Un
año después de que el devastador tsunami cambiara
el paisaje de las Maldivas y arrasara tantas vidas, la Federación
Internacional de Sociedades de la Cruz Roja y la Media Luna
Roja esta a punto de comenzar el mayor proyecto de construcción
de su historia.
A las 9,23 de la mañana del 26 de diciembre de 2004,
el tsunami arrasó todo Maldivas dejando sin hogar a más
de 3.600 personas de la isla de Kandholhudhoo. La isla quedó
completamente destruida, pero las familias rápidamente
se ayudaron entre ellas para trasladarse a cinco islas vecinas.
Ante las necesidades de las familias desplazadas, y consciente
del frágil ecosistema de las Maldivas, la Federación
Internacional se propone construir una nueva isla “verde”
y segura desde el punto de vista ambiental, que sirva de hogar
a los supervivientes del tsunami. “La población
de la isla de Kandholhudhoo quería dos cosas”,
dice Jerry Talbot, Jefe de la Delegación de la Federación
Internacional en las Maldivas, “permanecer juntos y quedarse
en el atolón Raa. Se identificaron dos islas posibles
y se eligió la isla de Dhuvaafaru.”
Paso a paso, en la isla de Dhuvaafaru, en un entorno de praderas
verdes y con un presupuesto de 25 millones de dólares
EE.UU. se levantará una comunidad insular construida
desde la nada. En estrecha cooperación con el Gobierno
de las Maldivas, la Federación Internacional prevé
construir 600 viviendas, un centro administrativo, un centro
comunitario, un salón polivalente, un complejo deportivo,
cuatro escuelas y un hostal. Además la Cruz Roja Alemana
construirá un hospital. Teniendo en cuenta la importancia
que reviste la preparación para desastres, se construirán
edificios multifuncionales de dos plantas, incluida una escuela,
para que la población pueda refugiarse en caso de inundaciones
o marejadas.
La Federación Internacional considera de fundamental
importancia hacer de Dhuvaafaru una “isla verde”.
A lo largo de proceso de construcción se tendrá
en cuenta la protección especial de los sitios arqueológicos
y del patrimonio cultural; se preservarán los recursos
naturales y los determinados cultivos y árboles importantes
para los nuevos habitantes de la isla.
Construir una comunidad insular para más de 3.600 personas
lleva tiempo, sin embargo, ya se han dado los primeros pasos
para que esta isla se convierta en un hogar. Se han limpiado
terrenos, se han trazado caminos y se han marcado los bloques
de viviendas. Está previsto poner en marcha este innovador
y trascendental proyecto de construcción a principios
de 2006.
En un esfuerzo por introducir las energías renovables
en Maldivas, la Federación Internacional ha incluido
en los planes de construcción de Dhuvaafaru, la instalación
de paneles de energía solar en los edificios de la comunidad
y en el alumbrado público. Además, la Cruz Roja
Canadiense está estudiando la viabilidad de la puesta
en marcha de un proyecto de turbinas eólicas, en el marco
del cual se suministrará energía eléctrica
a toda la isla. “Estas fuentes de energías renovables
aportarán electricidad a la red de energía eléctrica
local para que todos los habitantes de la isla se beneficien
de este nuevo recurso energético”, explica Talbot.
El agua y saneamiento es un componente decisivo en el desarrollo
del proyecto de Dhuvaafaru. Todas las viviendas de la isla recibirán
equipamiento de captación de agua de lluvia para la recuperación
de agua potable para consumo local. “Se dispondrá
de un sistema de suministro colectivo de agua de tal forma que
cuando escasee el agua de lluvia, los isleños puedan
contar con un suministro de agua seguro para su consumo diario,
incluso en la estación seca”, señala Selina
Chan, coordinadora de agua y saneamiento de la Federación
Internacional en Maldivas.
Asimismo, se diseñará y se construirá un
sistema de desagües para las nuevas viviendas para prevenir
la contaminación de las capas freáticas y eliminar
las aguas residuales de forma segura desde el punto de vista
ambiental.
Al igual que en otros países afectados por el tsunami,
el camino hacia la recuperación es largo y plantea muchos
desafíos, en particular a las personas que esperan en
los campamentos para desplazados internos y en albergues provisionales.
Muchos de los antiguos residentes de Kandholhudhoo están
impacientes por saber cuándo podrán habitar la
isla.
Ibrahim Mohamed, comerciante de 47 años, dice: “Cuando
paso por la isla veo que hay gente limpiando terrenos. Espero
con impaciencia el momento en que todos los habitantes de Kandholhudhoo
vivamos en la misma tierra.”
Construir una comunidad insular es uno de los proyectos de recuperación
más ambiciosos que tiene entre manos la Federación
Internacional. “Al final, estas estructuras no significan
nada si no están encaminadas a que la gente reconstruya
su vida”, puntualiza Talbot.
En 2007, Dhuvaafaru deberá ser un lugar confortable,
y seguro en el que Ibrahim y los demás puedan reconstruir
su vida con esperanzas en el futuro.
En Maldivas, para quienes sufrieron las consecuencias del
tsunami, el día 26 de diciembre de 2005 fue un día
de duelo y evocación. A lo largo del día, muchas
personas reflexionaron no sólo en la tragedia y las pérdidas
ocasionadas por la catástrofe sino también en
los logros obtenidos en el último año, camino
de la recuperación. Al cumplirse un año tras el
tsunami, el Gobierno de Maldivas, la Federación Internacional
de Sociedades de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja, las Naciones
Unidas y el Banco Mundial han publicado un informe conjunto
del panorama de la evolución y de los problemas que se
plantean en la reconstrucción de Maldivas.
Pueden consultar el informe completo ver: www.ifrc.org
Documento document - 2.6Mb - 39 páginas
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Obras
de suministro de agua - Dhuvaafaru es una de las 79 islas
de las Maldivas en las que se distribuirá material
para que las familias puedan recuperar el agua de lluvia
y acopiar abundante agua apta para el consumo.
Fotografía: Stacey Winston/Federación Internacional
(p13685)
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Construcción
de bloques de viviendas – Estas hermanas de la isla
Maafushi estaran entre las primeras que reciban una de
las casi 950 viviendas que está construyendo la
Federación International en cinco islas de las
Maldivas.
Fotografía: Stacey Winston/Federación Internacional
(p13684)
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Lugar
seguro – Dhuvaafaru es una isla desierta de las
Maldivas que la Federación Internacional habilitará
partiendo desde la nada y en la que se acogerá
a toda una comunidad de personas desplazadas por el tsunami.
Fotografía: Selina Shan/Federación Internacional
(p13671)
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Los
primeros pasos – Se han trazado los caminos y ya
está dispuesta la construcción de lo que
pronto se convertirá en una nueva comunidad insular
construida en Maldivas por la Federación Internacional.
Fotografía: Selina Shan/Federación Internacional
(p13676)
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Tras
ser una isla desierta, Dhuvaafaru se convertirá
en una comunidad llena de vida en la que habrá
centros residenciales y comerciales, escuelas, centros
comunitarios, dispensarios, parques, instalaciones deportivas,
puertos y otras obras de infraestructura necesaria.
Fotografía: Federación Internacional
(p13579)
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