Ha
sido entregada oficialmente la primera tanda de las 2.000 casas
que la Federación Internacional está construyendo
en Maldivas para las comunidades afectadas por el tsunami. La
semana pasada, miembros de un grupo de trabajo de alto nivel
de la Federación Internacional que visitaban la región
en una misión de investigación entregaron las
llaves a las primeras familias.
Hasta el momento se ha hecho entrega de 30 viviendas; está
previsto entregar otras 19 a finales de abril, y a mediados
de mayo, se entregarán otras 50 en la isla de Kudahuvadhoo,
isla que acogió a personas desplazadas de las islas devastadas
y abandonadas tras el tsunami.
La Federación tiene previsto comenzar la construcción
de viviendas en la así llamada “isla verde”
de Dhuvaafaru aproximadamente en el momento en que el último
de estos tres grupos de viviendas sea entregado a sus beneficiarios.
En el marco de este proyecto único habrá toda
una comunidad nueva en una isla hasta entonces deshabitada;
el proyecto supone la construcción de unas 600 casas,
caminos, escuelas, tiendas, campos de deporte y otras instalaciones
para la comunidad. Asimismo, se verán ampliados los importantes
programas de abastecimiento de agua y saneamiento de la Federación,
gracias al cual se han distribuido 15.000 equipos de recolección
del agua en 79 islas. Por su parte, se están instalando
equipos de desalinización en 20 islas.
Además de las actividades que la Federación tiene
en marcha en Maldivas, las Sociedades de la Cruz Roja Alemana,
Francesa y Británica están llevando adelante proyectos
de construcción, en tanto que las Sociedades de la Cruz
Roja Canadiense y Australiana están participando en un
importante proyecto complementario sobre gestión de desechos,
y la Cruz Roja Americana trabaja con programas sanitarios y
de apoyo psicológico. Esta estructura conjunta y global
dará paso a comunidades sostenibles y funcionales en
donde esas personas cuya vida fue sacudida por el tsunami tengan
las mejores posibilidades de recuperarse por completo.
El grupo de alto nivel tuvo ocasión de verificar la mayoría
de estos proyectos; cabe señalar que dicho grupo estaba
formado por los secretarios generales de las Sociedades de la
Cruz Roja Australiana, Finlandesa, Irlandesa y Neozelandesa.
Dale Cleaver, director de operaciones de la Cruz Roja Australiana,
describió los trabajos en curso como “muy impresionantes”,
y agregó que “poder verlos constituía un
privilegio”.
También mostró su satisfacción Samsunisa
Mohamed, que recibió las llaves de su nuevo hogar de
manos del Secretario General de la Cruz Roja Neozelandesa, Andrew
Weeks. La casa de tres habitaciones ubicada en la isla de Maafushi
albergará a los 11 miembros de su extensa familia .
Otra familia numerosa que recibió una casa fue la de
Ahmed Mohamed, que cría solo a sus cuatro hijos. Ahmed
(de 58 años) ha pasado casi la totalidad de los últimos
15 meses en una tienda de campaña en la isla de Guraidhoo,
y describe la experiencia como “difícil, sobre
todo cuando los niños debían hacer sus deberes”.
Al entregarle las llaves de su nueva casa, la Secretaria General
de la Cruz Roja Finlandesa, Kristiina Kumpula deseó a
Ahmed lo mejor para el futuro al retomar su actividad como fabricante
de cacharros de cocina.
Otras personas que volverán a vivir una vida normal en
una casa normal son Ibrahim y Zaima Ahmed, a quienes la marejada
gigante despojó de su casa en la isla de Maafushi. Toda
la historia quedaba reflejada en la sonrisa de Ibrahim al recibir
las llaves de manos del Secretario General de la Cruz Roja Irlandesa,
Carmel Dunne, así como en el bullicio que sus hijas,
Milna y Zaima, hacían jugando en el nuevo hogar.
El grupo de trabajo también visitó la inauguración
de una muestra de fotografías titulada ‘Maldivas
se recupera del tsunami’, realizada en la capital, Male'.
En el discurso que presentó a sus invitados, Jerry Talbot,
jefe de delegación de la Federación Internacional,
señaló “Esta exhibición habla de
la recuperación y la capacidad de resistencia del pueblo
de Maldivas, pero también de la solidaridad y de cómo
personas de todo el mundo han mostrado su empatía y ayudado
en el proceso de recuperación. Pero por sobre todo, esta
muestra constituye una esperanza de un mañana más
brillante, más seguro y más próspero”.
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La
isla de Gemendhoo fue abandonada después de que
el tsunami destruyera gran parte de su infraestructura.
Sus residentes están siendo reubicados por la Federación
en la cercana isla de Kudahuvadhoo. Gemendhoo quedará
tal cual a modo de recordatorio. (p13878)
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Algunas
viviendas de la isla de Kudahuvadhoo que pronto estarán
terminadas y se entregarán a familias afectadas
a mediados de mayo de 2006.
(p13879)
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Isla
de Guraidhoo, Kristiina Kumpula, de la Cruz Roja Finlandesa,
entrega las llaves de su nueva casa a Ahmed Mohamed, que
cría solo a sus cuatro hijos.
(p13880)
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