Cuando
llueve, Fahlevi siempre se estremece. Recuerda cómo su
familia tuvo que compartir una tienda de campaña con
otras dos familias –en total 14 personas– después
de que, en diciembre de 2004, el tsunami arrasara su pueblo
de la provincia indonesia de Aceh.
“En días lluviosos como éste la situación
era aún peor, especialmente para mi pequeña hija.
El agua de las inundaciones penetraba en nuestra tienda de campaña
trayendo consigo escombros y lodo,” explica Fahlevi, joven
padre de 25 años. “No sabíamos qué
hacer. Carecíamos de todo y no teníamos a donde
ir.”
Hoy, 18 meses después del desastre, Fahlevi, su esposa
Yessi y su hija de 3 años, Altarila Rahma, viven en un
refugio transitorio establecido por el Movimiento Internacional
de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja cerca de donde se encontraba
su antigua vivienda, en el subdistrito de Meuraxa, en Banda
Aceh, la capital de Aceh. El refugio posee una sólida
estructura de acero y está revestido de madera.
En Aceh, el tsunami se llevó por delante las viviendas
de decenas de miles de personas. Fahlevi, igual que otros, perdió
además a sus padres y hermanos carnales. Echa de menos
sobre todo a su hermana mayor.
“Jamás lograremos borrar del todo los efectos de
la tragedia, pero ahora, con este simple refugio, podemos empezar
a reconstruir nuestras vidas."
Fahlevi, que estudia cuarto curso de ingeniería y trabaja
a tiempo parcial como profesor de informática, dirige
su mirada a lo que ha quedado de su antigua vivienda de ladrillos
de dos pisos: un caótico montón de escombros.
“Este refugio es mucho mejor que una tienda de campaña.
Lo podemos organizar como una vivienda de verdad, con espacio
para dormir y comer; y podemos colocar un par de muebles elementales,"
afirma Fahlevi.
Un poco más abajo en el mismo pueblo, Akfal, otro joven
de 23 años, declara estar contento con su refugio, situado
así mismo frente a lo que fuera su antigua vivienda de
hormigón. El tsunami también se cobró la
vida de sus padres, su hermana y su hermano.
“Aquí estamos mucho más seguros," declara
Akfal, que estudia tercer curso de ingeniería y ha tenido
que dejar sus estudios para mantener a su familia.
“No importa. Mis estudios pueden esperar. Mi prioridad
es mi hermano pequeño, el único que ahora permanece
conmigo, y que estudia enseñanza secundaria. Quiero que
se dedique a sus estudios,” observa Akfal, que trabaja
a tiempo parcial y recibe algo de ayuda financiera de unos parientes.
“Deseo un futuro estable para mi hermano y para mí.
Voy a empezar a construir nuestro futuro en esta vivienda.”
Las familias de Fahlevi y Akfal son sólo dos de las 125
primeras familias desplazadas a las que la Cruz Roja Indonesia,
con el apoyo de la Federación Internacional, proporcionó
refugios transitorios. Durante los próximos dos meses
se construirán en esta misma zona 190 refugios más.
Estos refugios constituyen una solución transitoria entre
las tiendas de campaña y las viviendas definitivas que
se construirán para las familias desplazadas.
Hasta la fecha, la Cruz Roja Indonesia y la Federación
Internacional, en colaboración con 27 asociados, han
financiado casi 9.000 refugios transitorios en Aceh y Nias.
6.000 ya están revestidos o se están revistiendo
de madera. El objetivo es establecer 20.000 refugios.
Además de los refugios transitorios, el Movimiento Internacional
de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja está construyendo
en Aceh y Nias 21.882 viviendas permanentes. De ellas, 2.400
están terminadas o a punto de terminarse.
En la ciudad de Sigli, en Aceh, Marina, de 30 años, está
ocupada limpiando y decorando su nueva vivienda definitiva de
dos dormitorios, construida por la Cruz Roja Francesa. Marina
vive aquí con su hermano recién casado.
“Mi madre hubiese estado encantada de plantar una huerta
aquí y mi hermana seguro que hubiese decorado con imaginación
estas paredes… de haber seguido vivas," observa Marina
sin esconder que echa de menos a sus seres queridos muertos.
También están construyendo viviendas permanentes
las Sociedades de la Cruz Roja alemana, australiana, canadiense,
japonesa y neerlandesa, y la Media Luna Roja Turca.
Mediante la ejecución conjunta de proyectos de rehabilitación
y reconstrucción de escuelas, hospitales, clínicas,
centros comunitarios y mercados, el Movimiento Internacional
de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja está contribuyendo
a crear comunidades unidas.
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Fahlevi
y su hermano Sharif comentan con los colaboradores de
la Cruz Roja Indonesia (PMI) y de la Federación
Internacional lo felices y satisfechos que están
con el refugio transitorio en acero que la Cruz Roja les
ha proporcionado, mismo si éste es mucho más
pequeño que la casa de cuatro habitaciones que
perdieron tras el tsunami. (p14145)
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Fahlevi
está contento, ahora su familia tiene un lugar
al que pueden llamar hogar. (p14146)
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Akfal
esta determinado a construir un futuro más estable
para él y su único hermano superviviente
en su nuevo hogar que la Cruz-Roja les ha entregado. (p14147)
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Wati,
de ocho años, que perdió sus padres y su
hogar en el tsunami, dice que cuidará con esmero
la casa que ha recibido de la Cruz Roja. (p14148)
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El
programa de refugios transitorios, liderado por la Federación
Internacional, sirve de medida temporaria entre las tiendas
de campaña y las casas permanentes para las familias
damnificadas por el tsunami. (p14149)
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