja Danesa. (p12748)
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