“Me
llamo Rosmawati, bienvenido a Seubun Ayoen”. Esta mujer
de 32 años, amable y decidida, es la dirigente comunitaria
de 25 familias que desde el 26 de diciembre viven en el asentamiento
de barracas de madera situado en una ladera rodeada de palmeras.
Los visitantes no son extranjeros para Rosmawati que estableció
una relación de confianza con Meric Goezden, Delegado
de la Media Luna Roja Turca (MLRT). Desde los primeros meses
después del tsunami, Rosmawati viene participando activamente
en el programa de ayuda psicosocial que llevan a cabo la MLRT
y la Cruz Roja Indonesia (Palang Merah Indonesia –PMI).
“A comienzos del año, cuando creamos aquí
un grupo de juego para los niños, Rosmawati se unió
a nosotros espontáneamente. Madre de dos pequeños,
sabe lo importante que es ofrecerle a los niños la posibilidad
de superar el trauma”, comenta Meric Goezde. Pintura y
dibujo creativos junto con juegos en grupo les ayudan a exteriorizar
temores y agresión. “Al principio, dibujaban la
ola amenazante, gente que huía y helicópteros
sobrevolando el lugar. Ahora que se sienten más serenos
dibujan casas nuevas, flores y pájaros”, añade.
Antes del desastre, Rosmawati contribuía a los ingresos
familiares vendiendo sus tortas. Después del tsunami,
instaló una cocina comunitaria en el campamento. Mientras
cocinan juntas, las mujeres hablan de lo que sienten y comparten
su pesar. Además, se formó un grupo de mujeres
que cada semana se reúne con especialistas de la Cruz
Roja. Los hombres también se reúnen periódicamente
a tomar café y charlar en el grupo creado por Iwan Marwan,
un psicólogo de Aceh que trabaja para la PMI. “Atender
a mujeres y niños es esencial, pero no hay que olvidar
que después de un acontecimiento tan perturbador como
el tsunami, los hombres también están traumatizados
aunque les resulte difícil hablar de ello”, explica
Iwan.
Seubun Ayoen es uno de los 25 poblados y asentamientos transitorios
de la región costera de Lhokgna, al oeste de la ciudad
de Banda Aceh, donde la Cruz Roja y la Media Luna realizan actividades
de ayuda psicosocial. Además, los equipos que prestan
esa ayuda visitan escuelas y orfanatos. En los últimos
meses, 13.600 hombres, mujeres y niños recibieron ayuda
psicosocial. Un momento culminante fue el campeonato de fútbol,
organizado el 8 de mayo para los adolescentes de 16 campamentos.
Fue una verdadera fiesta para la población de toda la
región.
A Meric Goezden, que desde el terremoto devastador de 1999 en
Izmit, Turquía, participa en la prestación de
servicios de ayuda psicosocial, le asombra la fortaleza del
pueblo de Aceh. “Aunque parezca mentira, pocos presentaban
síntomas alarmantes que requerían un tratamiento
psicomédico más largo. Las mujeres, sobre todo,
son fuertes y, a pesar de las condiciones precarias de la vida
diaria en los campamentos, miran al futuro con energía
y esperanza.”
Tres de los 10 colaboradores de ayuda psicosocial que intervinieron
en la fase de emergencia, ahora son trabajadores permanentes
de la PMI y prestan apoyo a docentes, personal médico
y dirigentes comunitarios. Mujeres como Rosmawati son la fuerza
motriz de la movilización de sus comunidades.
|
 |
 |
|
Los
grupos de juego contribuyen a que los niños superen
el trauma. Pintura y dibujo creativos junto con los juegos
en grupo les ayudan a exteriorizar temores y agresión.
Al principio, dibujaban la ola amenazante, gente que huía
y helicópteros sobrevolando el lugar. Ahora dibujan
casas nuevas, flores y pájaros. Foto: K. Schuler,
Federación. (p13020)
|
|
|
|
|
 |
|
Rosmawati,
dirigente comunitaria, con Iwan Marwan, colaborador de
ayuda psicosocial, en el asentamiento transitorio de Seubun
Ayoen. Después del tsunami, Rosmawati instaló
una cocina comunitaria en el campamento. Mientras cocinan
juntas, las mujeres hablan de lo que sienten y comparten
su pesar. Foto: K. Schuler, Federación. (p13019)
|
|
 |
|
Mujeres
y niños que viven en las barracas del asentamiento
transitorio de Banda Aceh. Las actividades comunitarias
organizadas en el marco del programa de ayuda psicosocial
de la MLRT y la PMI son muy importantes para ayudar a
los damnificados a recobrar la confianza en la vida después
del trauma del tsunami. Foto: K. Schuler, Federación.
(p13021)
|
|