La
isla de Sriboh-ya forma parte de la provincia de Krabi, una
de las seis provincias costeras de Tailandia que fueron afectadas
por el tsunami del 26 de diciembre de 2004. Por primera vez,
dispone de servicios de primeros auxilios y atención
de salud que prestan voluntarios de la Cruz Roja.
Aquí, el servicio de atención básica de
salud está incluido en el programa de primeros auxilios
y atención de salud para voluntarios. El proyecto, de
un valor de 8 millones de bath, (257.400 francos suizos, 206.000
dólares o 164.250), está financiado por la Federación
Internacional de Sociedades de la Cruz Roja y de la Media Luna
Roja y comprende los cursos de primeros auxilios y el suministro
de medicamentos básicos para las seis provincias de Tailandia
meridional, afectadas por el tsunami: Krabi, Phang Nga, Phuket,
Ranong, Trang y Satun.
En comparación con otras zonas costeras del mar de Andamán,
la isla de Sriboh-ya no fue tan gravemente afectada por el tsunami,
no hubo muertos ni casas destruidas, pero se trata de una isla
lejana donde cunde la pobreza, no hay electricidad y la mayoría
de los habitantes están desfavorizados desde el punto
de vista social.
En el marco del Programa de Recuperación del Tsunami
en Tailandia, apoyado por la Federación Internacional,
cinco hombres y 35 mujeres participaron en un taller de primeros
auxilios y atención de salud para voluntarios de las
islas de Sriboh-ya, Cham y Lanta; entre ellos, amas de casa
que hacen voluntariado en el servicio de salud de dichas islas.
En el taller había entre cinco y ocho instructores de
cada filial que habían sido seleccionados y formados
en el colegio de enfermería de la Cruz Roja Tailandesa
y cuya formación incluía apoyo psicosocial, primeros
auxilios y promoción de la atención de salud.
“En la isla de Sriboh-ya, el servicio de primeros auxilios
es muy útil no sólo para nosotros en cuanto voluntarios,
sino también para todos los habitantes, en particular,
los ancianos”, comenta Maesim Tawan, ama de casa que está
muy contenta de incorporarse al servicio de atención
básica de salud en calidad de voluntaria de primeros
auxilios y atención de salud.
“Sería bueno tener un taller cada dos meses. Ahora
queremos que nos den cursos de preparación en previsión
de desastres debido a los tifones y las tormentas durante la
estación de lluvias”, añade Maesim.
“Los problemas de salud más frecuentes de nuestros
ancianos son diabetes, presión baja e infartos. Ahora,
los voluntarios que recibieron formación visitan a los
ancianos una vez por semana”, explica.
Suwimon Krichlathin, Jefe de la Estación de Salud de
Sriboh-ya, considera que el servicio de primeros auxilios que
prestan los voluntarios es un gran aporte al sistema de salud
porque en la isla hay una sola estación.
“Cuando el estado de un paciente sobrepasa nuestra capacidad
de tratamiento, tenemos que trasladarlo a un hospital de Tailandia
continental. En bote, se tarda 15 minutos en llegar para ir
a ver un médico”, señala Suwimon
Cada día, hay vecinos que van a la oficina de atención
de salud para vacunarse o hacer examinar a sus hijos. Desgraciadamente,
no hay servicio de maternidad por falta de electricidad. Aquí,
en las noches, los habitantes usan lámparas de petróleo
o un generador de electricidad, pero el pasado mes de junio
se instaló un generador de energía solar para
que los escolares y otros vecinos puedan utilizar la electricidad
también de día.
Estos voluntarios reciben solamente un viático de 300
baht por mes para pagar el combustible cuando van a visitar
a las familias en motocicleta. Aunque no reciban ningún
otro pago, están contentos de tener la posibilidad de
ayudar a otros menos afortunados que ellos.
Citemos el ejemplo de Prinya Songsaeng, de 35 años, que
es una activa voluntaria de la Cruz Roja porque, una vez terminadas
las tareas del hogar, dispone de tiempo.
“Estoy contenta con la formación que nos ofrecieron.
Me alegra poder ayudar a cuidar a otros vecinos que necesitan
atención médica. A la gente también le
alegra que la visitemos periódicamente.”
Maesia, de 43 años, que también tiene una plantación
de caucho dice: “Hay más responsabilidades, pero
para mí es un orgullo trabajar de voluntaria de primeros
auxilios. Estoy feliz de ser voluntaria de la Cruz Roja.”
|
 |
 |
|
Los
ancianos se alegran de que los voluntarios de la Cruz
Roja los visiten. “Estoy contenta con la formación
que nos ofrecieron. Me alegra poder ayudar a cuidar a
otros vecinos que necesitan atención médica.
A la gente también le alegra que la visitemos periódicamente”,
comenta Prinya Songsaeng, de 35 años, voluntaria
activa de la Cruz Roja. (p14226)
|
|
|
|
|
 |
|
A
menudo, los voluntarios de primeros auxilios de las islas
de Sriboh-ya, Cham y Lanta van a visitar a los beneficiarios
en motocicleta. (p14227)
|
|
 |
|
En
el marco del Programa de Recuperación del Tsunami
en Tailandia, apoyado por la Federación Internacional,
cinco hombres y 35 mujeres participaron en un taller de
primeros auxilios y atención de salud para voluntarios
de las islas de Sriboh-ya, Cham y Lanta; entre ellos,
amas de casa que hacen voluntariado en el servicio de
salud de dichas islas. (p14229)
|
|