El
programa de la Cruz Roja de Jamaica, Juntos Sí Podemos,
comenzó en 1992 y benefició a más de 20.000
jóvenes. Basado en la participación, el programa
promueve las actividades creativas y las discusiones y enseña
a los jóvenes voluntarios a instruir a otros jóvenes
en los hechos básicos relativos a la prevención
y la transmisión del VIH/SIDA y otras enfermedades de
transmisión sexual. La Cruz Roja Noruega emprendió
en 2001 un programa con un enfoque parecido (Sepamos elegir).
El número de jóvenes delegados que toman parte
en esta iniciativa aumenta cada año.
Si bien ambos programas están destinados a combatir la
propagación del VIH/SIDA, hay otro vínculo entre
ellos. Juntos Sí Podemos sirvió de inspiración
al programa noruego a raíz de un programa de intercambio
de jóvenes delegados organizado por la Cruz Roja Noruega.
Iniciado en 2000, el programa brinda a los jóvenes la
oportunidad de trabajar en otra Sociedad Nacional. Los principales
objetivos del programa son el aprendizaje recíproco y
el desarrollo organizacional. Los delegados jóvenes aprenden
mucho durante el intercambio y también reciben una amplia
formación antes de empezar.
Aprendizaje y desarrollo
Hoy el programa de intercambio de jóvenes delegados está
ya en su cuarto año, con participantes procedentes de
Armenia, Kenia, Líbano y Noruega. Jóvenes voluntarios
de las Sociedades Nacionales de Jamaica, Sudán y Azerbaiyán
han participado en el intercambio.
El programa ha beneficiado mucho a cada joven y a las Sociedades
involucradas.
Organizado por la Cruz Roja Noruega, con la asistencia básica
de la Federación Internacional, el programa es patrocinado
en parte por la organización noruega de desarrollo Fredskorpset
Esta organización se encarga de asistir a diversas instituciones
en Noruega y en los países en desarrollo que desean participar
en los intercambios recíprocos. Fundada en 1963, la organización
promovía inicialmente los intercambios desde Noruega
hacia los países en desarrollo, pero esto cambió
en 2000.
“La idea ha evolucionado”, comenta Hans Inge Corneliussen,
miembro de Fredskorpset. “Al inicio se trataba de asistir
al mundo menos desarrollado, pero hoy la idea es que ambas partes
tienen mucho que dar. El programa de intercambio de jóvenes
delegados de la Cruz Roja Noruega con los países en desarrollo
es un ejemplo elocuente del beneficio recíproco que se
puede obtener”.
Compartir los logros
El intercambio de conocimientos está resultando ser un
éxito tras el lanzamiento de Sepamos elegir. Otros programas
se hallan en la fase inicial en varias de las Sociedades Nacionales
participantes, tales como Smiley Club, un club para niños
refugiados en Armenia. Inicialmente, un joven delegado armenio
lo estableció para ayudar a los niños refugiados
en Noruega. Luego recaudó fondos antes de volver a Armenia
donde repitió la experiencia.
“Hemos conseguido varios logros”, asegura Lois Hue,
subdirectora general de la Cruz Roja de Jamaica. “Primero
aprendimos cómo se hacen las cosas fuera de nuestro contexto,
luego hemos conseguido personal adicional con aptitudes diversas
y, por último, nuestra gente ha tenido la oportunidad
de aprender cosas nuevas y compartir sus aptitudes”.
Destaca que fuera de mejorar la cooperación internacional,
otra razón para participar en el intercambio es la oportunidad
que brinda de conocer las experiencias exitosas de cada uno.
“No es fácil hallar formas para intercambiar información
y logros, especialmente desde el mundo en desarrollo hacia el
mundo desarrollado”.
Para elegir a Jamaica y otros asociados, la Cruz Roja Noruega
tuvo que considerar una serie de criterios, indica Erling Kvernevik,
de la Cruz Roja Noruega, el primer coordinador de programas
de intercambio de jóvenes delegados. Fredskorpset exige
que todos los países en desarrollo estén en la
lista de países con derecho a la asistencia al desarrollo
establecida por la Organización para la Cooperación
y el Desarrollo Económico.
Además, la Cruz Roja Noruega tuvo en cuenta los programas
de cooperación existentes y los contactos en los países
beneficiarios.
Sepamos elegir se inició tras la visita de Marvin Gunter,
joven voluntario de la Cruz Roja de Jamaica, a Noruega en 2000.
Sabía que algo podía obtener de esa estadía,
pero nunca pensó que fuera un aporte tan importante.
“Me esperaba un intercambio cultural, un buen trabajo
en red y otros resultados”, comenta, “no se me pasó
por la mente que Sepamos elegir se crearía a partir del
programa de jóvenes delegados”.
Gunter relata que todo empezó cuando él y un colega
hicieron una formación de Juntos Sí Podemos durante
un fi n de semana “porque era algo que hacíamos
bien”. Kvernevik explica que el primer grupo de jóvenes
delegados tenía mucho que decir a la hora de decidir
sus tareas.
“El programa no estaba aún consolidado y los delegados
decidieron en lo que querían trabajar”, afirma.
“Era natural que hicieran cosas que ya conocen y para
Marvin el terreno conocido era la prevención del VIH”.
Seguir adelante
Una vez completado el primer intercambio, los jóvenes
delegados que habían estado en Jamaica aplicaron el proceso
aprendido. Junto con el siguiente grupo de jóvenes delegados
de Jamaica y con la ayuda de delegados libaneses y azeríes
durante el segundo año de intercambio, Rilito Povea,
ex joven delegado y que trabaja hoy con la Cruz Roja Noruega,
y sus colegas aunaron sus esfuerzos con los jóvenes voluntarios
noruegos para ajustar el programa a la cultura noruega; capacitaron
a instructores para hablar a los jóvenes sobre el VIH/SIDA
y otras afecciones de transmisión sexual.
Rilito y sus colegas animaron varias sesiones similares a las
organizadas en el marco de Juntos Sí Podemos en Noruega
antes de empezar a trabajar con los jóvenes voluntarios
y los nuevos delegados jóvenes de la Cruz Roja para transformar
el programa en Sepamos elegir. Según resalta, existen
ligeras diferencias en el enfoque de los dos programas. El programa
noruego se centra más en las enfermedades de transmisión
sexual, pues la prevalencia de éstas es mayor que la
del VIH, pero hay también otros ajustes que hacer.
“Las actitudes y los valores no son los mismos en Jamaica
y Noruega. Difiere la forma en que la gente habla de sexo y
de sexualidad. Para cambiar el comportamiento es muy importante
que discutamos estos temas de manera que los participantes se
sientan implicados en lo que se está hablando”.
Por otra parte, Rilito insiste en la pertinencia del programa
de la Cruz Roja de Jamaica a pesar del contexto diferente de
Noruega.
“Tenemos la responsabilidad de sentirnos involucrados
incluso si la prevalencia del VIH en Noruega es baja, dada la
situación en el mundo y particularmente en nuestros países
vecinos”, asegura. “¡Esta cuestión
no debe dejarnos indiferentes!”
A pesar de que Sepamos elegir está aún en las
fases iniciales de desarrollo, hay seis cursos regionales de
formación programados para la primavera de 2005 y un
coordinador de la juventud está trabajando en el proyecto.
Si bien se pueden mejorar todavía muchos aspectos, Rilito
está satisfecho de la evolución.
“Me parece fenomenal que los jóvenes delegados
de Jamaica y Noruega, así como de otros países,
contribuyan con sus experiencias a desarrollar este programa”,
afirma, “y gracias al entusiasmo de los jóvenes
voluntarios, el proyecto sigue adelante”.
Este artículo fue publicado por primera vez en
la revista del Movimiento Internacional de la Cruz Roja y de
la Media Luna
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La
formación de nuevos educadores entre pares es un
componente del programa ‘Escogido Activo’
de la Cruz Roja Noruega. (p12885)
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La
delegada de juventud de la Cruz Roja Noruega, Janne Waagboe,
muestra cómo se usa el condón femenino en
una casa para chicas en Kingston, Jamaica. (p12886)
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Una
educadora entre pares de la Cruz Roja de Jamaica, que
trabaja para el proyecto ‘Juntos Podemos’,
realiza un trabajo de sensibilización en Kingston.
(p12887)
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Delegados
de juventud jamaicanos y noruegos utiliza la dinámica
del juego de roles para pasar mensajes sobre la importancia
de combatir el estigma. (p12888)
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