Con
un total de 26 tormentas tropicales y 14 huracanes, la temporada
del 2005 ha sido denominada como una de las más activas
y destructivas de la historia.
Las predicciones realizadas al inicio de año por expertos
del Centro Nacional de Huracanes (NOAA) - con sede en los Estados
Unidos -, hablaban de la formación de al menos de 12
sistemas ciclónicos, de los cuales 6 llegarían
a ser huracanes de categoría 1 y 2, cinco de entre éstos
pasarían a ser de categoría 3 a 5. A mediados
de año las predicciones cambiaron aumentando significativamente;
se pronosticó entonces la formación de 21 huracanes
como máximo.
Esta temporada de huracanes finalizó oficialmente el
pasado 30 de noviembre. Un día antes, se había
formado la última tormenta tropical del año, Epsilon
que rompió el récord este año. Desde el
pasado mes de junio se han formado 26 tormentas tropicales,
las últimas cinco con nombres de letras griegas porque
terminaron los nombres contemplados. Wilma era el último
nombre registrado para esta temporada, por eso hubo que utilizar
el alfabeto griego para nombrar a las otras cinco tormentas
que asolaron Centroamérica y el Caribe.
El huracán Katrina, que devastó la costa del Golfo
de Méjico en agosto, destacó entre todos, y ha
quedado registrado como la tormenta que causó más
víctimas desde 1928. Al menos 1.200 personas perdieron
la vida, y otras cientos de miles perdieron todas sus pertenencias
y todavía están recuperándose de las consecuencias.
Más de 100.000 voluntarios y personal de la Cruz Roja
fueron movilizados para responder a la emergencia y más
de 900 albergues temporales fueron instalados para atender a
miles de personas cuyas casas y negocios habían sido
destruidos por los fuertes vientos. A Katrina le siguieron Rita
y Wilma que también afectaron a Estados Unidos.
Para Centroamérica, el huracán mas dañino
fue Stan, el sistema ciclónico número 18 de la
temporada. Aunque sólo llego a ser de categoría
1, a su paso dejo una estela de muerte y destrucción.
La tormenta provocó inundaciones y deslizamientos de
tierra en Belice, Costa Rica, El Salvador, Guatemala, Haití,
Honduras, México y Nicaragua.
Todo el istmo centroamericano sufrió de una manera u
otra su impacto.
El sistema de Respuestas a Desastres en América trabaja
para atender las necesidades de unas 10.250 familias. Sólo
en Guatemala la Cruz Roja atiende a 6.400 afectados, principalmente
con distribución de alimento, artículos de socorro,
apoyo psicosocial, agua y saneamiento, además del restablecimiento
de lazos familiares.
“Las proporciones del desastre son tan grandes que hará
falta socorro de emergencia por varios meses. Los damnificados
necesitan refugio, alimentos y servicios de salud y saneamiento”,
explica Nelson Castaño, Coordinador de la Unidad Panamericana
de Respuesta a Desastres (PADRU), de la Federación Internacional,
con sede en Panamá.
Para hacer frente a las consecuencias de esta temporada de huracanes,
la Federación Internacional ha movilizado de su Fondo
de Reserva para el Socorro a Desastres (DREF), casi 100.000
Francos Suizos, para ayudar a las Sociedades Nacionales de la
Cruz Roja a poner en marcha sus planes de respuesta y así
a las necesidades primarias de más de 170.000 afectados.
Asimismo, ha realizado 4 llamamientos internacionales por valor
de más de 10 millones de francos suizos. Más de
200 expertos de la Cruz Roja de todo el mundo apoyaron a las
Sociedades
Nacionales afectadas en su respuesta a estas emergencias.
En un periodo de cuatro meses, la Federación Internacional
fletó doce aviones, 5 envios por tierra y 3 por mar,
con ayuda humanitaria desde Panamá a los países
afectados por los huracanes como Jamaica, Granada, Haití,
El Salvador, Guatemala y México. Esto supone unas 340
toneladas métricas de material de emergencia, toldos
plásticos, mantas, paquetes de higiene, kits de cocina,
mosquiteros, kits de primeros auxilios, purificadores de agua,
etc. que fueron enviadas y distribuidas por la Cruz Roja. Otros
cargamentos con ayuda de emergencia llegaron a la región,
gracias al apoyo de diferentes Sociedades Nacionales de la Cruz
Roja.
“La Federación Internacional sigue trabajando y
apoyando a las Sociedades Nacionales que mantienen operaciones
activas. Ahora, nos tenemos que concentrar en la reposición
de insumos en nuestra bodegas, necesario para mantener la capacidad
del Sistema para responder a futuras emergencias” concluye
Nelson Castaño.
La temporada de huracanes ha terminado, pero las Sociedades
Nacionales de la Cruz Roja de los países afectados por
alguno de los huracanes o tormentas tropicales de este año
siguen trabajando para poder apoyar a esas comunidades que han
perdido todo a reconstruir su vida. Además, una tarea
fundamental y crucial para la Cruz Roja es trabajar en el fortalecimiento
de las capacidades de las comunidades y de las Sociedades Nacionales
en la preparación para desastres, para que así
puedan responder mejor a futuras emergencia y se salven más
vidas.
Los expertos vaticinan que la temporada de huracanes 2006 no
será tan destructiva como este año.
|
 |
 |
|
Este
pequeño se instala en el Astrodome de Houston tras
un largo viaje desde Nueva Orleans.(p13219)
|
|
|
|
|
 |
|
Una
de las muchas entregas de suministros destinados a los
evacuados de Nueva Orleáns alojados en el Astrodome
de Houston. (p13217)
|
|
 |
|
Integrantes
de los equipos de búsqueda y rescate de la Cruz
Roja Guatemalteca preparan su equipo y suministros médicos.
(p13378)
|
|
 |
|
Devastación
total en Quetzaltenango, la segunda ciudad de Guatemala.
(p13379)
|
|