La
fase inicial de socorro a los damnificados por el terremoto
está punto de terminar. La Federación Internacional
de Sociedades de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja y la Cruz
Roja Indonesia (PMI) se centran en refugios temporales y la
distribución de artículos de primera necesidad.
Conforme a su plan de emergencia, la Cruz Roja está preparada
para prestar asistencia a 65.000 familias hasta fine de julio.
En el pueblo de Bendungan, Bantul oriental, las familias hacen
cola pacientemente frente al puesto de la Cruz Roja. Se les
llama una por una para entregarles suministros de socorro. Firman
un recibo y parten con su caja de alimentos, artículos
de higiene y una tienda de campaña. Durante el día,
el Sr. Nasir y Yuliati, su esposa, instalaron la tienda en el
terreno donde se encontraba su casa. “Desde el terremoto,
estuvimos durmiendo con otros vecinos bajo un toldo. Preferimos
dormir en nuestra propia tienda”, comenta Nasir. Esta
última servirá de dormitorio. Frente a ella, la
pareja instaló una pequeña cocina y, a cubierto,
al costado, un espacio amoblado sirve de sala.
La Cruz Roja trabaja rápido pues la estación de
lluvias comenzará en menos de tres semanas y todavía
queda mucho por hacer. “Organizamos dos distribuciones
por día, como mínimo; hoy, tal vez, lleguemos
a tres” explica Saidur Rahman, Coordinador de la Federación
en la filial de Bantul de la PMI. “Hemos progresado respecto
a los primeros días después del sismo cuando la
PMI sólo podía llegar a 200 familias por día.
En la PMI no daban abasto y necesitaban ayuda.”
La Federación dio apoyo para acelerar la distribución.
“Mejoramos la coordinación. Dos especialistas en
emergencias hacen auditorias para acrecentar la eficiencia de
la evaluación y la distribución. Analizan las
zonas a cubrir, las necesidades y compilan datos. Organizamos
una reunión todos los días al caer de la tarde
para sacar partido de lo aprendido cada día y mejorar
el rendimiento el día siguiente.” Al 8 de junio,
la PMI de Bantul y la Federación habían distribuido
992 tiendas de campaña, 780 toldos, 992 paquetes familiares,
bidones, alimentos y artículos de higiene.
Una enorme estructura logística permite que las distribuciones
de suministros de socorro funcionen sin tropiezos. En Yogyakara,
la Federación administra tres depósitos.
“Recurrimos a nuestras reservas de Medan, Sumatra Norte,
para aprovisionarnos en tiendas de campaña, toldos, artículos
de higiene y hornillos que, en principio, estaban destinados
a la Operación tsunami, pero que nunca se utilizaron.
Tres convoyes de camiones los transportaron hasta aquí”,
explica Peter Pearce, especialista en logística de la
Federación, y añade: “Otras Sociedades Nacionales
también nos aprovisionan en toldos y tiendas de campaña
que mandan por vía aérea o marítima.”
Las raciones de alimentos llegan de Yakarta a razón de
3.000 paquetes por día, mientras que los paquetes con
artículos de higiene se acondicionan directamente en
Yogyakarta.
Los suministros y equipos de socorro se envían a las
filiales de Bantual y Klaten de la PMI o, directamente, a los
puntos de distribución. “Así los beneficiarios
los reciben más rápido”, puntualiza Pearce.
En término medio, la Cruz Roja presta asistencia a 3.000
familias por día. Desde que comenzara la operación.
32.000 familias recibieron refugio.
Sin un sólido apoyo financiero hubiera sido imposible
asegurar la adquisición, el transporte, el almacenamiento
y la distribución de ayuda a los damnificados. La Federación
Internacional de Sociedades de la Cruz Roja y de la Media Luna
Roja recibió 2.100.000 euros de la Comisión Europea
(ECHO) para ofrecer refugios y suplir otras necesidades.
Inmediatamente después del desastre, un asesor técnico
de ECHO se unió a la Federación para proceder
a las evaluaciones preliminares. “Los fondos para emergencia
deben utilizarse a más tardar, 72 horas después
del desastre e invertirse en operaciones de inmediato”,
señala Alvaro de
Vincente, uno de los representantes de ECHO. “La Federación
ya estaba aquí para ocuparse de la crisis del monte Merapi
junto a la PMI. Ya había un equipo de personal, estructuras
una cooperación familiar entre ambas organizaciones y
existencias. Creemos que la Federación y la PMI tienen
capacidad para intervenir de inmediato en casos de emergencia.”
La Comisión Europea supervisa el seguimiento de la operación
preguntándose si se respetan las prioridades, cómo
se utiliza el dinero y qué impacto tiene la asistencia
para los beneficiarios. “Visitamos los lugares a intervalos
regulares para supervisar las operaciones y participar en las
reuniones de coordinación. Nuestros asesores técnicos
pueden dar indicaciones y hacer preguntas”, añade
de Vincente. En esta asociación entre ECHO y la Federación,
la comunicación cumple una función esencial.
“Buscamos información precisa en el terreno porque
pueden surgir nuevas necesidades y tenemos que reaccionar rápidamente.”
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En
el pueblo de Bendungan, las familias hacen cola en el
puesto de la Cruz Roja. Se les llama una por una para
entregarles suministros de socorro. Firman un recibo y
parten con su caja de alimentos, artículos de higiene
y una tienda de campaña. (p14144)
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La
Federación Internacional recibió 2.100.000
euros de la Comisión Europea (ECHO) para ofrecer
refugios y suplir otras necesidades. (p14143)
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Inmediatamente
después del desastre, un asesor técnico
de ECHO se unió a la Federación para proceder
a las evaluaciones preliminares. (p14141)
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El
Sr. Nasir y Yuliati, su esposa, frente a la nueva tienda.
(p14142)
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